MERCADO CENTRAL

MERCADO CENTRAL

VÍCTOR HEREDIA/ HISTORIADOR

El nombre de la fundición Pérez Hermanos de Sevilla aparece en las esquinas del Mercado Central o de Atarazanas. Los viejos astilleros nazaríes habían tenido diversos usos militares y el Ayuntamiento aspiraba desde 1842 a construir un mercado de abastos sobre su solar. Este proyecto municipal para centralizar el abastecimiento alimentario minorista se empezó a materializar después de la Revolución de 1868. Dos años después se demolió el antiguo edificio medieval, del que se recuperó la portada del siglo XIV gracias a la intervención de la Academia de Bellas Artes. El arquitecto Joaquín de Rucoba se encargó de realizar el diseño del nuevo mercado, que adoptó un estilo neoárabe para integrar la mencionada portada nazarí. Las obras comenzaron en 1875 y fueron adjudicadas al contratista vasco Federico Solaegui, destacado promotor inmobiliario del Ensanche de Bilbao. La fabricación de la estructura metálica fue encargada a la sevillana Fundición de San Antonio, de Pérez Hermanos. La inauguración del mercado, denominado inicialmente de Alfonso XII, se produjo en 1879 y conllevó la reordenación urbanística de todo su entorno, ya que se abrieron y ampliaron calles para facilitar el acceso del público a la nueva plaza de abastos. En 1967 el Ayuntamiento planteó desmontar la portada y la estructura para levantar una torre de aparcamientos, proyecto que fue afortunadamente desestimado. Fue sometido a una profunda restauración entre 2008 y 2010.