Un esfuerzo que vale un 9,68

Bohdan Syroyid recogió ayer el premio FMMA./
Bohdan Syroyid recogió ayer el premio FMMA.

Bohdan Syroyid logra el premio FMMA al mejor expediente del Conservatorio Superior

REGINA SOTORRÍO

Su nombre es Bohdan Syroyid, y no es fácil acertar con la pronunciación... «Pero puedes llamarme Dan, aquí todos lo hacen», aclara con naturalidad el joven ucraniano. Después de trece años viviendo en España está ya más que acostumbrado a que se dirijan a él de mil maneras diferentes. El pianista y compositor de 19 años ha sido galardonado con el IX Premio Fundación Musical de Málaga (FMMA) al mejor expediente académico de 2014 en el Conservatorio Superior de Málaga. Y es el primero que lo logra en la disciplina de Composición.

Se licenció con una nota de 9,68 y hasta esas 0,37 décimas que le faltan para el diez tienen una justificación más que razonable. Dan ha compaginado durante los últimos años la carrera de Composición Musical con el Bachillerato, que aprobó con un nada desdeñable 7 «y algo». «Algunos días entraba en el instituto a las 8.30 horas y salía del conservatorio a las diez de la noche», añade. Los últimos cuatro años de su vida han sido «solo estudio», pero el premio que recogió anoche en el Conservatorio Superior ha hecho que «el esfuerzo merezca la pena».

Bohdan Syroyid recibirá una beca de 30.000 euros para completar su formación donde decida en los próximos dos años. La mayoría de los galardonados previos optó por centros en el extranjero, pero él lo tiene más complicado. «Tengo nacionalidad ucraniana y no se me permite viajar tanto por Europa». Solo podría estar fuera seis meses y en países del espacio Schengen. «A Inglaterra, que me encantaría y donde la composición está muy avanzada, no podría ir», señala. La solución sería volver a Ucrania y pedir un visado, pero esa no es una opción. «El país está en una situación de guerra, corro el riesgo de que me manden a combatir al frente», aclara. Así las cosas, cuando finalice un doctorado en la Universidad Internacional de La Rioja, Barcelona y Madrid serían sus destinos. Salvo que prospere un último intento. «Este premio es muy importante y podría ser motivo de pedir la nacionalidad por carta de naturaleza». Se trata de una facultad discrecional del Consejo de Ministros, que se tramita cuando concurren circunstancias excepcionales. Y él, defiende, las tiene.

En 2013 su obra 'Mar sin Agua' ganó el I Concurso de Composición para Banda Sinfónica Maestro Artola y en 2014 su pieza 'Los bosques de cemento' se impuso en el I Concurso de Composición de Orquesta Sinfónica Emilio Lehmberg. Amante de las partituras clásicas, pero también del rock y el pop, escribe música desde los ocho años y toca el piano desde los 6. Se inició en Ucrania, pero su mudanza a España paralizó un tiempo la formación. Ya no había piano en casa. «Pero mi madre me hizo uno de cartón. El sonido solo estaba en mi cabeza». Ahí empezó todo.

 

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