Carmen Carnero: «Escuché unas cuantas veces que los artistas son unos muertos de hambre»

Carmen Carnero: «Escuché unas cuantas veces que los artistas son unos muertos de hambre»
SUR

Trabaja duro para hacer ver que las mujeres también tienen su espacio en los cómics. La malagueña, que dibuja para sellos como DC y Marvel, es una apasionada del arte, aunque sus padres en un inicio no apoyaran sus ideales

MARINA RIVASMálaga

Entender el frikismo como la evolución natural y positiva de 'ser rarito' puede definir el carácter de Carmen Carnero. La malagueña ha conseguido hacerse un hueco tanto en el panorama nacional como internacional dibujando nada menos que a personajes de la saga de X-Men o a Supergirl, entre otros. De esta última reconoce sentirse especialmente orgullosa. Puede dedicar 12 horas diarias a dibujar desde su casa, en Torremolinos, al menos cuando no está recorriendo ferias de cómics por España, dando ejemplo de que su complejo mundo ya no está hecho sólo para hombres.

¿Por qué se asocian los cómics a los frikis?

–Antes de series como 'Big Bang Theory' o de las películas de superhéroes, si te gustaban los cómics o 'Star Wars' eras un rarito. Lo que pasa es que ahora quedar mejor decir friki. Con el tiempo se ha ido asociando más a una pasión por algo en concreto o a una mezcla de pasiones.

¿Le molesta que alguna vez la llamen friki?

–Sí que me han llamado friki, pero no me molesta, es más, casi que me halaga.

¿Tiene algún pseudónimo a la hora de dibujar?

–No, Carmen Carnero, tal cual.

¿Cuál es la tendencia en el mundo de los dibujantes de cómic con respecto a la mujer? ¿Son cada vez más o suele ser raro ver a una trabajando en firmas importantes como usted?

–Cada vez somos más porque hay más concienciación de que este trabajo no es exclusivo de hombres. Se nos ve a más autoras y eso también ayuda a que más mujeres descubran que hay caminos nuevos donde antes no tenían sitio.

¿Cree que se infravalora el trabajo de la mujer en este ámbito o que lo tiene más complicado para destacar?

–Estamos donde estamos por nuestro trabajo, no para que las empresas del cómic puedan lucir un cupo de igualdad. En este caso, lo tenemos igual de complicado todas y todos.

Y, a la hora de dibujar a las superheroínas y personajes femeninos en cómic, ¿cree que se reproduce una imagen de la mujer un poco machista?

–No, ya no. Al menos en los lugares donde yo he trabajado.

¿Qué estudios realizó?

–El Grado de Bellas Artes.

¿De pequeña soñaba con dedicarse a otra cosa o empezó a dibujar pronto?

–Nunca me planteé una carrera o qué hacer con mi vida hasta que en casa de un amigo encontré cómics de Bernie Wrightson y Gen 13. En ese momento supe que quería dibujar o, al menos, estudiar Arte.

¿Qué le dijeron sus padres sobre dedicarse a esto?

–Los padres siempre quieren que seas médica o abogada, así que obviamente no se lo tomaron bien. «Los artistas son unos muertos de hambre» lo escuché unas cuantas veces.

He visto que puede pasarse doce horas diarias dibujando, ¿eso siempre es así?, ¿cuál es el récord de horas seguidas que ha podido estar pegada a la silla?

–Casi siempre es así, es un trabajo bonito pero en mi caso requiere ese sacrificio de tiempo para que quede como a mí me gusta. Otros compañeros son capaces de hacer lo mismo en menos tiempo o incluso en más tiempo.

¿Cómo compagina el ser dibujante de dos grandes sellos como son DC y Marvel?

–Te llaman de un lado y otro, es una competencia sana. Ahora toca en Marvel, antes han sido casi tres años en DC… Depende de lo que ofrezcan.

¿Cómo se fijaron en su trabajo concretamente?

–En el último año de carrera tuve la suerte de tener una 'masterclass' con Joe Kubert junto al editor Bob Greenberger, que fueron los que terminaron de animarme a entrar en este mundo. A partir de aquel momento iba a todos los salones del cómic donde fueran editores de Marvel y DC, mandaron pruebas y más pruebas. Finalmente un día deciden darte una oportunidad cuando ven constancia en lo que haces.

¿Cuál fue el primer personaje que dibujó?, ¿y el más especial para usted a día de hoy?

–Profesionalmente, el primer superhéroe con el que estuve contenta con el dibujo fue Shatterstar de X-Factor, y el más especial hasta ahora ha sido Supergirl, que pude hacer un número a principios de año que tenía de todo y lo disfruté mucho.

¿Ha soñado alguna vez poder ser como uno de sus personajes?

–¿Quién alguna vez no ha soñado que volaba?

Si pudiera elegir un poder o un personaje, aunque no lo dibuje usted, ¿quién sería?

–No es ningún secreto, mi favorito siempre ha sido Superman.

He visto en sus redes que le gusta el arte; si tuviera que asemejar su trabajo con el estilo de un pintor o artista clásico, ¿cuál sería?

–Ojalá me pareciera a Rembrandt, Caravaggio, cualquiera del grupo de los prerrafaelistas… Pero no es así. Se requiere demasiado tiempo y años de experiencia para lograr algo parecido en el cómic, donde todo se quiere «para ayer».

Con el poco tiempo libre que le queda entre dibujar, eventos... ¿puede mantener algún 'hobby'?

–El poco tiempo que me queda libre intento invertirlo en deporte o no llegaré al año que viene (bromea).

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