Málaga se rinde a la llamada de Vetusta Morla

El publicó respondió sin ambages a la propuesta musical de los de Tres Cantos. /
El publicó respondió sin ambages a la propuesta musical de los de Tres Cantos.

La banda madrileña combinó grandes ‘hits’ y canciones de su último trabajo ante 6.000 personas en el Martín Carpena

ISABEL VARGASmálaga

La característica percusión de La Deriva, la canción homónima que da nombre al disco que Vetusta Morla presentaban por segunda vez en la ciudad, arrancaba el directo anoche en el Martín Carpena. Los aplausos de sus seguidores se escuchaban con más fuerza aún. «Habrá que inventarse una salida / Que el destino no nos tome las medidas / Hay esperanza en la deriva», cantaban hasta desgañitarse los fans del conjunto popero. Cuanto más al desnudo habla una banda sobre los problemas que atañen a la sociedad, mejor respuesta reciben por parte del público. Así fue con Golpe maestro, el tema emblema del nuevo sonido del grupo y el más comprometido de todo el repertorio con la actual situación sociopolítica de España. La gente levantó las manos en señal de aprobación ante la canción protesta.

«Es nuestro último concierto en territorio andaluz y quería dar las gracias por vuestra respuesta, por estar ahí desde el principio», agradeció Pucho, el cantante, justo antes de cantar La mosca en tu pared. Una de las joyas del último trabajo de estudio, que contiene una sección instrumental ya marca de la casa. Otra de las secciones instrumentales más interesantes del disco es la de Fuego», la que se escuchó a continuación. Se nota que la experimentación ha estado presente durante el proceso de creación de La Deriva.

La banda sacó pecho y tocó el nuevo repertorio sin miedo. Así lo demostró también con Pirómanos o Tour de Francia. Con Te hace grande prepararon al público para lo que venía: multitud de hits de sus primeros dos discos. Fue con Rey sol, aquel melódico chute de Vetusta Morla en vena procedente de su debut Un día en el mundo, cuando el vello de los asistentes comenzaron a ponerse de punta. Los corazones también al escuchar alguna de las perlas («Descubrimos que al final / las palabras que no existen nos pueden salvar»).

Evasión en clave de pop

«¿Vamos a relajarnos, no? Ahora es momento de volar a otros lugares, de soñar», declaraba Pucho. Sonaba Copenhague. La banda regalaba a sus fans uno de los momentos más emotivos de la noche. El vocalista acercaba al micro a los seguidores para que le hicieran el estribillo. El paisaje: una marea de móviles y manos en el aire, algunas incluso entrelazadas. Se atrevieron también a estrenar nuevos temas. La balada Profetas de la mañana, «uno de los finales alternativos» de La Deriva, sorprendió al público. Mientras Pucho y el guitarrista Juanma Latorre se marcaban un 50/50. «El cambio es el único motor para avanzar», concluyó .

Con Los días raros se despidieron. Maraña de crescendos, silencios... Un muro sonoro recuperado del segundo álbum, Mapas. Quién les iba a decir a los de Tres Cantos, casi veinte años después de formar la banda, que congregarían a más de 6.000 personas en el Martín Carpena. Málaga respondió a la llamada, necesaria y esperanzadora, de Vetusta Morla.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos