Betty Missiego pone fin a 'su canción' en el Cervantes

Betty Missiego, anoche en el Teatro Cervantes. /
Betty Missiego, anoche en el Teatro Cervantes.

La cantante despide medio siglo de carrera con un emocionante directo, donde deja claro que no sólo fue 'la voz de Eurovisión'

ISABEL VARGASMálaga

Quién le iba a decir a Betty Missiego hace casi medio siglo que iba a despedirse de los escenarios subida a las tablas de uno malagueño. El Teatro Cervantes recibió de buena gana el último directo de una de las mejores voces en habla hispana que ha dado Perú. Lo hizo con la maestría que le dan a uno los años y con el don del ritmo de quien ha nacido en tierras latinoamericanas. Dos horas bien aprovechadas, donde Missiego defendió el folk con temas como La pampa y la puna o La añera, de Atahualpa Yupanqui. Tampoco se olvidó de sus experimentos con la canción melódica como Tú me preguntaste o Un ramito de violetas, de la fallecida cantautora madrileña Cecilia.

La cantante apareció en el escenario con un vestido blanco calcado al de su actuación en Eurovisión. No se olvidó tampoco de lucir el moño bajo que ha caracterizado su look durante décadas. Tras la triunfal entrada, Missiego decidió arrancar la primera parte del concierto con uno de los himnos no oficiales de su país de nacimiento, La Pampa y la puna, compuesta por el músico Carlos Valderrama Herrera. Acompañada de una banda de canción sudamericana, el público captó que la primera hora estaría bañada de temas en clave folk. Algunos de ellos, clásicos en boca de Missiego, fueron Alfonsina y el mar; La añera, «una de las canciones de Atahualpa que no se conocen», en palabras de la artista; o Piensa en mí, de la eterna Chavela Vargas.

Canción melódica

Tras el descanso de cinco minutos, la artista volvió a las tablas decidida a dejar claro que no sólo fue aquella voz que casi gana el festival de Eurovisión de 1979. Esta vez con un vestido morado largo. Sus incursiones en la canción melódica le valieron el aplauso del público, algo tenue a lo largo de todo el concierto. «Lo más hermoso que puede tener una mujer es un hijo», recalcó justo antes de interpretar Tener un hijo tuyo, donde Betty se mostró emocionada ante un tema sobre la maternidad. Hay que reconocer que pare ser una despedida la artista, una señora de la canción de los pies a la cabeza, se mostró divertida en todo momento.

«Se la dedico a la gente que tiene ese gran amor, que antes no se podía manifestar y ahora sí», declaró Missiego segundos antes de cantar Tú me preguntaste, una de las últimas del repertorio. El momento más enternecedor llegaría con Su canción, el tema con el que consiguió el segundo puesto en la 24ª edición del Festival de Eurovisión representando a España y el que le ha dado «momentos feítos y bonitos». Antes de volver a cantarla con todo el equipo de músicos y bailarines dos bailarines que aparecieron en una única canción, interpretaría para deleite de los fans de Sinatra la versión en castellano de My way. Fue con Suspiros de España, donde Betty Missiego brindó su último cante a capella en un escenario español.

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