Málaga rejuvenece su tradición editora

Antonio Ruiz, Frank Muñoz, Miguel Ángel Villalobos, Pilar Márquez y Jacobo Gómez./Fran Acevedo
Antonio Ruiz, Frank Muñoz, Miguel Ángel Villalobos, Pilar Márquez y Jacobo Gómez. / Fran Acevedo

Las pequeñas editoriales literarias surgidas en la provincia en los últimos años buscan un hueco en el mercado con catálogos 'de autor' basados en títulos selectos

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Hay quien tiene la suerte de manejar la sensación de estar en casa cuando cruza el umbral de un librería. Puede que la impresión llegue como algo difuso, etéreo. O puede que no, que el barrunte aparezca ante el esfuerzo concreto, físico, de un librero y su equipo. Porque ahí está José Antonio Ruiz y su gente, moviendo las estanterías de un lado de para otro, rescatando del fondo de la primera planta la mesa de las presentaciones y colocando alrededor media docena de sillas. José Antonio, sugiriendo encuadres al fotógrafo, saludando a los invitados como un anfitrión atento y prudente que se retira para regresar una hora más tarde con las estanterías abiertas para los libros que los invitados han traído bajo en su maleta. Así que resulta muy complicado no sentirse como en casa en la Librería Luces.

Hasta aquí han venido cinco jóvenes editores cuyos sellos han nacido y crecido en la provincia durante los últimos cinco años: Applehead, La Dragona, GasMask, Ginger Ape y El Transbordador. Faltan a la sesión de fotos los amigos de La Señora Dalloway, que se suman desde la distancia. Hasta esta mañana la mayoría no se conocían entre sí, pero todos ellos, cada uno desde su sello independiente, ilustran el rejuvenecimiento de la larga tradición editora de Málaga.

La saga hunde sus raíces en la historia reciente en los talleres de Manuel Altolaguirre y Emilio Prados, sigue en la exquisita delicadeza de Ángel Caffarena y mantiene el pulso con sellos como Pálido Fuego, El Toro Celeste y E.D.A. Libros para desembocar en los jóvenes editores que se sientan alrededor de la mesa en la primera planta de Luces.

El dato

974
títulos de libros en papel se editaron en Málaga el año pasado. La cifra representa un ligero aumento frente a las 843 referencias del año anterior, según la 'Estadística de producción editorial de Andalucía' editada por la Consejería de Cultura.

Sus apuestas editoriales son muy diferentes entre sí, pero todas nacieron del deseo de ver impresos libros que no encontraban y que les hubiera gustado leer. «Nuestra editorial nació en octubre de 2015 por amor a los libros, pero también con el deseo de aportar algo diferente a lo que encontrábamos en el mercado editorial», avanza Pilar Márquez sobre El Transbordador, especializada en historias de ciencia ficción, fantasía y terror, aunque con la mirada puesta también en una colección de poesía que acaban de lanzar.

Una historia parecida trae Frank Muñoz, de Applehead: «Mi socio, Pedro José Tena, y yo creamos la editorial por el deseo de leer hacer los libros que nos hubiera gustado leer, por ofrecer textos que no encontrábamos publicadas en ninguna parte. Probamos sin estar muy seguros y funcionó. Nuestro ámbito tiene que ver con el cine y la televisión, la base es la cultura pop y desde ahí nos adentramos en temáticas como el cómic o las series de televisión».

Asuntos que también aparecen en el catálogo de GasMask, el sello creado por Miguel Ángel Villalobos en enero de 2015 y que después de una decena de libros se va a integrar como colección dedicada al ensayo dentro de la oferta de El Transbordador. «Como en los casos anteriores, apostamos por temas que no encontrábamos en las librerías y por reediciones de clásicos que ya son casi imposibles de encontrar», sostiene Villalobos.

El sello más reciente es también el que ofrece una tradición más sólida. No en vano, La Dragona toma el testigo de Miguel Gómez Ediciones y sus 25 años al pie del cañón libresco. «He crecido en la editorial y desde hace un año me he puesto al frente de este proyecto. La editorial ha tenido hasta ahora dos líneas muy fuertes dedicadas al ensayo y la poesía y mi apuesta va a ser la narrativa», sostiene Jacobo Gómez, que se ha decantado como carta de presentación de La Dragona por un volumen de discursos de Ruyard Kipling inédito en español y ofrecido con una cuidada edición.

Los editores

Antonio Ruiz (Ginger Ape).
Instalada en Málaga desde 2014, la editorial regresará este otoño tras un paréntesis de un año con 'Mil toros rojos' de Manuel Ruiz Hueso.
Frank Muñoz (Applehead).
Especializada en cine, televisión y cultura popular, su catálogo ronda los 25 títulos.
Miguel Ángel Villalobos (GasMask).
Nacida en enero de 2015, después de una decena de títulos se integra como sello especializado en ensayo dentro del catálogo de El Transbordador.
Pilar Márquez(El Transbordador).
La ciencia ficción, la fantasía y el terror protagonizan la apuesta de esta editorial que también se ha abierto a la poesía y el relato corto.
Jacobo Gómez(La Dragona).
Heredera de Miguel Gómez Ediciones, La Dragona acaba de llegar al mercado editorial con un libro inédito en español con discursos de Ruyard Kipling.

