La Catedral de Málaga suena en Roma

Uno de los órganos de la Catedral de Málaga/A. Cabrera
Uno de los órganos de la Catedral de Málaga / A. Cabrera

Federico del Sordo graba en la capital italiana un disco con obras de Iribarren del archivo de la basílica

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Su nombre figura entre los grandes compositores del siglo XVIII español, del Barroco tardío. Sus partituras responden a los cánones de su tiempo, influenciadas por la música europea en general y por la italiana en particular. Pero Juan Francés de Iribarren nunca estuvo en Italia. Ni siquiera viajó fuera de España. Los últimos 34 años de su vida los pasó en Málaga como organista y maestro de capilla de la Catedral, componiendo intensamente y ordenando su vasto archivo. Ahora, cuando están a punto de cumplirse los 320 años de su nacimiento, el compositor navarro (Sangüesa, 1699 - Málaga, 1767) pisará por primera vez Roma a través de su obra. Sus melodías llegarán a la cuna de la música sacra para quedarse. El director Federico del Sordo graba esta semana en la Iglesia de Montserrat y Santiago de la capital italiana un CD con obras inéditas de Iribarren que se custodian en la torre de la Catedral, en su Archivo de Música.

«Se enamoró del autor cuando grabamos el año pasado el CD con la Orquesta Filarmónica de Málaga. Se quedó asombrado con la obra, el autor y la cantidad de material inédito que aún hay», asegura Antonio T. del Pino, investigador, segundo organista de la basílica y autor de las transcripciones. Se refiere Del Pino a 'Con qué dulzura el alma', el álbum dirigido por Del Sordo, profesor del Pontificio Instituto de Música Sacra de Roma, que registró lamentaciones, arias, motetes y cantadas inéditas de Iribarren con motivo del 250 aniversario de su muerte.

Concierto

Aquel trabajo –con la colaboración de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga, la OFM, la Confederación de Empresarios (CEM) y las fundaciones Unicaja y Victoria– se presentó en la Catedral malagueña el pasado noviembre. Ahora, este 16 de noviembre, la obra de Iribarren se volverá a escuchar en su escenario natural, un templo. Será en la Catedral Vieja de Cádiz, dentro del Festival de Música Española, con Del Sordo de nuevo a la batuta de la Filarmónica. Les acompañará la soprano Eugenia Boix y el organista Antonio T. Del Pino.

El álbum, para el sello Brilliant Classics, incluirá arias, cantadas, motetes y villancicos inéditos del maestro de capilla del siglo XVIII

Pero lo que ahora se graba en Roma para el sello discográfico holandés Brilliant Classics será un repertorio totalmente diferente. No es difícil tratándose de Iribarren. El maestro de capilla era un creador prolífico e incansable: solo en la torre de Málaga se conservan mil composiciones con su firma. Un conjunto de intérpretes de tres nacionalidades (España, Italia y Austria) llamado Esitos Ensemble se pondrá a las órdenes de Del Sordo en Montserrat y Santiago, la iglesia de los españoles en Roma. Entre ellos estará el malagueño Antonio T. Del Pino al órgano.

Un manuscrito del maestro Iribarren
Un manuscrito del maestro Iribarren

Las piezas seleccionadas, de diferentes estilos y épocas, vienen a demostrar la «versatilidad» del compositor, incluyendo tres arias ('La cierva herida', 'Admite dueño amado', 'A ti mi Dios adora'), cinco cantadas ('Aplaudan de las ondas', 'Es el poder del hombre limitado', 'Oy se concibe pura', 'Hola Jau', 'Hasta aquí Dios amante'), seis villancicos ('A alegrar a mi Niño', 'El retrato del Niño', 'Jitanillaz, Jitanaz', 'Deseando cantar juntos', 'Hortelanito hermoso' y 'Jardinera serpiente') y dos motetes ('Puer qui natus est' y 'Conceptio tua').

Compromiso

Todas fueron compuestas entre 1734 –un año después de su nombramiento como maestro de capilla de la basílica– y 1756, veinte años de frenética actividad en los que se sentaron las bases del Archivo de Música, uno de los tesoros de la Catedral. A él donó en su testamento toda su producción, quedándose como norma para sus sucesores que lo que se creaba en Málaga, se conservaba en Málaga. Tal era su compromiso con la ciudad que Del Pino, estudioso de su legado, cuenta que dejó encargado a su hermano agustino que las obras suyas que hubiera en el convento de San Agustín –donde murió– o en su propia casa de la calle Granada fueran llevadas a la Catedral para que no se perdieran y, literalmente, «evitar de este modo que se vulgaricen».

Del Sordo dirigirá a la Filarmónica en la Catedral Vieja de Cádiz con un repertorio dedicado a Iribarren

Con el paso del tiempo, su creación sigue sorprendiendo a quien la descubre por primera vez. Para Del Sordo es «una obra bellísima y de una gran calidad, y por supuesto no entiende cómo puede permanecer aún tan desconocida», asegura Del Pino. Porque queda mucho por escuchar de Iribarren. Algunas piezas de este catálogo se han interpretado previamente en la Catedral de Málaga, en festivales de música antigua y en el Palacio Episcopal, pero nunca hasta ahora habían quedado registradas en un disco.

Una vista de la sala de Roma en la que se graba esta semana el disco
Una vista de la sala de Roma en la que se graba esta semana el disco

El CD estará disponible el próximo año y el objetivo es preestrenarlo en Roma. La obra de Juan Francés de Iribarren traspasa así las fronteras para instalarse en el corazón de la música religiosa. Más de dos siglos después de concebirlas como piezas universales, el compositor se hace oír fuera de los muros de su querida Catedral.

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