La última pelea de Bruce Lee

Un libro ‘Bruceploitation’ ordena y revisa las cientos de películas de artes marciales y de imitadores que intentaron apropiarse de la leyenda del actor tras su muerte

El carisma de Bruce Lee revolucionó el cine de artes marciales, que quedó huérfano /SUR
El carisma de Bruce Lee revolucionó el cine de artes marciales, que quedó huérfano / SUR
Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

No había semana en la que no surgiera un nuevo Bruce Lee. La muerte del emblemático actor y especialista en artes marciales en 1973 sorprendió a millones de espectadores. Oficialmente, la causa de su fallecimiento fue un edema cerebral, pero las teorías conspiranoicas todavía siguen vivas: desde un asesinato de la mafia a consumo de drogas, pasando por esa leyenda urbana que sostenía que seguía vivo y repartiendo leña en un retiro idílico. Lo cierto es que su desaparición con apenas 32 años, unido al misterio su muerte y a que la fama del intérprete golpeaba en su momento de mayor intensidad desembocó en la creación de un mito popular y planetario. Algo que muchos productores no quisieron dejar pasar. Las versiones apócrifas llenaron la cartelera de los 70 y 80 con actores más o menos dotados en cintas que iban del culto al maestro a la parodia del género. La editorial malagueña Applehead Team ha revisado y ordenado todo esos títulos en ‘Bruceploitation. Los clones de Bruce Lee’, que firma el especialista en cine asiático y artes marciales Ivan E. Fernández Fojón.

«Surgieron actores y especialistas en artes marciales muy buenos, pero a todos les faltaba la principal cualidad de Bruce Lee, su carisma arrollador», considera el autor del libro que establece un podium de clones del mítico protagonista de ‘Kárate a Muerte en Bangkok’ (1971) y ‘Operación Dragón’ (1973). En lo más alto sitúa a Bruce Li (Ho Chung-Tao), que aprovechó la sombra del maestro, pero también realizó sus aportaciones en un intento por innovar el género. La plata se la concede a Bruce Le (Wong Kin-Lung), un intérprete con películas entretenidas aunque con altibajos, lo que no impidió que fuera el preferido de Tarantino. Y cerrando este expeditivo triunvirato Dragon Lee (Moon Kyoung-seok) que no dejó de ser un «corta y pega» del original.

Bruceploitation. Los clones de Bruce Lee

Autor: Iván E. Fernández Fojón. Editorial: Applehead Team. 312 páginas. España. 2017. Precio: 18,95 euros.

«Solo entre estos tres actores hay más de 80 títulos de los más de 300 que se censan en el libro», relata Fernández Fojón, que añade que esta sobredosis de cine de artes marciales e imitadores de Bruce Lee fue lo que se conoció como ‘Bruceploitation’ en los 70, al igual que el cine protagonizado por actores negros se denominó entonces el ‘Blaxploitation’. En el caso del astro de Hong Kong los títulos recurrían una y otra vez a su marca para destacar en cartelera, lo que implicó también excesos y patadas a su memoria, como ‘Bruce Lee lucha desde su tumba’ (1976), con un clon (re)bautizado como Bruce K. L. Lea, y llegando incluso al delirio en ‘El dragón ataca’ (1977), donde la fotocopia de turno, Bruce Leung, descendía a los infiernos y se acababa enfrentando a Drácula, 007, Clint Eastwood, El exorcista, Vito Corleone y hasta al mito erótico del momento, Emmanuelle.

Por tal de aprovechar su tirón comercial, directores y productores se atrevieron con todo tipo de desvaríos argumentales que, como recuerda Iván Fernández, llegó a sus extremos en los 80 con la llegada del vídeo doméstico –el libro se integra dentro de la colección ‘La Generación del Videoclub’-. «Los derechos de las películas eran adquiridos por diferentes distribuidoras que llegaban a cambiar los títulos y los carteles para que parecieran películas nuevas», explica el también colaborador de las revistas ‘Dragonz’ y ‘Acción Cine-Vídeo’, que confiesa la «locura» que ha supuesto ordenar toda esta Bruce-explotación. «Recuperé cientos de VHS y dvd que tenía guardados... ni yo mismo era consciente del caos de este subgénero», admite el especialista, que añade que el libro ha supuesto un trabajo más complejo y difícil de lo que en principio había calculado.

El hijo del actor, Brandon Lee, fue el que más se resistió a ser un imitador de su padre

En España hubo un consumo masivo de todo este cine de artes marciales, aunque la única cinta que aportamos al Bruceploitation es muy reciente, ‘La tumba de Bruce Lee’ (2013), un filme producido por ‘crowdfunding’ sobre una pareja que busca el lugar del descanso eterno del actor en Seattle. «En todo el mundo se hicieron películas aprovechando su figura y hasta tenemos títulos procedentes de lugares tan impensables como Camerún o Turquía», señala Fernández Fojón, que añade que actores populares hoy día, caso de Jackie Chan, también fueron lanzados como los nuevos Bruce Lee. «Así fue hasta que decidió crear su propio personaje y le ha ido mejor», considera.

Y los luchacos

Todas esas películas no sólo tenían la sombra de Lee como ingrediente y gancho principal, sino también elementos indispensables de su cine, como los luchacos, que el actor popularizó en todo el mundo. «La gente comenzó a fabricarse sus propios ‘nunchaku’ y su proliferación se convirtió incluso en problema que provocó que países como Francia o Reino Unidos censuraran las escenas en las que aparecía este arma para evitar su proliferación», relata el autor del libro, que se ha encontrado con numerosas versiones en las que las secuencias de lucha empiezan y acaban en un santiamén porque habían sido cortadas por este motivo.

Paradójicamente, el actor que podría haber aprovechado mejor la leyenda de Bruce Lee fue el que más hizo por respetarla. «Su propio hijo, Brandon Lee, quiso mantenerse al margen y se resistió a todas las ofertas que le llegaban para que se convirtiera en el imitador de su padre», explica Fernández Fojón. Una independencia que el destino no acató. En el rodaje de ‘El Cuervo’ (1993), Brandon recibía un balazo accidental que acabó con su vida. Tenía 28 años, cuatro menos que cuando su padre también fallecía en extrañas circunstancias.

 

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