«Estamos dando información de modo constante, incluso sin querer darla»

Pedro Baños presenta su nuevo libro en La Térmica, acompañado de Manuel Castillo. /Ñito Salas
Pedro Baños presenta su nuevo libro en La Térmica, acompañado de Manuel Castillo. / Ñito Salas

El coronel del Ejército de Tierra y experto en geopolítica Pedro Baños analiza las claves del tablero global en su libro, 'El dominio mundial'

FERNANDO TORRES

Más allá del día a día en el que se enfrasca la sociedad hay una realidad que parece pertenecer única y exclusivamente a las películas y novelas negras. Inteligencia, espías y analistas encerrados en habitaciones oscuras llenas de ordenadores buscando tensar los hilos del planeta. El coronel del Ejército de Tierra (en la reserva) y Diplomado de Estado Mayor, Pedro Baños, es de los españoles con mayor conocimiento en ese universo lejano, del cual ya detalló algunas claves en su primer libro 'Así se domina el mundo. Desvelando las claves del poder mundial'. Ayer presentó su segundo trabajo, 'El dominio mundial: Elementos del poder y claves geopolíticas', una obra en la que describe el escenario internacional desvelando algunos de los secretos más significativos de la trastienda de un mundo en el que «hay una guerra muy activa que se libra en el ciberespacio», de la cual somos «objetivos y víctimas».

El primer libro de Baños arrasó en las librerías y su segunda entrega ha generado mucha expectación. Ayer una de las salas de la Térmica se quedó sin aforo para escucharle hablar sobre su trabajo, acompañado del director de SUR, Manuel Castillo, –en el marco del ciclo 451–. Pero, ¿cómo se libra ese conflicto en la red? Según el experto, los ciudadanos se lo ponen demasiado fácil a las administraciones de inteligencia:«Estamos dando información de modo constante, incluso cuando no queremos darla». Es por ello que la contrainteligencia es hoy en día «mucho más difícil que nunca», ya que el hecho de no dar información es, per se, dar información: «Si ahora mismo todos los que estamos en esta sala metiésemos los teléfonos móviles en una caja de Faraday –única capaz de anular todas las señales–, el enemigo podría saber que se está celebrando una reunión clasificada».

«Hoy en día se puede tener un perfil completo de alguien desde un ordenador»

«Nuestros jóvenes no podrán acceder a los puestos de trabajo para los que se han estado formando»

Es por eso que la figura del espía está cambiando. El trabajador sobre el terreno sigue existiendo, porque «el contacto humano es imprescindible», pero ahora también existen informadores que trabajan únicamente en Internet:«Hoy en día se puede tener un perfil completo de una persona sin moverse del ordenador, por eso la figura del ciberespía es tan importante». Baños recordó que el poder que suman los conocidos como 'los cinco ojos' (Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda) es «absoluto»: «Todo lo que suceda en el espectro electromagnético es susceptible de ser grabado y registrado por ellos».

¿Qué ocurre con esa información?, ¿qué interés tiene el día a día publicado en el Instagram de un joven de veinte años que acude a estudiar en una ciudad mediana de Polonia? «Dentro de dos décadas esas personas serán los políticos o los altos cargos en las empresas más grandes del planeta;la información se podrá descongelar y utilizar en su contra».

Estos flujos de documentación son, no obstante, una porción de un tablero de juego geopolítico cada vez más complejo tal y como Baños lo describe en su libro. A su parecer, Estados Unidos y China están al filo de un enfrentamiento abierto al igual que lo hicieron Esparta y Atenas o Roma y Cartago:«Cada vez que una potencia que ha tenido la hegemonía se siente amenazada en lo económico por otra emergente, acaba habiendo un conflicto, hay varios ejemplos». Por eso, para Baños, Donald Trump es «el presidente que EE UU necesitaba», ya que la comunidad internacional ha cometido dos grandes errores de cara a su relación con el gigante asiático:«Primero, deslocalizar nuestra industria tecnológica a su territorio (...) y segundo, venderles nuestros sectores estratégicos y dejarles dominar los consejos de administración de las grandes empresas».

La situación de Europa

En este tenso escenario, Europa «tiene que adaptarse si quiere sobrevivir». Baños considera que la mejor forma de hacerlo sería aliándose con Rusia, ya que el eje sería «el centro del mundo y no tendría rival», pero ese planteamiento es prácticamente imposible por el enfrentamiento histórico de ambos frentes (promovido «culturalmente» por Estados Unidos). Por tanto, el experto considera que los países de la Unión, y especialmente España, están abocados a una revolución social con la misma raíz que las primaveras árabes. «Nuestros jóvenes no podrán acceder a los puestos de trabajo para los que se han formado, no podrán alcanzar la clase media; actualmente viven del apoyo de sus abuelos, pero los abuelos se acaban».