Más de 900 librerías cerraron en España en 2014, cuatro por cada una que abrió

Una librería de Vitoria./
Una librería de Vitoria.

La facturación bajó un 18,6% respecto a 2011, según un informe del Gremio de Libreros

MIGUEL LORENCIMadrid

Los libreros españoles se miran en el espejo de Sísifo. Cuando remontan una montaña que la crisis empina, vuelven a caer. Pero lejos de rendirse, reinician la escalada. Por cada nueva librería que se abrió el año pasado en España se cerraron cuatro. A pesar de la sangría, las librerías independientes que se mantienen son resistentes y plantan cara a una crisis que sigue ahí y que diezma su facturación, que ha caído 163 millones en cuatro años. Pero parece que ha tocado suelo o que está a punto de hacerlo. "Que hay luz al final del túnel y que pronto se podrá iniciar la remontada", según Miquel Flamarich, responsable de la consultora BCF, que ha trazado el mapa más real, a pesar de su dramatismo, con el que el sector librero ha contado en los últimos años.

En el pasado ejercicio se cerraron en España 912 librerías y se abrieron 226, según los datos de la estudio de BCF para el Gremio de Libreros. La dramática estadística constata que cada día bajaron la persiana más de dos librerías. Que por cada nueva librería que abrió sus puertas fueron cuatro las que cerraron. Aun así, las que quedan y las que llegan luchan por mantenerse en el negocio y aproximarse al lector en un mercado en el que marcan la pauta y la competencia las grandes superficies y las cadenas.

Se vislumbra el final de la debacle y se cree que la descendente curva de ventas quizá no baje más de lo que lo ha hecho en los últimos ejercicios. Solo desde 2011 la caída en la facturación ha sido de un 18%, pasando 870 millones de euros a 707 en 2014, lo que supone un descenso de 163 millones de euros en ese periodo.

Son los datos del Observatorio de la Librería 2014 elaborado para la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL). Un estudio que dibuja un mapa más exacto que nunca pero que denota las graves dificultades de un sector que lucha como gato panza arriba por su supervivencia. Con datos hasta agosto de 2014, el estudio solo contempla las librerías independientes, esto es, los establecimientos dedicados en exclusiva, o casi, a la venta de libros y en los que la facturación por este concepto sea superior al 50% del total del negocio.

7,8 librerías por cada 100.000 habitantes

En toda España hay 3.650 establecimientos que se atienen a estos parámetros, 686 menos que en 2013, cuando el cómputo era de 4.336 librerías. Esto supone que hay 7,8 librerías por cada 100.000 habitantes, casi dos por cada 25.000.

La comunidad con más librerías es Galicia, con 14,4, por cada 100.000 personas, seguida de La Rioja (11,9) y Canarias (11). Madrid acapara el 17,1% de la totalidad de las librerías tradicionales del país, seguida de Andalucía (12,1%) y Cataluña (11,8%).

Así, el cierre de librerías registrado el año pasado supone un aumento del 94,45% respecto a las cifras de 2013, mientras que las ventas de libros han pasado de más de 870 millones de euros en 2011 a los 708 millones registrados durante 2014, un descenso que ha sido progresivo (785 millones en 2012 y 757 millones en 2013), pero que este año se ha suavizado, según ha destacado la presidenta de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal), Pilar Gallego.

Las librerías con ventas superiores al 1,5 millón de euros vendieron en 2014 un 85% de libros y apenas un 1,1% de revistas y un 8,4 de papelería, una situación que se invierte en los establecimientos con ventas menores de 30.000 euros, que facturan un 64,5% de libros y más de un 24% en papelería y un 3,3% en revistas.

Por comunidades autónomas, la Comunidad de Madrid cuenta con 625 librerías (17% del territorio nacional), seguida por Cataluña, con 430 (11,8%), Andalucía, con 441 (12,1%). Si se tiene en cuenta el número de establecimientos por densidad de población, por cada 100.000 habitantes hay 14,4 librerías en Galicia, 11,9 en La Rioja, 11 en Canarias, 10,7 en Asturias y 10,1 en Navarra. Cabe destacar asimismo que un total 7.310 municipios no tienen librerías. Por tipología, el 27% de las librerías es especializada, el 9,2 general con especialización, el 27,9 general de fondo y el 35,4 general de proximidad.

En cuanto al año de fundación, un 2,8% del total de establecimientos (103 librerías) es anterior a 1940, lo que, en palabras de Miquel Flamarit, socio director de BCC Consultors, empresa que ha realizado este estudio, muestra "valentía" al haber sobrevivido tantos sucesos históricos. Del resto, un 3,6 fueron creadas entre 1940 y 1956; un 12,2% entre 1960 y 1979; un 31,5% entre 1980 y 1999; y un 20% después de 2000. De las 3.650 librerías analizadas en esta panorámica, el 22,9% pertenee a Cegal y al gremio provincial y un 34,9% a ninguno de los dos.

Un aspecto que se ha puesto de relieve son las actividades de dinamización de la lectura: un total de 1.127 presentaciones, 672 cuentacuentos, 244 publicaciones de catálogos, 455 actividades de animación a la lectura y otras 728 actividades muestran, según Flamarit, la búsqueda de nuevas alternativas y focos de atención en estos centros.

Optimismo y confianza

Gallego ha señalado que a pesar de esta bajada en las ventas hay cierto "optimismo" y se ha mostrado convencida de que "llegará un momento en que deje de caer y ese momento está próximo". Además, ha matizado que las bajadas han sido "templadas" y que, "como mínimo", ha descendido el ritmo de caídas que se ha observado hasta ahora.

La presidenta de Cegal ha admitido que la "crisis del libro" continúa, pero pone sus "esperanzas" en el surgimiento de nuevos modelos de librerías más pequeñas. "Hay que ser optimistas porque las librerías, lejos de rendirse, llevan a cabo nuevas acciones", ha agregado. A todo esto se une la confianza en que el abandono del fomento de la lectura por parte de familias y de la Administración desaparezca con el fin de la crisis.

En cuanto al desafío digital, la presidenta de Cegal ha dejado claro que la "competencia maligna" no se encuentra en el libro digital, con el que el libro en papel está llamado a "complementarse", sino que el verdadero enemigo es "la piratería". En este sentido, el Mapa de Librerías de 2014 refleja que un 40% de las librerías que facturan 1,5 millones de euros venden lectores de libro electrónico y un 66% distribuye libros electrónicos, mientras que en los centros con una facturación inferior a 30.000 euros el porcentaje de establecimientos que venden aparatos es de solo un 9,9% y solo un 11% distribuye estos libros.