«Necesitaba volver a mis raíces»

Pablo Alborán presentó ayer su tercer disco en el Teatro Real de Madrid./
Pablo Alborán presentó ayer su tercer disco en el Teatro Real de Madrid.

El músico malagueño toma las riendas de su carrera con ‘Terral’, un disco «honesto» en el que vuelca su «esencia»

REGINA SOTORRÍO

«¡Pablo, aquí!», «¡mira a este lado!», «¡gírate hacia mí!»... Esta vez no son los fans quienes reclaman la atención de Pablo Alborán entre gritos y ráfagas de flash (ellos, los alboranistas, le esperan desde primera hora de la mañana en la puerta). Esta vez le quieren más de medio centenar de redactores y fotógrafos acreditados para la presentación en el Teatro Real de Madrid de Terral, su tercer álbum de estudio. «Imponéis bastante», reconoce ante el despliegue de la prensa. Siempre natural pero más sincero que nunca, el malagueño habló de su nuevo trabajo, reconoció sus miedos, admitió «errores» de la etapa anterior y avanzó un nuevo camino en su carrera tras un cambio de discográfica y de equipo. Por delante le esperaba una de esas jornadas maratonianas de entrevistas y firmas, pero está «feliz y con las pilas a tope».

Pablo Alborán regresa renovado a la primera línea tras un breve descanso que le permitió hacer «balance y asimilar» la revolución que generó ese joven de Málaga cantando Solamente tú desde su sofá blanco. «Tres años seguidos sin un domingo libre es una pasada. Tenía que desconectar de esa montaña rusa», contó. La solución estaba en su casa, en su familia... «Necesitaba volver a mis raíces. El mejor regalo es tener un sitio para volver y mi sitio es Andalucía y Málaga», explicó. Por eso el disco se titula así, Terral, ese inconfundible viento caliente del verano malagueño, porque representa (en lo personal y en lo profesional) ese buscado regreso al origen de todo.

Por fin

Pablo Alborán dice de sus canciones...

«No ha cambiado mucho en la grabación. Por eso me teletransporta a cuando la compuse en Málaga, en mi estudio, con los cartones de huevo en la pared. Esa canción te agarra de los pies y te trae al suelo porque habla de un amor terrenal. Es el que yo considero el buen amor, el que te hace mejor persona, no ese amor donde todo es de color de rosa, porque la vida no es siempre de color de rosa»

«Es una canción que me duele cantarla porque estoy pidiendo que me recuerdes incluso cuando estés en los brazos de otra persona. Y eso nos jode a todos».

«Habla de la trastienda, de todo lo que a lo mejor no se ve. Yo soy un personaje público y los fans van a verme cantar, pero no saben de dónde vengo yo antes de subirme a un escenario. A lo mejor se me ha muerto alguien o tengo algún problema, pero tengo la responsabilidad de sonreír. A veces he tenido ganas de huir, pero toda la energía que me dan me ha hecho que me emocionara con ellos, me ha hecho darme cuenta de la suerte que tengo de tener un trabajo que me apasiona y de tener gente que está ahí incluso cuando yo me equivoque».

«La escribí para Ricky Martin hace un par de años, pero al final ni salió su disco ni yo la terminé porque empezó la gira del año pasado que fue una locura. Guardé la canción en un cajón y cuando vi que había varias influencias latinas en dos o tres temas del disco, decidí recuperarla. Y esa canción tenía sentido con Ricky Martin. Es un tipazo, una persona que ha transmitido mucha calma y mucho corazón en el estudio. Ha sido muy generoso porque vino hasta Los Ángeles para grabarla»

Habló claro y sin adornos de las prisas y de esos «tres años de locura» que vivió. Si los anteriores discos se hicieron «en el tren, en los aviones o en mitad de una gira», Terral se ha gestado «desde la calma». Es un punto y aparte en su carrera porque llegó en un momento complicado para él, de cambio de discográfica (de EMI ha pasado a Warner), de mánager y de productor. Y reconoce: «Bendito cambio porque eso me ha permitido recordar de dónde soy, hacia dónde quiero ir y cuidar mi carrera y a mi gente».

Grabación en Los Ángeles

En ese proceso de «encuentro» consigo mismo le ha ayudado el productor Eric Rosse, que desde el principio le dio libertad «sin egos» para implicarse en todas las fases del proyecto, grabado en Los Ángeles. De hecho, se estrena tocando el piano y la guitarra en un disco y ha trabajado directamente en los arreglos. En los dos discos anteriores simplemente... «me he dejado llevar». «El resultado me gustaba pero no era lo que yo soy. La gente me decía que ganaba en el directo y ¡eso me daba una rabia!», confesó. Por eso Terral es un álbum «honesto», en el que se «desnuda» musicalmente y expone el «cien por cien» de su «esencia».

Aunque sabe que tiene que delegar («y tengo un equipazo», dice), en esta nueva etapa él toma las riendas de su carrera. «No se me olvida que hay una industria y hay errores que se han podido cometer en estos tres años que no se pueden repetir o que hay que pulir. El camino que voy a seguir ahora es más limpio, donde hay más transparencia a nivel de industria», destacó.

En sus canciones Alborán canta al amor y desamor, pero insistió en que no vive al margen de la realidad. «La crisis la vivimos todos, en mi círculo y en mi familia se vive», aseveró. Esa «realidad» se cuela en sus nuevos temas, pero siempre con actitud positiva. «Tengo 25 años y no paso de soslayo por lo que sucede en mi país. Pero lo hago mirando más allá del grito y la denuncia, pensando que se puede mejorar y se puede avanzar».

Y antes de que alguien le preguntara, añadió: «No me siento identificado con ningún partido político de mi país. Soy joven y obviamente es una nueva generación que está viendo cómo se puede empeorar más la situación todavía y queremos que se solucione».

«Soy un chico normal»

Siempre que tiene ocasión lo dice, y ayer lo repitió: «Soy un chico normal, de costumbres normales». Ni busca «los focos ni las alfombras». «No me gustan que me idolatren porque tengo defectos como todo el mundo». Por eso y porque además supone una presión y responsabilidad añadida: «Cuando mejor me va a nivel profesional es cuando más inseguro me siento a nivel personal porque pienso ¡cuánto van a esperar de mí! Y eso te puede descolocar», reflexionó.

Terral salió ayer al mercado en tres ediciones (estándar, especial y premium), acompañado en dos de ellas de un documental con el proceso de grabación en Los Ángeles junto a grandes músicos. En febrero comenzará la gira Latinoamericana y en mayo dará su primer concierto en España. Aunque acostumbrado a aforos multitudinarios, en sus próximos directos no quiere «perder la conexión con el público».

«Me encantaría abrazar a todo el mundo y cantarles al oído, hay que buscar la manera de conectar», aseguró. Es consciente de que debe mucho a los alboranistas. Pasada la medianoche de ayer, nada más salir a la venta Terral en las plataformas on line, las redes sociales ya echaban humo con elogios y piropos. «La acogida está siendo una pasada. Abres el iTunes y ves tu careto en todos lados... Es muy fuerte», concluyó abrumado. Y esto, de nuevo, no ha hecho más que empezar.