Un mimo compartido con La Señora Dalloway, el sello creado por Carmen G. de la Cueva, Ángelo Néstore y Martín de Arriba con una línea editorial clara: el feminismo. «Todo catálogo editorial es, por definición, también político, se haga de forma consciente o no. Nosotras teníamos claro que la responsabilidad de La Señora Dalloway era armar una genealogía propia de voces de mujeres y de situar a las escritoras en el lugar que les corresponde. Asimismo, queremos cuestionar la narrativa dominante, no solo poniendo en el centro los relatos de las mujeres, sino también abordando los estudios sobre la masculinidad para cuestionarla», acota Néstore.

«Las editoriales independientes están dando títulos de mucha calidad –reivindica Gómez– y quizá el futuro pueda ir por ahí, por pequeños sellos con libros muy cuidados, de gran calidad en el contenido y en la forma, con tiradas que no necesariamente tienen que ser muy espectaculares, pero suficientes para que el proyecto sea sostenible».

«Las editoriales independientes están dando títulos de mucha calidad y quizá el futuro pueda ir por ahí, por pequeños sellos con libros muy cuidados» jacobo gómez, la dragona

«Cuesta mucho que alguien lea un libro de una editorial independiente sin una referencia previa, por eso es tan importante que funcione ese boca-oreja entre los lectores» Pilar Márquez, el transbordador

«Creamos la editorial por el deseo de hacer los libros que nos hubiera gustado leer, por ofrecer textos que no encontrábamos publicados en ninguna parte» frank muñoz, applehead

En busca de esa sostenibilidad, los promotores de Ginger Ape decidieron abrir un paréntesis de un año que esperan cerrar el próximo otoño con el lanzamiento de 'Mil toros rojos' de Manuel Ruiz Hueso. «No tenemos una línea editorial muy marcada, sino que responde más a nuestros gustos personales y nuestro impulso por rescatar libros olvidados», ofrece Antonio Ruiz, que junto a Aurora Sánchez y Rubén L. Conde capitanea el sello que recaló en Málaga allá por 2014 después de dos años en Almería.

Más en Madrid que aquí

Y no es su labor desde la periferia lo que más preocupa a estos editores. «Vendo muchos más libros en Madrid y en Barcelona que aquí», reflexiona Muñoz sobre la actividad de estos sellos que combinan la distribución en librerías con la venta 'on line' y la atención a los libreros con el escaparate global de Amazon.

«Cuesta mucho que alguien lea un libro de una editorial independiente sin tener una referencia previa, por eso es tan importante que funcione ese boca-oreja entre los lectores, sin olvidar que en casos como el nuestro el papel de los libreros resulta fundamental», acota Márquez, cuyo sello comenzará en breve a vender a la vez sus títulos en formato físico y electrónico.

Estrategias para ampliar la difusión de catálogos que salen al mercado con tiradas reducidas, en la mayoría de los casos de unos cientos de ejemplares. «Somos conscientes de que tenemos un nicho de mercado muy específico», ofrece Muñoz.

Y Ruiz comparte: «Si quieres pedir ayudas, la tirada mínima es de 1.000 ejemplares y para algunos de nosotros esa es una apuesta fuerte. Pese a todo creo que podríamos hacer fuerza través de la unión para ir juntos a ferias, para negociar tarifas con imprentas y otras actuaciones que llevamos a cabo por separado».

«Queremos cuestionar la narrativa dominante, no solo poniendo en el centro los relatos de las mujeres, sino también abordando los estudios sobre la masculinidad para cuestionarla» ángelo néstore, La Señora Dalloway

«Podríamos hacer fuerza través de la unión para ir juntos a ferias, para negociar tarifas con imprentas y otras actuaciones que todos llevamos a cabo por separado para hacer y divulgar nuestros libros» antonio ruiz, ginger ape

«Apostamos por temas que no encontrábamos en las librerías y por reediciones de clásicos que ya son casi imposibles de encontrar» Miguel Ángel Villalobos, gasmask

«Lo más complicado –reflexiona Ángelo Néstore– es sin duda la parte económica: trabajamos con muchas traducciones y apostamos por una edición cuidada. Además, el hecho de querernos escapar de los mecanismos del mercado hace que publiquemos menos, pero preferimos la calidad a la cantidad».

Y entre lo romántico y lo pragmático, Pilar Márquez lanza una propuesta básica para respaldar el trabajo de estas editoriales, que no dejan de ser pequeñas empresas: «Que bajen la cuota de autónomos. Parece una chorrada, pero es fundamental, porque es capaz de cargarse un proyecto». Y conviene evitarlo, porque con un libro entre las manos también se está como en casa.

Temas

Libro

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos