Dry Martina contagia las ganas de verano

Laura Insausti y Eric Pozzo, en un momento del concierto. /Francis Silva
Laura Insausti y Eric Pozzo, en un momento del concierto. / Francis Silva

La banda convoca a casi mil personas en La Térmica en un concierto festivo en el que avanzan lo nuevo: temas pegadizos, románticos y con toques tropicales

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Aire libre, flores en las camisas, cervezas en las manos, sonrisas y baile. Mucho baile: desde el abuelo hasta el niño se mueven al ritmo de las canciones. La energía de Dry Martina es contagiosa. Y sus ganas de verano, también. La banda malagueña recibió la nueva estación con un concierto que convocó a casi mil personas en los jardines de La Térmica. Una fiesta en la que los hermanos Insausti sirvieron su cóctel infalible: una combinación de estilos musicales con pasos de swing y letras que invitan al buen rollo, hasta cuando gritan «que te parta un rayo en dos». Todo agitado, removido y bien fresquito, con nuevos temas que dan pistas de hacia dónde va el grupo.

El disco llegará en octubre pero anoche se atrevieron a hacer casi media actuación con temas inéditos. «Pues sí, estamos locos, pero llevamos todo el invierno escribiendo y nos moríamos de ganas por enseñarlos», confesó Laura. Lanzaron la sugerente invitación de 'Sácame a bailar', un tema veraniego y pegadizo que gustó: el baile no se paró. «La primera de las cinco pruebas la hemos superado», añadió. El toque de castañuelas le añadía dramatismo a 'No muero de amor', sonaron aires tropicales en las maracas de 'Mentira' y sacaron su genio en 'Que te parta un rayo'. Pero Dry Martina «manda al carajo» con estilo y elegancia cuando habla de desamor.

Coordinados

Durante las casi dos horas de música hubo jazz, swing, mambo, rocksteady, calypso, rock'n'roll y beat sixty con los hermanos Insausti perfectamente respaldados por Eric Pozzo al bajo, Jaime Fernández al trombón, Stefano Tomaselli al saxofón y Kiko Moya a la batería. El grupo está ya más que engrasado, son muchos años juntos dentro y fuera del escenario. Les basta una mirada para entenderse. Se acoplan bien en lo instrumental –Laura aportaba el ukelele, las maracas y las castañuelas–, pero también en lo vocal. Lo demostraron en el coordinado final de 'Quién sabe', de su álbum debut 'Momento perfecto': «No queremos olvidarnos de él». Pero 'Ahora!', su segundo disco (ambos Premios de la Música Independiente), ganaba en presencia. Con la canción que le da título, con toda una declaración de principios en su letra, arrancó la noche, en la que recordaron a su «paisano idolatrado» Zenet en 'Si tú te vas', buscaron un 'Plan B' y desecharon la 'Malahierba'. Como a ese «malhechor» que se apropió de su página de Facebook y les exigía 500 dólares para liberarla. «Lo hemos solucionado», confirmó Laura.

Era toda una fiesta. Bastaba con mirar las caras de los músicos en el escenario y del público al otro lado. Lo estaban disfrutando. Un público que una hora y media antes del concierto se preparaba para mover los pies con el ritmo hipnótico de Málaga Swing. Al cierre de esta crónica continuaba la juerga musical con la mejor excusa para trasnochar: la arrolladora vitalidad de la Free Soul Band. Ahora sí, «¡Hola verano!».

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