Eskarnia: «Este estilo te empodera mucho»

Eskarnia/SUR
Eskarnia / SUR

Convirtió el rap en su forma de vida, por ella, por la rebeldía de su adolescencia y, una vez ya consagrada, por hacer ver que la mujer también puede vivir de esto. Elena Casanueva, 'Eskarnia', es una amante de la cultura y no descarta dedicarse al teatro, asegurando que le gustaría interpretar a Juana de arco o a Santa Teresa de Jesús

MARINA RIVAS

Habla tan rápido como canta, un cualidad indispensable para una buena rapera. La fuengiroleña, Eskarnia, se introdujo en este mundillo tras dejar su grupo de pop rock, apostando por un género que canalizaba sus sentimientos de adolescente. Ahora, asentada desde hace años en la música, introduce el teatro y la poesía a sus interpretaciones e incluso prepara proyectos de futuro en los que continúa mezclando temáticas. Si tuviera que elegir una época para vivir, iría al futuro, uno en el que le gustaría ver a las mujeres al frente del gobierno. Aunque de momento, le toca seguir luchando a través de la música, aunque tenga que cantar primero para que algunos de sus compañeros de carretera vean de lo que es capaz al subirse a un escenario.

¿Cuántos años lleva ya metida en el rap?

–Pues, empecé con 15 así que 17 años llevo. Yo cantaba en un grupo de pop/rock y me empezó a gustar el rap, empecé a rapear letras y me dejé el grupo para rapear en solitario porque te permitía decir más cosas, no tirar tanto de estribillos… Y a esa edad estás encontrándote a ti misma, yo me encontré en el rap.

¿Ya por aquel entonces eran reivindicativas las letras?

–Sí, pero también hablaba un poco más de mi y eso me ayudaba a subir la autoestima. El en rap, con respecto a otras músicas, puedes decir cosas que no quedan mal, expresiones que si se van a a otro género son ridículas. Este estilo te empodera mucho.

¿Cómo se recuerda con 15 años?

–Yo era muy rebelde y la música me ayudó mucho a canalizar mis emociones.

¿Sus padres qué le decían por aquel entonces?

–Pasaban de mí (ríe), creían que se me pasaría y cuando han visto que no se me ha pasado ahora resultad que vienen a todos los conciertos que pueden, buscan en Internet todas mis novedades…

Y después ya comenzó a compaginarlo con los estudios de arte dramático, ¿no?

–Sí, allí yo era la rapera y luego, en el mundo del rap, era la 'teatrera', por así decirlo. Y ya después se fusionaron las dos cosas y empecé con la idea de interpretar mis letras, en una sala pequeña. Entendí que no tenía que decantarme por una cosa concreta, que podía hacer ambas y además empezar a incorporar algo de poesía. Ahora estoy muy metida en el siglo de oro.

¿Ya se plantea un nuevo proyecto basado en el siglo de oro?

– Tengo que estudiar antes, pero mi idea era hacer una especie de Quevedo contra Góngora con rap.

Con ese creciente afán por el teatro, ¿se imagina hacer un musical en Gran Vía algún día?

–¿Por qué no? De hecho, el concierto del festival de Arte Clandestino ahora en Málaga (el 28 de agosto), va a ser mi despedida de la ciudad, por así decirlo, porque me voy a ir a Madrid dentro de poco a vivir. Tengo conciertos en toda España y partir desde Málaga a veces es el doble de camino, mientras que Madrid está en el centro y también quiero que me conozcan un poco más allí, que aquí ya me conoce mucha gente.

¿La gente de Málaga le para por la calle?

–Sí, me paran, me piden alguna foto, me rapean alguna letra…

– He visto que tiene un tema con Jirafa Rey (autor de 'Cómeme el Donut'), ¿no se ha planteado volver a hacer una nueva canción con él?

–Sí, además un tema que sacamos antes de que fueran a la televisión y todo. Yo de vez en cuando voy con ellos y les pincho, pero de momento temas no hemos pensado.

¿Es Dj también?

–Sí, normalmente me han llamado para festivales, aunque lo que más hago es rap para mujeres y ahí incorporo más materias, como el tema de DJ.

¿Últimamente hay más mujeres que se descubran en este estilo?

–Cada vez hay más y no sólo rapeando, sino siendo mánager, técnica de sonido... En 2012, creé con una compañera un festival sólo de raperas y ahora pretendemos que se haga todos los años.

¿Considera su mundo machista?

–El mundo entero es machista, el reggae es machista, la electrónica también… El rap ahora, al igual que en todos lados, las mujeres están ganando más fuerza y cogiendo más público y se está generando un comercio real.

¿No cree que hay ciertos artistas o canciones que están saliendo últimamente y que son más moda que verdadera lucha?

–Lo único que hacen es cagarla, hay gente que como no tiene un discurso bien aprendido y aunque tu intención inicial sea positiva, el resultado al final no lo es. O ya no eso sino, las camisetas con lemas feministas que se están poniendo de moda… Pero por otro lado, siempre quiero ver el lado positivo y creo que es mejor eso que el que haya otro tipo de discurso.

¿Alguna vez le han menospreciado como rapera por ser mujer?

–Siempre. De inicio pocos piensan que lo voy a hacer bien, porque lo tienen socialmente muy metido en la cabeza y también les sorprende que actúe sola. Pero también creo que cada vez hay más mujeres que ya no le tienen miedo a esa discriminación. Espero que en el futuro se juzgue a la gente por su arte, no por su género…

¿Su vestuario es parte de su arte?

–Pues sí, igual un día voy más ancha, que otro voy con una falda… Me gusta cambiar y el pelo igual, lo he tenido más liso, con la permanente, rapado…

¿Dónde se ve de aquí a 5 años?

–Sacando mi tercer disco y haciendo giras por ahí.

¿No se ve desarrollando su faceta teatral, en algo diferente al rap?

–Lo he hecho unos años, pero ya mezclo ambas cosas, aunque perfectamente podría hacer otro papel que se salga de mi estilo…

¿Cuál le gustaría hacer?

– Juana de Arco (ríe) o Santa Teresa de Jesús, era un personaje casi al borde de la locura, con muchos matices, incluso con un punto erótico cuando habla de Dios.

¿Una época histórica para vivir?

–El futuro.

 

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