María Zambrano, la cinéfila oculta

José Manuel Mouriño, Susana Martín y José María Ruiz Povedano, en la presentación de la exposición. :: francis silva/
José Manuel Mouriño, Susana Martín y José María Ruiz Povedano, en la presentación de la exposición. :: francis silva

Mantuvo una relación epistolar con Víctor Erice, escribió sobre el séptimo arte y sus reflexiones sobre el tiempo y el sueño «dan pie a profundizar en la teoría de la imagen»El adelanto de un documental en la Económica descubre una faceta poco explorada

REGINA SOTORRÍO MÁLAGA.

Salió «fascinada» de la proyección de 'El espíritu de la colmena'. La película de Víctor Erice le «conmovió» durante su exilio en Ginebra. Quizás porque la relación de las dos hermanas le hacía pensar en la suya propia, quizás porque reflejaba una España que ya solo le quedaba en el recuerdo. Por el motivo que fuera, ese filme abrió una intensa relación epistolar entre el director de cine y la filósofa veleña, un diálogo sobre su obra y sobre el arte cinematográfico que descubre una faceta poco explorada de la pensadora. El realizador José Manuel Mouriño la esboza en el documental 'María Zambrano y el método de los claros', un filme en posproducción que se anticipa en forma de exposición en la Sociedad Económica Amigos del País, con la colaboración del Ayuntamiento de Málaga. Pero queda mucho por indagar sobre la Zambrano cinéfila.

«Su relación con el arte cinematográfico es extraordinaria y merece la pena ser investigada», reivindicó Mouriño, que presentó la muestra junto a la directora general de Cultura, Susana Martín, y el presidente de la Sociedad, José María Ruiz Povedano. El director la considera una «referencia extraordinaria» y un «fermento maravilloso para entender y hablar de cine». Y no solo por los textos -aunque escasos- en los que directamente filosofaba sobre el séptimo arte ('El cine como sueño'), sino por sus recurrentes reflexiones sobre el tiempo y el sueño «que dan pie a profundizar en la teoría de la imagen».

Pensamientos sobre creación y cine que intercambiaba en su correspondencia con Víctor Erice. Nunca se vieron personalmente, tampoco se conservan sus cartas, pero el director de 'El espíritu de la colmena' mantiene vivo el recuerdo de ese 'feedback' epistolar, como revela en su entrevista para este documental. «Y hay una relación esencial en términos estéticos y filosóficos entre la obra de Erice y la escritura de Zambrano», apreció Mouriño. Lo cierto es que el cineasta admiraba desde tiempo atrás a la filósofa. Cuenta que uno de los primeros textos de ella a los que tuvo acceso fue 'La tumba de Antígona', en un tiempo en el que la presencia de Zambrano en España era aún muy marginal, e incluso se planteó adaptarla al cine o al teatro.

Su testimonio se suma al de muchos otros expertos y amigos en entrevistas concedidas expresamente para el 'El método de los claros', en documentos rescatados de los archivos de RTVE y la Filmoteca Española y en material obtenido con la colaboración de la Fundación María Zambrano de Vélez-Málaga. De una u otra forma, se escuchará a José Ángel Valente, Fernando Savater, Agustín Andreu, Aquilino Duque, Alfredo Castellón, Orlando Blanco, Julio López Cid, Mercedes Gómez Blesa...

El nudo del documental es el vínculo de los libros de la veleña con los lugares de su exilio europeo. «Una de las características que más destacaría de ella como creadora de ideas y modos de pensar es su sensibilidad a reconocer lo que tiene enfrente y a permitir esa osmosis con lo que le rodea», apostilló Mouriño. Por eso, y volviendo a su faceta cinéfila, no es casualidad que escribiera de cine durante una estancia en Roma, en pleno auge del neorrealismo italiano. «Tuvo la lucidez de reconocer el diálogo entre las películas de ficción y las documentales, adoptó el término de documento y no tanto documental y cuestionaba hasta qué punto se podía diferenciar uno de otro. Es un diálogo hoy en boga», apuntó el director.

Esa conexión creación y entorno se dio especialmente en La Pièce, próximo a Ginebra, donde entre 1964 y 1978 vivió en una pequeña casa de campo rodeada de bosque y donde escribió una de sus obras esenciales, 'Claros del bosque'. Su amigo Agustín Andreu recuerda que le gustaba abrigarse y pasear de noche por los alrededores de la cabaña «para experimentar la vivencia de la oscuridad, sobre lo que después trabaja en su obra».

Pinceladas de todo esto se dibujan en la exposición 'María Zambrano y el método de los claros. Cuaderno de notas para un ensayo en imágenes', que hasta el 28 de septiembre estará en la Económica. Una entrevista a la pensadora se contrapone en una de las salas a fragmentos de 'El espíritu de la colmena', mientras se puede escuchar a los expertos hablando sobre ella. En otro espacio, las imágenes de su regreso a España tras el exilio en 1983 se enfrentan a una filmación sobre la huida de españoles en el 39. Porque la obra de María Zambrano es un reflejo de donde vivió y también de lo que vivió.

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