«A 'Otto' le gustan todos los cuentos»

La Biblioteca Provincial acoge una innovadora experiencia de animación a la lectura con un perro amaestrado

'Otto', atento a la lectura /FRANCIS SILVA
'Otto', atento a la lectura / FRANCIS SILVA
Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

'Otto' permanece tumbado, tranquilo y rodeado de libros mientras en una mesa baja, a pocos metros, aguardan pacientes y sentados Pablo (de «casi 8 años»), Sergio (5) y los dos Antonios (de 5 y 9). Los cuatro esperan a que comience la actividad a la que fueron los primeros en apuntarse: leerle un cuento a 'Otto', un golden retriever de tres años que forma parte del Proyecto R.E.A.D., un novedoso programa con perros amaestrados, dirigido tanto a la superación de dificultades pedagógicas y sociales de los niños como a la animación de la lectura. La propuesta se ha desarrollado esta mañana por primera vez la Biblioteca Pública del Estado, conocida de manera popular como Biblioteca Provincial, y se han desbordado las previsiones más optimistas.

Las ocho plazas para leer esta mañana con 'Otto' volaron en un instante y la Biblioteca Provincial ya ha organizado nuevas citas el 28 y 29 de septiembre y el 5 y 6 de octubre. El Antonio de 9 años anuncia que piensa leerle al perro el cuento con la portada de Star Wars, mientras el Antonio de 5 años se preocupa por el calor que pueda estar pasando 'Otto', al que han colocado un ventilador a pocos metros. La comunicación con el perro no le inquieta en absoluto. «Yo sé el idioma de los perros», anuncia ufano a María José, la monitoria que dialoga con ellos antes de que comience la actividad. «Además, a 'Otto' le gustan todos los cuentos», remata Pablo, por si había alguna duda.

Sergio es el primero. Titubea unos instantes y elige 'El perro López' (SM), de Nick Denchfield y Ant Parker, un libro ilustrado con recortables en tres dimensiones. «Lo primero es enseñarle la portada, ¿vale?», explica al pequeño Laura Brinkmann, coordinadora en Málaga del Proyecto R.E.A.D. Sergio muestra la cubierta, empieza a leer y a los pocos segundos, 'Otto' levanta la cabeza y coloca su pata delantera izquierda sobre las páginas del libro. «Creo que 'Otto' no ha entendido qué es 'chapotear', ¿puedes cogerle la oreja y explicárselo?», anima Laura. Entonces Sergio se acerca la oreja peluda a la boca y casi en un susurro le cuenta a 'Otto' en qué consiste chapotear. El perro atiende y cuando Sergio ha terminado, suelta un leve bufido. «Eso es que lo ha entendido. Podemos seguir», anuncia Brinkmann, también fotógrafa y artista visual.

«'Otto' ha superado un entrenamiento muy rigoroso para formar parte del proyecto. Se cuida sobre todo que sea un perro tranquilo, capaz de soportar situaciones de estrés y que no se ponga nervioso en lugares y con personas que no conoce», detalla Brinkmann sobre este perro de terapia que también protagoniza esta novedosa iniciativa didáctica.

El Programa R.E.A.D. está presente en 17 países de la mano de 5.600 equipos, ha recibido el Premio a la Innovación Social de la Fundación La Caixa y cuenta con la colaboración de Iberdrola para desarrollar sus actividades en centros educativos. Allí, como recuerda Brinkmann, la labor se centra en la función terapéutica a la hora de afrontar dificultades pedagógicas y sociales, mientras que las citas en las bibliotecas están más enfocadas a la animación a la lectura.

«El niño no sólo gana vocabulario y soltura al leer con 'Otto', sino que esta actividad también sirve para trabajar la seguridad en sí mismo a la hora de leer en público, incluso en sus relaciones con los demás», detalla Brinkmann, quien avanza la posibilidad abierta para que el Proyecto R.E.A.D. inicie una colaboración con la editorial Santillana.

«La acogida de esta iniciativa ha sido espectacular. Ya hemos ampliado a cuatro nuevas fechas en septiembre y octubre y estamos planteando la posibilidad de ampliarlo todavía más», ofrece la delegada provincial de Cultura de la Junta de Andalucía, Monsalud Bautista, sobre esta propuesta gratuita que comenzó su labor en Málaga la pasada primavera y que ya se ha desarrollado en la Biblioteca Pública de Torremolinos y en algunos centros educativos de la provincia.

'Otto' atiende tumbado a Sergio. «Le decimos a los niños que al perro le gusta tanto lo que escucha que cierra los ojos para concentrarse mejor», aclara Brinkmann con una media sonrisa. Ella y 'Otto' comparten un método (y piden mantener el secreto) para, cuando algún pasaje se atraganta en la lectura, el perro hace una señal y pide a su pequeño lector que le aclare eso que acaba de decir.

«Entre el perro y el niño se establece un vínculo increíble -reivindica Brinkmann-, porque el perro no le juzga, sólo le escucha, y eso hace que los niños ganen confianza». Porque a 'Otto' le gustan todos los cuentos. Y además, con él, todos tienen un final feliz.

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