Modernas y poderosas

Esta exposición, con fondos de la Colección ABC, evidencia cuán importante fue la difusión por los medios de masas de nuevos modelos y representaciones femeninas

Algunas de las obras que componen la muestra. /Museo ABC
Algunas de las obras que componen la muestra. / Museo ABC
JUAN FRANCISCO RUEDA

Esta exposición de pequeño formato que ocupa el Salón Noble del Museo Carmen Thyssen, 'Modernas y seductoras. Mujeres en la Colección 'ABC' (1900-1936)', responde a la política de esta institución de emplear este espacio privilegiado del Palacio de Villalón para programar muestras temporales que vengan a constituirse en complemento de la muestra principal, que ocupa la tercera planta. Las 32 ilustraciones seleccionadas de la Colección 'ABC' resultan ser un repertorio de imágenes acerca de la nueva mujer, de la mujer moderna, de la mujer del primer tercio del siglo XX. Justamente, por esa modernidad y por esa seducción que trasminan la mayoría de mujeres, y que quedan recogidas con acierto en el título, esta exposición viene a respaldar y a hacer más evidentes algunos aspectos que nutren y condicionan la muestra principal, 'Perversidad. Mujeres fatales en el arte moderno (1880-1950)' –hasta el 8 de septiembre, de la cual hablaremos en una próxima entrega crítica–.

Esto es, esas representaciones que nos trasladan mujeres que hoy definiríamos como «empoderadas» convergen con algunas de las representaciones femeninas y con la presencia de retratos de algunas mujeres concretas (Sara Bernhardt, Kiki de Montparnasse, Coco Chanel, etc.) que encontramos en 'Perversidad' y que representan a mujeres que, con su ejemplo, han venido a forzar la transformación de la sociedad, a transgredir algunas fronteras impuestas en torno al género, valía y proyección femenina. En definitiva, mujeres que rompieron clichés y ayudaron a que emergieran nuevos 'modus vivendi', aunque esa postura rompedora les pudiera granjear hostilidad y animadversión de la dominante mirada masculina.

Al enfrentarnos en este caso a ilustraciones, nuestro análisis debe asumir algunos aspectos relevantes. Estas 32 imágenes aparecieron en la revista ´Blanco y Negro', una de las publicaciones ilustradas fundamentales en España durante el siglo XX, fundada en 1891 por Torcuato Luca de Tena. Su condición de publicación fundamental e insustituible del imaginario editorial español hace aún más trascendentales los modelos femeninos que sus páginas difundieron. Y es que no debemos obviar cómo los medios de masas se convierten en certeros transmisores de modelos y pautas de conducta, de ahí la trascendencia de que estos modelos en torno a la libertad de la mujer y a una demostración de que abrazaban unos hábitos modernos que las constituían, en la mayoría de casos, sujetos libres e independientes, se dieran y transmitiesen en las páginas de un medio tan leído como 'Blanco y Negro'.

Las 32 ilustraciones seleccionadas de la Colección 'ABC' resultan ser un repertorio de imágenes acerca de la nueva mujer

Esto permitía 'amplificar' esas representaciones, esos modelos de 'nuevas mujeres' que llegaban a una capa amplia de la sociedad y que, por tanto, había más posibilidades de que permease en las lectoras e indujera nuevas actitudes y a obtener la sensación de que se podían sentir amparadas en un ejercicio de libertad y emancipación. Ciertamente, los semanarios y revistas ilustradas tuvieron un papel fundamental en la conformación de la cultura visual de finales del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX. Fueron, además, un espacio de 'doble sentido'. Esto es, los artistas obtenían imágenes de ellos, especialmente cuando se incorpora la fotografía, al tiempo que muchos contribuían con sus obras para dotarlos de aparatos icónicos, ya fueran fotografías o ilustraciones. Justamente, esta exposición permite hacer una sucinta historia de la ilustración en el primer tercio del siglo XX y avistar cómo esta disciplina gráfica, que cuenta con el 'altavoz' de la difusión, asume y dialoga con las corrientes artísticas imperantes en ese lapso. Esto lo vemos especialmente en el arranque de la misma, donde encontramos las ilustraciones más antiguas, de principios de siglo.

