Indie para todas las edades en la primera jornada del Oh, See!

Miles de personas acudieron a la cita festivalera en el Auditorio Municipal Cortijo de Torres./FÉLIX PALACIOS
Miles de personas acudieron a la cita festivalera en el Auditorio Municipal Cortijo de Torres. / FÉLIX PALACIOS

Con Love of Lesbian como cabeza de cartel, se consolida como el festival que despide el verano en Málaga

CLAUDIA SAN MARTÍNMÁLAGA

¿Lluvia? ¿Frío? ¿Qué es eso? Al público del festival Oh, See! no los para ni la más brava de las tormentas. Georgina Formentí, una argentina afincada en Málaga, llegó al recinto del Auditorio Municipal a primera hora, cuando empezaba la jarana. Esta malagueña de corazón es reconocible entre el público: mucha purpurina en la cara, el pelo rojizo y con una marcha imparable. Se encontró en el festival con amigos que, gracias a un grupo de WhatsApp de Indie Cool, venían a la aventura a pasar un fin de semana inolvidable, como ella. ¿Las primeras de la tarde bajo el calorín de septiembre? Las Chillers, con los ritmos más conocidos del folclore español con un mensaje reivindicativo. Este festival es tan único y atípico que su ambiente habla por sí solo. Niños de todas las edades correteaban por el recinto, algunos con auriculares especiales, otros, como Javier Bowie, comían palomitas sentados en sus carritos. «Hemos venido a acostumbrar al pequeño, a ver hasta dónde aguanta», comenta a SUR su madre, Sara Rosales. Llegaba cayendo el sol Morgan, una banda que aunque tiñó de tonos melancólicos la tarde supieron ganarse a un público con ganas de su habitual pop rock acompañado de la fuerza vocal de su cantante, Nina. La tarde se iba animando, a pesar de que la previsión del tiempo vaticinaba la posibilidad de lluvias torrenciales; un público de todas las edades, ante un abismo generacional entre los que acudían a ver C.Tangana y los fieles de Sidecars y la Casa Azul.

Despistaos llegaban con la noche a cuestas cantando las mejores canciones de su trayectoria musical, recordando los 2000 a golpe de guitarra, saltos y riffs de guitarra. Adriana López, entre el público, confesaba que sus temas le traían a la memoria su adolescencia.

La amenaza de lluvia no hizo mella en la afluencia de público, muy numeroso en la primera jornada

«Es Física o Química», cantaba el público a gritos mientras la banda guardaba silencio para que el fervor del momento hiciera su trabajo. En un parón para la cena a la hora clave, amenizaba el ambiente Nita Deframe con los mejores temas del pop con base electrónica mientras las familias se recluían en los foodtrucks. Cervezas y cubatas se sucedían de barra en barra esperando a uno de los artistas más aclamados de la noche: C.Tangana. El madrileño salió a escena bajo un potente haz de luz para versar su trap más actual en forma de letras reconocidas y melodías pegadizas cuando el auditorio tomó sus posiciones. ¿Quién dijo lluvia? Al cierre de esta edición el plato fuerte de la noche aún estaba por llegar, y ni un atisbo de chaparrón amenazaba con chafarle la tarde noche al público de Oh, See!

Manuel Rocha, fotógrafo, se recluía entre el público con cerveza en mano esperando a Sidecars, uno de sus grupos favoritos. Miles de cuerpos se balanceaban de un lado a otro esperando ese chute musical que seguiría latente hasta que las puertas del auditorio cerraran, aunque sólo por unas horas.