12.000 almas con Vanesa

12.000 almas con Vanesa
HUGO CORTÉS

La malagueña realizó un recorrido por su música ante un Auditorio Municipal lleno y expectante

CLAUDIA SAN MARTÍN

Puede que después de 12 años de carrera ya lo sepa al ver millones de sonrisas a su paso, pero Vanesa Martín posee el componente especial en su voz, gesto y presencia en el escenario para que la piel se erice en cuanto entona alguna de sus reconocibles melodías. Se apagaron las luces para dar comienzo a un espectáculo inolvidable y 12.000 almas sonreían y aclamaban anoche a la artista a punto de salir al escenario del Auditorio Municipal. Antes y para abrir boca, María Peláe amenizó el ambiente con su flamenco fusión poniendo su peculiar toque humorístico a la noche. Cientos de abanicos se movían de un lado para otro en el público como metáfora de una calurosa noche de verano. Poco antes de las 23.00 horas, la paleña Vanesa Martín aparecía en escena bajo una luz celeste intermitente, traje blanco y guitarra colgada al cuello.

'El intento' era la primera de las canciones de su último disco que el público coreaba con la artista. Martín explotaba de emoción en su ciudad natal con su gira 'Todas las mujeres que habitan en mí', tras haber visitado recientemente América Latina llevando su música por países como México o Argentina. 'De tus ojos', uno de sus últimos temas con videoclip acompañada por la actriz Adriana Ugarte, hacía corear al público envuelto en emoción. «Málaga de mi corazón, mi ciudad, mi tierra, mi esencia, mis primeros pasos», exclamó Vanesa ante un auditorio lleno al que invitó a olvidarse «de la rutina». Comenzaba entonces un recorrido emotivo por sus temas más conocidos que llenaron de sentimiento y lágrimas a los asistentes. Entre el público, Lola Román de 63 años llegaba expresamente desde Sevilla a ver a la artista, acompañada de su hermana María, de 66 años, coreando juntas las canciones de la malagueña.

«Un océano maravilloso»

La noche siguió rodada cuando Martín se sentó ante el piano para enfrentarse a su 'Billete de avión', acompañada por su banda y cientos de teléfonos y manos en alto, a los que se refirió como «un océano maravilloso». Cuatro días antes de la gran cita, se colgó el cartel de 'entradas agotadas', y con razón, porque esta compositora, cantante y poeta no defrauda ni un sólo instante. Su interpretación de '90 minutos', el tema que hizo suyo su colega de escenarios India Martínez, fue uno de los momentos más especiales de la noche ante la atenta mirada del Auditorio Municipal. 'Polvo de mariposas' dejó enmudecido al público que tras finalizar, coreaba su nombre haciendo levantar a la grada de sus asientos. La artista no se mostró nerviosa, aunque reconoció jocosamente que en Málaga la gente la mira más «con lupa».

Durante 'No te pude retener', María Peláe apareció en escena acompañando a la artista, formando un dúo vocal emotivo y rebosante de sentimiento. Los aplausos se tornaron en aclamaciones, y algunos temas más 'bailongos' que levantaron de un salto a las gradas dieron paso a un cambio de vestuario.

Sobre el escenario, Vanesa Martín se convierte en una mujer segura de sí misma, repleta de expresividad que sabe emocionar con cualquiera de sus canciones. Es una de tantas de esas mujeres que 'habitan' en ella y que no deja de sorprender.

Pasadas las 00.00 horas las sorpresas que aún estaban por llegan eran muchas. Una de ellas surgió con uno de los temas más coreados de la artista, 'Inventas', en el que el pequeño Antonio Peula, de 12 años, acompañó con el chelo a la compositora durante toda la canción. Su mirada y sonrisa mientras Martín le decía ante el auditorio lo lejos que llegará eran de total admiración y sorpresa, enmudeciendo al frente de tantas ojos que le observaban con ternura.

«Me siento orgullosa de llevar a Málaga en la boca», reconoció la malagueña cuando el show estaba llegando a su fin. El último tema que llenó el recinto, 'Complicidad', dejó un regusto dulce entre el público que, aún sabiendo que el espectáculo había llegado a su fin, pedían «¡otra, otra, otra!». Sin duda esta malagueña y su música son inolvidables, una apuesta segura para oír, sentir y vivir con intensidad una noche de verano como la que regaló a Málaga este 20 de julio.