En el almacén de Love of Lesbian

Santi Balmes y Julian Saldarriaga, durante el concierto de ayer. /Daniel Pérez
Santi Balmes y Julian Saldarriaga, durante el concierto de ayer. / Daniel Pérez

La banda llena por completo el Cervantes en un concierto 'teatralizado' en el que no incluyeron sus grandes éxitos

FERNANDO MORGADO

Santi Balmes, el líder de la banda barcelonesa Love of Lesbian, lo dejó claro desde el principio: «Si hay algún 'pagafantas' que se ha aprendido nuestras cinco canciones más escuchadas de Spotify para impresionar a su pareja, hoy no va a ser su noche». El público que llenó hasta la última butaca del Teatro Cervantes rió la primera de las muchas ocurrencias de Balmes, que como 'frontman' no tiene rival, y se dispuso a disfrutar de un concierto en el que ya sabían que no iban a escuchar ni una nota de 'Club de fans de John Boy', por poner un ejemplo de uno de los grandes 'hits' de la larga carrera –unos 15 años– del grupo.

Aunque en un primer momento pudiese parecer extraño que Love of Lesbian hubieran elegido el teatro malagueño para la escala de su gira 'Espejos & espejismos', todo encajó nada más contemplar la peculiar puesta en escena, con un escenario lleno de cajas de cartón, la batería en el lado izquierdo y los dos guitarristas y el bajista exiliados al fondo de las tablas. Tenían que hacer espacio para todos los ingredientes que incluye el nuevo espectáculo –aunque a Balmes esa palabra le suene tan 'yanqui'–, un concierto 'teatralizado' en el que cada canción cuenta con su propia interpretación a través de sombras chinescas, formas hinchables, 'atrezzo' y la intervención de actores externos a la banda.

Los malagueños eran invitados «al almacén de los recuerdos» de Love of Lesbian, que al principio prometió un «recorrido más poético» por su repertorio. El público acogió con entusiasmo la invitación, aunque al final no quedó muy claro si el componente 'extra' –los elementos escénicos– lograron el impacto deseado en la audiencia o, por lo contrario, dieron como resultado un concierto descafeinado en el que muchas de las canciones del extensísimo repertorio pasaron inadvertidas y solo unas cuantas fueron celebradas por los 'fans' al sonar sus primeras notas. Quizá habría que preguntar uno por uno a los asistentes, aunque la respuesta seguro variaría dependiendo del nivel de pasión de cada uno por Santi Balmes y los suyos.

De entre los temas en los que sí se escuchaba al público cantar destacaron 'Niña imantada', 'Contraespionaje', 'Los días no vividos', 'La noche eterna' y 'Planeador'. Los momentos más íntimos, cuando Balmes se quedaba a solas con la guitarra de su inseparable Julián Saldarriaga, fueron los mejores de la velada, que fue de menos a más. Love of Lesbian se pueden considerar 'padres' de la corriente de 'indie mainstream' en español de la última década y anoche demostraron por qué.

Cuando se cumplía una hora y media de concierto más bien tibio, dejaron de lado 'Espejos & espejismos' y sacaron la artillería. También los detalles que encandilan al público, como cantar 'Segundo asalto' entre sus seguidores que ocupaban las butacas del tercer piso del teatro, sin duda el instante por el que muchos recordarán el espectáculo en el futuro. A esas alturas hasta el menos 'fan' de la sala había caído rendido a los pies de Santi Balmes, tan buen orador como cantante, como demostró en el final con 'El poeta Halley', de su disco homónimo de 2016. Para despedir a sus 'invitados', Balmes tenía un regalo en forma de canción llamada 'Oniria e insomnia', que el Cervantes al completo cantó como si le fuese la vida en ello.