Eva Díaz Pérez potenciará la ayuda a los autores y el rescate del patrimonio literario en la nueva etapa del CAL

Eva Díaz Pérez ganó el concurso público para dirigir el CAL. /Francis Silva
Eva Díaz Pérez ganó el concurso público para dirigir el CAL. / Francis Silva

Rutas de escritores, presentaciones en lugares singulares y el apoyo a las librerías son algunas de las apuestas de la nueva directora del Centro Andaluz de las Letras

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

La casa de la literatura de Andalucía tiene un nuevo residente. Eva Díaz Pérez presentó sus credenciales ante la prensa como nueva directora del Centro Andaluz de las Letras (CAL) tras ganar el concurso público convocado por la Junta de Andalucía. Respaldada por la consejera de Cultura, Patricia del Pozo, y la nueva secretaria general de Innovación Cultural, Mar Sánchez Estrella (en su estreno tras la dimisión de Fernando Francés), la periodista y escritora detalló las líneas generales del proyecto en el que ya trabaja y del que se verán los primeros resultados a finales de año. La ayuda a la creación actual y el rescate del patrimonio literario serán dos de las prioridades de esta etapa en la que pondrá su «impronta personal».

Díaz Pérez se incorpora a una institución con «solera» muy «emocionada» y «con muchas ideas». Entre ellas, difundir el trabajo de los autores más allá de Andalucía. «La industria editorial es frágil y cuesta pasar de Despeñaperros», lamentó. Por eso, manifestó su intención de reforzar la promoción exterior de los escritores apostando por la sinergia con otras instituciones. Una colaboración con otras entidades (públicas o privadas) que también forma parte de las bases de su proyecto.

Tanto en sus libros como en sus artículos periodísticos, Díaz Pérez ha dado muestras de su «obsesión absoluta» por recordar momentos de la historia literaria y por sacar del olvido a aquellos escritores que por distintas circunstancias han sido silenciados. Una pasión que, aseguró, trasladará al CAL promoviendo el rescate del patrimonio de una manera «didáctica y divulgativa». Un fin pedagógico que intentará potenciar también en las escuelas estableciendo alianzas con los profesores para fomentar la lectura «en este mundo de ruido digital y excesivo entretenimiento frívolo».

Además, propondrá rutas literarias (lo que llama 'topoliteraturas') para recorrer las ciudades a través de sus escritores, actualizará el formato de las presentaciones («mezclarlo con otras artes, introducirlo en espacios patrimoniales o lugares especiales»), ofrecerá un «apoyo claro» a las librerías «que lo están pasando muy mal» y dará un impulso a la difusión virtual del CAL. Todo, insistió, sin descuidar a ninguna provincia andaluza y en constante contacto con el sector a través de encuentros profesionales con autores para conocer sus demandas.

Para llevarlo a cabo, la consejera de Cultura prometió «reforzar presupuestariamente» el Centro Andaluz de las Letras en los presupuestos de 2020. Incluso en 2019, cuando las cuentas ya contemplan 240.000 euros, Patricia del Pozo avanzó que su departamento intentará destinar «un poquito más» a este fin. «Vamos a convertir al libro en el protagonista de la política cultural en Andalucía», concluyó.