Carmen Linares: «Ahora canto y voy al grano,no me entretengo»

Carmen Linares, ayer en el salón de actos del Centro Andaluz de las Letras. /F.M.
Carmen Linares, ayer en el salón de actos del Centro Andaluz de las Letras. / F.M.

Historia viva del arte jondo, la cantaora actúa de madrina del ciclo 'Archidona tiene nombre de mujer' que se celebrará la próxima semana

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Renovadora desde las raíces de la tradición, Carmen Linares brilla en el firmamento del arte jondo como referencia indispensable del flamenco contemporáneo. Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2006) y Premio Nacional de Música (2001), la cantaora visitó ayer el Centro Andaluz de las Letras para presentar el ciclo 'Archidona tiene nombre de mujer' que se celebrará entre los días 28 y 31 de este mes, promovido por el ayuntamiento de la localidad, con el patrocinio de La Caixa y con un amplio programa de conciertos, conferencias, coloquios y entrevistas.

¿Cómo surgió la idea de amadrinar este ciclo?

–Soy madrina de la biblioteca de Archidona. Me lo propuso José Luis (Ortiz Nuevo, director del proyecto) y me pareció un proyecto muy bonito y necesario. Espero que tenga continuidad para que se dé valor a las mujeres que estamos en el flamenco y, en general, en la cultura.

Los conciertos

Día 29
'Las voces de Penélope' con la cantaora Ana Fargas y el guitarrista Paco Javier Jimeno
Día 30
Isabel Bayón con 'Lo esencial'
Día 31
'Las siete magníficas', con Belén Candil a la dirección, Alicia Morales, Ana Pastrana, Davinia Ballesteros, Isabel Rodríguez, Lola Yang y Rocío La Boterita y la colaboración especial de Antonio Fernández

Habla del papel de la mujer en el flamenco. ¿Cree que su protagonismo es equiparable a la que tiene en otras manifestaciones culturales?

–Creo que la mujer tiene un papel importante en el flamenco. De hecho, miras la historia del flamenco y hay muchas cantaoras, bailaoras... lo que menos hay son guitarristas, pero afortunadamente ahora están saliendo más. La mujer ha tenido muchísima participación en el flamenco y ahora, si cabe, mucha más. Hay que tener en cuenta de que en el siglo pasado la incorporación de la mujer a cualquier profesión era más penosa y el flamenco no iba a ser menos. Incluso creo que la oposición ha sido mayor en el entorno familiar, porque entre la gente que se dedicaba al flamenco, yo al menos no he sentido ningún rechazo por ser mujer, pero sí que es verdad que en el ámbito familiar no estaba bien visto, porque en la sociedad en general era también así.

¿Se ha sacudido ya el flamenco su etiqueta machista?

–Espero que sí. Todavía hay machismo, por desgracia, en todas las profesiones, pero pienso que en el flamenco hay menos. Aunque yo no lo haya sentido personalmente, sí que he visto que había otras mujeres que en su casa nos la dejaban cantar o bailar. Eso ha cambiado mucho y se ha visto que una mujer puede desarrollarse como artista y como persona y tener su libertad y su personalidad dentro del flamenco.

Su caso parece todo lo contrario, ya que su padre le acompañaba a la guitarra en sus primeros cantes de niña.

–Sí... Siempre me acompañaba de chica. Yo he tenido mucha suerte. Mi padre era un aficionado al flamenco muy grande. Él tenía su trabajo y tocaba la guitarra como aficionado. Siempre estaba muy orgulloso de que me gustara cantar flamenco. Anoche estuve viendo un programa sobre Marifé (de Triana) y yo de niña cantaba sus coplas, como las de Enrique Montoya. Luego pasé al flamenco con Valderrama, Mairena, Fosforito... He ido pasito a paso, pero siempre alentada y con un cariño enorme por parte de mi familia. Mi padre no consideraba que fuera algo indigno, todo lo contrario, era un orgullo para él que me gustara el flamenco.

¿Cómo cambia la forma de cantar con 20 años y con 60?

–Tus sentimientos y tu sensibilidad no cambian, pero lógicamente no tienes las mismas vivencias con 20 años que con 60. Todo ese recorrido me ha servido para saber mejor lo que quiero y para disfrutar más de este arte, porque le das a las cosas la importancia justa. Ves el valor que tiene el flamenco, la importancia que tiene y todo lo que te ha dado el flamenco... También lo que yo le he dado, porque yo le he dado mi vida al flamenco y he intentado llevar al flamenco lo más alto posible, para estar a la altura de esta gran música que es el flamenco.

¿Siente que canta ahora mejor?