De hecho, entre los ilustradores seleccionados sobresale un pintor como Cecilio Pla, autor fundamental del luminismo que desarrolla en nuestro país en las décadas finales del XIX y principios del XX y que hemos de considerar como una versión mediterraneísta del impresionismo. Los tipos que representa Adolf Münzer encajan perfectamente dentro de algunos iconotipos femeninos extendidos en distintas estribaciones del modernismo, especialmente la 'Sezession' vienesa pero también en el Picasso de principios de siglo y recién llegado a París. Otras ilustraciones asumen algunas influencias capitales del arte de finales de siglo, como el 'japonismo'. Por su parte, la ilustración de Roberto Martínez Baldrich incorpora la imagen de la máscara, objeto de profundas resonancias en las vanguardias. No podemos obviar cómo gran parte de las imágenes se adaptan a la sintaxis y especificidades formales de la ilustración (tintas planas, bidimensionalidad, economía).

Respecto a los modelos o arquetipos que se representan, a excepción de 2 imágenes que recuperan tipos populares en torno a la mantilla y la Semana Santa, con un innegable aire de modernidad formal en manos de Rafael de Penagos y de Salvador Bartolozzi, el grueso de las ilustraciones, con un alto grado de sofisticación, reproduce a una mujer indudablemente moderna y rupturista. Ante muchas de esas ilustraciones sentimos la poderosa sensación de seguridad en ellas mismas, a veces rayan en una feliz arrogancia o suficiencia. Son mujeres que se representan, en algunos casos, conscientes del poder que adquieren, de un poder basado en la libertad. De hecho, la modernidad de estas representaciones no sólo recae en cómo escenifican nuevos hábitos sociales y modas, lo cual hace adquirir a estas imágenes condición de documento y otorga un indudable valor a esta revista como altavoz de progreso, lo hace precisamente en esas actitudes y gestos que las 'enfundan' en un talante inequívocamente moderno.

Hay un dato no menor y que puede ser leído de modo ambivalente, tanto negativo como positivo. Entre la nómina de ilustradores seleccionados, en la que aparecen auténticos 'gigantes' del dibujo y la ilustración españolas –baste señalar a De Penagos o Carlos Sáenz de Tejada, y no debemos olvidar cuántos maestros participaron en las páginas de 'ABC' y 'Blanco y Negro', como el mismísimo Juan Gris en la mediación de la primera década del XX o en los años treinta Maruja Mallo–, sólo aparece una mujer: ATC, es decir, la enigmática Ángeles Torner Cervera, creadora de algunas fantásticas portadas de 'ABC'. Esto, por un lado, revela cómo la mujer aún no disfrutaba en número de las oportunidades otorgadas al varón, por lo que su visibilidad era menor. Por otro, evidencia cómo estas representaciones en torno a lo femenino, realizadas por autores masculinos, abandonan numerosos prejuicios y roles de género en clave conservadora que había sufrido –y seguía sufriendo- la imagen pública de la mujer. Así, aquí aparecen inconformistas desarrollando acciones y costumbres reservadas al hombre, retadoras y emancipadas en ambientes masculinos o, como en la obra de Sáenz de Tejada, de 1933, anunciando el derecho a votar primera vez.

'Modernas y seductoras. Mujeres en la Colección ABC (1900-1936)'

La exposición.
32 ilustraciones procedentes de los fondos de la Colección ABC que recorren el arco cronológico 1900-1936. Todos ellas ocuparon hojas y portadas de la revista 'Blanco y Negro'. Como ilustraciones, los soportes son el papel y el cartón, mientras que los medios son diversos: tinta, 'gouache', témpera, grafito, acuarela, etc..
Comisarias.
Inmaculada Corcho y Lourdes Moreno
Lugar.
Museo Carmen Thyssen Málaga. Plaza Carmen Thyssen, Málaga
Fecha.
Hasta el 26 de mayo.
Horario.
De martes a domingo, de 10.00 a 20.00 horas.