Pedrita Parker: «Comer sin engordar: ése es el superpoder que elegiría»

Estefanía Martínez, con algunas de las creaciones que llevan su sello./
Estefanía Martínez, con algunas de las creaciones que llevan su sello.

La mezcla de «amor y poca vergüenza» de su personaje estrella, la Reina Pecas, la ha convertido en una de las ilustradoras con más éxito. Ella disfruta del momento, trabaja sin fines de semana –como buena superheroína autónoma – y sigue metiéndose en ‘fregaos’

NURIA TRIGUERO

Peter Parker se convirtió en Spiderman porque le picó una araña radioactiva. ¿Qué bicho le picó a Estefanía Martínez para convertirse en Pedrita Parker?

Me ha picado algo que me hace ser muy inquieta. No me da miedo nada, me lanzo y ¡que sea lo que Dios quiera! A mí siempre me gustó dibujar. Estudié periodismo, hice prácticas en SUR como fotógrafa e hice un máster en EE UU. A la vuelta tenía mi carrera, mi máster, mis prácticas, una tesis por presentar... pero no encontraba trabajo y además caí enferma del riñón. Un día toqué fondo e hice una viñeta que decía: «Cuantas más piedras me encuentre en el camino, más grande construiré mi castillo». He leído libros de emprendedores y a muchos les pasa igual: tienen su gran idea justo después de tocar fondo.

Estefanía Martínez

¿Quién es?: Malagueña, 30 años. Estudió Periodismo e hizo un máster de animación digital en Estados Unidos pero su pasión siempre fue el dibujo y ha conseguido vivir de ella gracias al éxito de sus viñetas de la Reina Pecas.

¿En qué trabaja?: Diseña tazas, ropa de bebés, chapas, tarjetas de felicitación y otros productos que vende en su tienda on line y en las tiendas Fnac de toda España, entre otros puntos de venta. Está ultimando su segundo libro, Tómatelo con karma, que saldrá en otoño.

¿En qué momento se da cuenta de que ha creado algo grande?

El día después de publicar la viñeta del castillo en Facebook, un 30 de mayo. Pasaba de 100 compartidos a 200, a mil... Me empezaron a decir: ¡te has hecho viral! Y yo pensaba: ¿eso es bueno o malo? En fin, los fans empezaron a crecer rapidísimo, vendí todas mis láminas, luego me preguntaron por tazas y dije: voy a probar... y hasta ahora.

Su próximo libro habla del destino. ¿Cree que su éxito es fruto del azar o del destino?

Creo más en el karma que en el destino. Se supone que el destino no lo puedes cambiar. Y el karma es que si haces cosas buenas te pasan cosas buenas, y al revés.

Si la Reina Pecas contestara a esta entrevista, ¿sus respuestas serían muy diferentes a las suyas?

Tiene menos vergüenza que yo porque aunque no lo parezca, soy cortaílla. Yo a mi marido no le diría «Me pones berraca», ella sí.

Pero usted también tiene su punto de locura. Me ha dicho un pajarito que se casó en Las Vegas...

Sí. Fue una locura madre in Javi, mi marido. Estaba organizando un viaje por California y poco antes de irnos me dijo: «¿Te quieres casar conmigo en Las Vegas, Pequitas?» Y le dije «Sí, ¡pero tu madre nos mata!». Fue chulo: nos casó Elvis.

¿Para cuándo un alter ego masculino de la Reina Pecas?

Hombre, está el Rey Pelón, que es el alter ego de mi marido, pero sale muy de vez en cuando. Y está la Reina Madre, que es mi madre, claro, y se merece un libro para ella sola. Sin ella y sin mi marido no hubiera habido Pedrita Parker. Necesitas a alguien que te diga «tú puedes», y que te ayude a pegar códigos de barras a las tazas para la campaña de Navidad... Y están mis amigos, que además son un chute de creatividad. Yo les llamo mi bandada porque siempre está ahí cuando necesitas emprender el vuelo.

¿Cuál es su ritual de verano?

Un espeto con una caña en un chiringuito, eso es gloria bendita.

Todo superhéroe debe tener un superpoder. ¿Cuál elegiría?

Salir bien en las fotos. Y la teletransportación también... ¡No! Definitivamente, comer sin engordar.

¿También empieza la operación biquini en junio, como la protagonista de una de sus viñetas?

¡Sí! Y mira que hago deporte . Tengo un entrenador personal, aquí donde me ves, lo que pasa es que me harto de comer, y él me dice: «Cierra de aquí [se señala la boca], si no ¿qué quieres?» Y yo le contesto: «¡Si es que no puedo, Manolo!» Pero aparte de eso, el deporte me ha ayudado un montón. Me da fuerza, energía, motivación. Es que si soy capaz de hacer cien barpees, ¡puedo hacer cualquier cosa!

Perdone mi ignorancia, ¿qué son los barpees?

Es un invento del demonio: estás de pie, te tumbas al suelo, te tocas el pecho, te levantas, pegas un salto y empiezas otra vez.

Suena terrorífico, sí. ¿Y cuál sería su kriptonita?

Dormir. La cama me absorbe. Y cuando me levanto soy gruñoncísima. No podría ir a Pekín Express, la gente pensaría que soy bipolar.