Muñoz Rengel: «Hace tiempo que solo leo a escritoras para reparar la deuda»

Muñoz Rengel participa en 'Un café cargado de lecturas'. /Elvira Megías
Muñoz Rengel participa en 'Un café cargado de lecturas'. / Elvira Megías

«Cuando hago algo que se parece a lo anterior, me aburro», afirma el malagueño, que se cita hoy con los lectores en un acto del Aula de SUR y la Generación del 27

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

El proyecto más importante de su vida le llegó, precisamente, el Día del Libro. No era una nueva publicación, ni otro premio que sumar a su extenso currículum. Esto iba más allá: el 23 de abril del año pasado nacía su hija Valentina. Juan Jacinto Muñoz Rengel sabía que los meses siguientes estaría volcado de pleno en sus cuidados y se afanó en concluir a tiempo dos trabajos: un ensayo sobre la historia de la mentira y una novela «inquietante, cercana al terror». Y ahora, con parte de la rutina ya recuperada, el padre y escritor saca tiempo por las mañanas para comenzar una nueva novela de corte humorístico. Tres registros totalmente diferentes que verán la luz «pronto». Es 'marca de la casa' de Muñoz Rengel. «Cuando hago algo que se parece a lo anterior, me aburro», sentencia el autor malagueño. De lo ya hecho y de lo que está por venir hablará con sus lectores hoy (19.30 horas) en el hotel Molina Lario en una nueva sesión de 'Un café cargado de lecturas', organizada por Aula de Cultura de SUR con la Generación del 27, y el patrocinio de Obra Social la Caixa.

«Sin motivación no podría escribir, y con algo que domino no tengo motivación», aclara. Le gusta retarse, ponerse a prueba, jugársela. Ya se lo dicen sus editores: '¡Vas a marear a los lectores!'. «Pero espero que en conjunto sí haya cosas que acaben conectando con un tipo de lector y que ese me sea fiel», añade entre risas. De entrada, a quien esté al otro lado de sus páginas le tiene que gustar la «literatura imaginativa, ser abierto y dejarse llevar». Un lector atrevido, como el autor.

Cuando es él quien está al otro lado del papel, también se pone a sí mismo condiciones. «Hace mucho tiempo que solo leo a mujeres por cuestión de principios, por hacer justicia y reparar la deuda que tenemos con ellas», asegura. Es, dice, una forma de compensar la balanza: «Hemos leído muchos más libros de autores y hay que equilibrarlo». Eso no quita para que si en su camino se cruza un libro interesante de un hombre «lo lea», pero prefiere rescatar a autoras olvidadas y descubrir nuevas de su generación, «incluso más jóvenes».

Samanta Schweblin, Mariana Enríquez, María Fernanda Ampuero, Mónica Ojeda y Sara Mesa son algunas de sus recomendaciones. Y, que nadie se confunda, «son súper duras escribiendo, autoras que no eluden la violencia, los temas oscuros, lo extraño y que se lanzan también a lo fantástico».

Relatos breves

Profesor desde hace doce años de la Escuela de Escritura Creativa Fuentetaja de Madrid, compagina el oxígeno que le dan sus encuentros con los alumnos y la soledad de su escritorio. Ahí sigue escribiendo relatos breves y cuentos que lanzará en el momento en que sienta que ha encontrado un hilo común, «cierta unidad». Le gusta, es un género que se presta más a la experimentación. «Soy consciente de eso y me lo planteo como premisa a la hora de escribir la novela. Intento hacerlo con la misma capacidad de riesgo que si fuera un cuento, porque partiendo de hipótesis imposibles y fantásticas también se pueden escribir 300 páginas», detalla.

Solo le queda atreverse con la literatura infantil. Y en este punto de su vida, con Valentina en casa, no lo descarta. «Para que no se diga que no he tocado algo», concluye.

En detalle

Qué.
'Un café cargado de lecturas' con Juan Jacinto Muñoz Rengel. Organizan Aula de Cultura de SUR con la Generación del 27. Patrocina Obra Social la Caixa.
Cuándo.
Hoy, 20 de marzo, a las 19.30 horas.
Dónde.
Hotel Molina Lario.
Entrada.
Libre.