El MIMMA acoge una exposición que recorre el trabajo de los maestros luthieres Domínguez

El MIMMA acoge una exposición que recorre el trabajo de los maestros luthieres Domínguez
Francis Silva

El museo expone el legado de Francisco y José Domínguez, los constructores malagueños de guitarras que continuaron la tradición de Casa Lorca

ELENA CABEZA

El Museo Interactivo de la Música de Málaga (MIMMA) exhibe desde esta martes el legado de los constructores malagueños de guitarras Francisco y José Domínguez, continuadores de la legendaria Casa Lorca. Instrumentos, herramientas, documentos y plantillas originales de ambos maestros luthieres componen una exposición temporal que se podrá visitar durante los próximos seis meses. La familia Domínguez, junto a amigos y compañeros de José Domínguez, hijo de Francisco, han acompañado al director del MIMMA, Miguel Ángel Piédrola, y a la concejala de Cultura, Gemma del Corral, en la inauguración.

Francisco Domínguez Valderrama y su hijo José Domínguez García fueron los genuinos continuadores de la tradición de la legendaria Casa Lorca, cuyos secretos mantuvieron vivos en forma de guitarras, bandurrias y laúdes que partían desde Málaga hacia diversos puntos del planeta, como Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Italia, Marruecos, Bélgica, Venezuela o Suecia. Así consta en la correspondencia que recoge la exposición 'El Legado de la Familia Domínguez. Constructores malagueños de guitarras. 1883-1999', donde además se encuentra la propia historia del taller y quiénes les encargaban las guitarras y por cuánto.

El taller de los Domínguez, situado en el Muro de San Julián, se convirtió en la época de Domínguez hijo en un punto de encuentro y de tertulia entre profesores de música y amigos, como Manuel del Campo o Eugenio Chicano, quienes han estado presentes. «José Domínguez era un talismán, un punto de referencia, un artista; su taller era nuestro punto de encuentro para hablar de guitarras y de flamenco, un lugar muy acogedor en el que nos reuníamos y partíamos a los conciertos», ha destacado Chicano. Por su parte, Manuel del Campo ha recordado sus años de amistad con José Domínguez y ha agradecido este reconocimiento «a una persona que lo dio todo por su profesión y por la amistad».

Además de la correspondencia y los libros de encargo, entre los materiales donados por la Familia Domínguez destaca una vieja garlopa y un cepillo de carpintero largo y con mango. La madera de esta herramienta, que pasó de padre a hijo, proviene de los restos de la fragata alemana Gneisenau, que naufragó en el puerto de Málaga en diciembre de 1900. La exposición también cuenta con la proyección de un fragmento de la película que Jorge Disdier y Miguel Ángel Piédrola Orta rodaron en 1982, en el que se ve a José Domínguez trabajando en una guitarra.

Este recorrido por el legado de los Domínguez, continuadores de la tradición de la guitarra malagueña en el S.XX, ha sido comisariado por Sandra Valenzuela, gran admiradora de la labor de José Domínguez. La familia del maestro hizo efectiva la cesión de todo el material expuesto en el MIMMA el pasado 21 de junio, Día de la Música.