–¿Mejor? Canto de otra manera. Lógicamente, todas tus vivencias te marcan. Ahora canto y voy al grano, a lo esencial, no me entretengo. Quiero ir directa al corazón y no entretenerme. Tengo menos tiempo y voy a lo esencial.

Al hilo de esa esencia, defiende que para cantar flamenco conviene saber mucho de flamenco. Entre los puristas y los renovadores, ¿dónde está más cómoda?

–Vamos a ver. Si te vas a dedicar al flamenco, cuanto más sepas de tu arte, mejor; mejor lo vas a comprender, mejor vas a disfrutar y más cosas puedes aportar. En ese sentido, creo que hay que conocer muy bien las raíces de tu arte y después, interpretarlo con tu sensibilidad, porque de lo contrario no eres auténtico. No puedes estar imitando a otras personas, tienes que tener tu personalidad y cantar las cosas como tú las sientas, pero dentro de ese conocimiento, porque si no tienes ese conocimiento de tu arte, difícilmente puedes volar. 'Raíces que vuelen', como decía Juan Ramón Jiménez. Respeto absolutamente a las personas que se quieren quedar en esa raíz y cantar las cosas como se cantaban hace 100 años, pero pido que se respete a los que intentamos sumar y hacer otras cosas y que el flamenco evolucione para bien. El flamenco tiene que estar vivo, tiene que estar con la sociedad, con los jóvenes y con el mundo en el que estamos.

Ya que habla de los jóvenes, ¿qué futuro le augura al flamenco?

–Creo que cuando los artistas canten flamenco con respeto, tengan muy buena preparación y amen el flamenco, tendrá muy buen futuro. Y cuando también le den importancia las instituciones y los políticos. Creo que el flamenco tiene que estar por encima de la política, esté el que esté, sea de derechas, de izquierdas o de lo que sea, tiene que valorar el flamenco, porque es nuestra cultura y es nuestro ADN. Si se toman en serio el flamenco, irá bien. Pero bueno, el flamenco tiene tanta fuerza y es una música de tanta calidad que va a sobrevivir siempre.

Dicen los políticos que la crisis ha pasado. ¿Siente lo mismo desde el escenario?

–Lo estoy segura. Durante la crisis hemos trabajado muchísimo fuera y gracias a eso nos hemos ido salvando. Yo estoy en otra situación y digamos que ya he hecho mi carrera, pero la gente que está llegando ha pasado muchas fatigas y han tenido una vía de escape actuando fuera de España. Es muy triste y espero que las aguas vuelvan a su cauce.

Decía Tía Anica La Piriñaca que cuando cantaba gusto la boca le sabía a sangre. ¿A qué le sabe a usted cuando?

–No sé... Más que cuando canto bien, cuando canto y siento que están recibiendo lo que yo hago, que lo que estoy haciendo con mi alma y con mi corazón está llegando a la gente. Para mí eso es lo más importante, emocionar. El arte está para emocionar.

«¡Dejen de meterse con Rosalía! Que haga su camino»

–Ha surgido cierto debate sobre la apropiación cultural a raíz de la propuesta de la cantante Rosalía (antes de la pregunta).

–¡Todo el mundo me pregunta por Rosalía!

–¿Sí?

–Sí...

–Es que está de actualidad...

–Bueno, pero lo de apropiación cultural... Rosalía es una muchacha joven que está buscando su camino. Creo que no se está erigiendo, no sé, en sucesora de la Niña de los Peines. No se está comparando con nadie. Es una niña a la que le gusta el flamenco y que a través del flamenco está haciendo su camino. Creo que hay que dejarla. ¡Dejen de meterse con ella! Hay que dar libertad a las personas, que ella haya su camino y mientras no diga que una canción que canta es una seguirilla o una soleá, dejarla. Me parece una persona sensible y sencilla que no va de nada. Tiene 20 años, ya veremos dónde llega.

–¿Cree que un concepto como la apropiación cultural puede aplicarse a un arte mestizo como el flamenco'

–Creo que Rosalía ha hecho un vídeo que está teniendo mucha repercusión, pero creo que no ha dicho en ningún momento que eso sea un palo flamenco. Ha hecho un vídeo muy moderno y la gente lo sigue y no pasa nada. ¿Que le gusta el flamenco? Pues muy bien. Si entre sus seguidores hay gente, sobre todo jóvenes, que se acercan al flamenco y empiezan a investigar, pues muy bien, ya está. Creo que se está atacando demasiado. No sé, será que a mí me gusta que la gente se manifieste y sea libre. Luego, con el tiempo, ya se verá si eso es válido o no. El tiempo a cada uno nos pone en nuestro sitio.

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