Ana Belén le da vida al Cervantes

Ana Belén, anoche sobre las tablas del Cervantes. /Daniel Pérez / Teatro Cervantes
Ana Belén, anoche sobre las tablas del Cervantes. / Daniel Pérez / Teatro Cervantes

La artista presenta en Málaga su último trabajo cargado de optimismo y melodías pegadizas

CLAUDIA SAN MARTÍN

Nadie lo esperaba, aunque los rostros de desconcierto al comienzo de la actuación de Ana Belén se tornaron pronto en sonrisas y aplausos. La cantante apareció en el Teatro Cervantes de espaldas al público rodeada de su banda mientras el telón subía rápidamente. Fue una sorpresa, desde luego, sobre todo cuando comenzó a cantar 'Vida', la canción que da nombre al último álbum de esta madrileña, con una trayectoria en escena (en cualquiera de sus modalidades) impecable. Alumbrada por un haz de luz blanca se giró rápidamente y los aplausos abrazaron el momento y esa primera toma de contacto. Tras ella se podía leer en grandes letras iluminadas la palabra 'Vida', de la que inyectaría a un auditorio casi al completo con temas cargados de optimismo y melodías pegadizas.

La cantante ya vaticinaba una gran noche con los malagueños, a los que envolvería en un «mapa emocional» para así recorrer el país sin moverlos del sitio a través de canciones de sus primeros y últimos discos. Con un emotivo discurso sobre el empoderamiento femenino, Ana Belén presentó 'Mujer Valiente', un tema escrito por la albaceteña Rozalén con tono reivindicativo y de libertad. A María del Pilar Cuesta (nombre real de nuestra protagonista), se le notan los años sobre las tablas; no por su edad o recorrido, si no por la soltura y la confianza que muestra en escena al compás de elegantes movimientos y su tierna mirada al público que acompaña con una sonrisa perenne. Entre el auditorio, una señora de mediana edad miraba al frente con ojos de ilusión mientras agarraba a su marido del brazo escuchando atenta 'Rayo de Sol', del álbum 'Viva l'Italia' de 2003.

Momento surrealista

Batería, teclas, guitarras y percusión hicieron de una noche corriente de septiembre un recuerdo inolvidable y de lujo para muchos. «¿Cómo está Aute?», gritó una señora entre las butacas para ser contestada por otra mujer en los palcos: «Parece que está mejor», una conversación algo surrealista que arrancó risas entre el público .

Algunos temas más dieron paso a una charla con el auditorio recordando momentos de su infancia y la felicidad que le dieron los pequeños momentos. Todos ellos se resumieron en 'Esta vida es un regalo', primer single de su último álbum que bailó de forma sutil y despreocupada. Una de las sorpresas de la noche llegó en forma de dos canciones de un artista fallecido en 2013: Federico Lladó. A través de un correo electrónico, que la hermana del mismo compositor envió al equipo de Ana Belén, pudieron conocer la sensibilidad abrumadora de Lladó, de la que quedaron prendados y a quien le rindieron homenaje cantando dos de sus canciones. Su extensa trayectoria interpretativa también se vislumbra en su faceta musical, tomando a veces un papel expresivo según la canción. 'A la sombra de un león', a voz y piano, arrancó los aplausos del público mientras la artista interpretaba la canción tras el pie de micro. 'Cuentos para dormir', la canción que le sucedió, es una emotiva historia que le cuenta una madre a su hijo antes de embarcarse en una de las tantas pateras que nunca llegan a tierra. La misma señora que agarraba a su marido al comienzo del concierto se secaba las lágrimas emocionada al término del tema. Además de un fuerte aplauso, el público en pie y cientos de sonrisas, Ana Belén recibió un ramo de flores que le puso el olor a su 'Vida', despidiéndose con 'La banda' tras dos horas de un concierto conmovedor.