Santiago Velázquez: «He querido que el lector se asome al abismo»

Santiago Velázquez novela sobre la «generación incierta» en ‘Viaje de invierno’. /
Santiago Velázquez novela sobre la «generación incierta» en ‘Viaje de invierno’.

El escritor presenta hoy en Málaga su tercera novela, ‘Viaje de invierno’, un libro que retrata una «historia de amor» que también es de «horror»

FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Basada en hecho reales. Esa coletilla tan de cine bien podría acompañar la solapa de la nueva novela de Santiago Velázquez (Madrid, 1977) que comenzó a escribir su tercer libro entre los pliegues de su memoria cuando un amigo le contó que un accidente le cambió la vida radicalmente. Perdió referentes personales y culturales y ya no volvió a ser el de antes. Y en esa crisis sitúa el autor a sus personajes y a los lectores «para que se asomen a ese abismo en el que a veces te pone la vida y reflejar como actuaríamos cada uno de nosotros». Un precipicio que se abre precisamente como metáfora visual en la propia portada del libro Viaje de invierno, que esta tarde será presentado por su autor en la librería Proteo.

Los protagonistas de la historia son jóvenes de muy diferente procedencia que igualan sus vidas y oportunidades en la universidad. Por un lado, Alejandra, de familia humilde y estudiante de medicina, y por otro, Rubén, un joven de clase alta y matriculado en Derecho. Ambos se conocen y descubren que comparten aspiraciones artísticas, ya que mientras ellas es una apasionada del canto que sueña con la ópera, él quiere dedicarse a la pintura. La historia se ambienta en 1997 y no es casual. «Es el año del asesinato de Miguel Ángel Blanco, que fue el momento en el que los jóvenes que nacieron en los 70, a los que denomino la generación incierta, perdieron la inocencia», explica el autor que, por edad, también forma parte de aquellos jóvenes que, cuando accedieron a al mundo laboral, a empleos precarios y al paro se dieron cuenta de que «todo lo que nos habían enseñado en la universidad no valía para nada».

Algo de esto también hay en esta «historia de amor» de Rubén y Alejandra que se transforma en «horror» cuando, durante una escapada, un hecho inesperado los pone en ese abismo que anuncia la novela. Un hecho que enfrenta a los personajes a sus ideales y marcará su madurez hasta el punto de que el relato pone en práctica eso que el poeta José Emilio Pacheco acertó a diagnosticar en solo dos versos: «Ya somos todo aquello/ contra lo que luchamos a los 20 años».

La pasión de Alejandra por la música también está presente en el título del libro, Viaje de invierno, que homenajea la pieza homónima cargada de «nostalgia» compuesta por Franz Schubert. «No estaría mal leer la novela con este lied como música de fondo», recomienda Velázquez.

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