La inédita aventura de Antonio Banderas

El modelo del Teatro del Soho es pionero en el país y una rareza en el resto del mundo

El modelo anglosajón. Priman los teatros privados (muchos integrados en grandes organizaciones) donde conviven obras comerciales con una intensa labor educativa de forma directa y a través de fundaciones. /AP
El modelo anglosajón. Priman los teatros privados (muchos integrados en grandes organizaciones) donde conviven obras comerciales con una intensa labor educativa de forma directa y a través de fundaciones. / AP
Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Tres características definen al futuro Teatro del Soho Caixabank: un espacio con financiación privada, con producciones propias de proyección internacional y con una vertiente educativa. Tres requisitos que rara vez conviven en un mismo proyecto y que hacen de la iniciativa de Antonio Banderas una aventura inédita en España y una rareza en buena parte del mundo. «Reúne la experiencia propia de Lluís Pasqual en diferentes modelos de gestión, el conocimiento de Miguel Gallego en el teatro local y la carrera de Antonio Banderas como actor también en Broadway.Es un modelo nuevo del que no hay muchos referentes», asegura Rafael García Guzmán, profesor de Producción y Gestión en la Escuela Superior de Arte Dramático.

Su principal inspiración es el modelo anglosajón que opera en los dos centros teatrales del mundo: Broadway, que el malagueño conoce de primera mano desde su debut con 'Nine', y el West End de Londres. En el corazón de Manhattan, The Broadway League agrupa a los principales productores de musicales y a los propietarios de los teatros de titularidad privada. Organizan seminarios con primeras figuras, desarrollan programas educativos a través de The Broadway League Foundation y forman parte del The Commercial Theater Institute, el principal programa de capacitación y desarrollo profesional de la industria del teatro. Precisamente un musical con coproducción norteamericana, 'A Chorus Line', inaugurará el escenario de calle Córdoba para después viajar a Madrid, Barcelona y a lugares como Florida, Texas y California con gran presencia de hispanohablantes.

La financiación privada, la vertiente educativa y las producciones propias con proyección internacional lo convierten en un proyecto singular

En Londres, se repite este patrón. El Ambassador Theatre Group, propietario del Apollo Victoria entre muchos otros espacios por todo el mundo, produce musicales de éxito al mismo tiempo que desarrolla una intensa línea formativa (Ambassador Theatre Group Creative Learning) con talleres personalizados, proyectos de divulgación y cursos de alto nivel.

Grandes capitales

En las grandes capitales españolas, como Madrid y Barcelona, los auditorios privados son mayoría frente a los públicos. Ahora bien, muchos de ellos pertenecen al circuito alternativo de pequeño formato y otros solo son exhibidores.La lista se reduce considerablemente cuando se buscan recintos privados con montajes propios que, además, giren por el país. En Madrid cumple estas características el Teatro La Latina, propiedad de la empresa catalana Focus y de la productora madrileña Pentación, que lo nutren de contenido bajo la dirección de Jesús Cimarro. Se sustenta por el respaldo del público a su cartelera, apoyada en propuestas comerciales no por ello exentas de «riesgos», como apostilla Cimarro. Además, cuenta con el Teatro de Bellas Artes como segundo espacio para obras más intimistas y nuevas dramaturgias. «La iniciativa de Banderas es muy loable, con un modelo que solo existe a niveles más pequeños, pero no con su proyección internacional», apunta Cimarro, quien ya ha expresado al Soho su intención de colaborar en futuras producciones.

Fondos privados. La Latina es propiedad de la empresa catalana Focus y de la productora madrileña Pentación, que llevan al escenario sus propios montajes bajo la dirección de Jesús Cimarro.
Fondos privados. La Latina es propiedad de la empresa catalana Focus y de la productora madrileña Pentación, que llevan al escenario sus propios montajes bajo la dirección de Jesús Cimarro. / SUR

También desde el Grup Focus muestran su mano tendida al proyecto de Banderas. Gestionan (sin tener la propiedad) cuatro teatros privados en Barcelona, entre ellos el Teatre Romea, el más antiguo de Cataluña que dirige desde hace una semana José María Pou. Es «la perla» del grupo, donde se ponen en marcha obras «basadas en la excelencia de grandes autores», en palabras de Jordi González, vicepresidente de Arte y Contenidos. Al Romea suman La Villarroel, el Teatro Condal y el Goya. En el mercado de los musicales, Stage Entertainment asume sin ayudas públicas la programación de dos teatros de la Gran Vía (con alquileres de larga duración). En el Lope de Vega ponen en escena 'El Rey León', que ya va por ocho temporadas, y, desde hace unos meses, 'Anastasia' en el Teatro Coliseum.

Pero salvo la Fundación Romea del Grup Focus, que fomenta el debate teatral y apoya la formación con másters y premios a textos teatrales, no existe en ellos una faceta formativa como la que Banderas imprime al Teatro del Soho con la integración de la Escuela Superior de Artes Escénicas (ESAEM) como segundo espacio. Sí la tienen referentes nacionales como el Teatro de la Abadía en Madrid con su centro de estudios y la ha tenido el Lliure en Barcelona durante la dirección de Pasqual con La Kompanyia Lliure para jóvenes actores. En ambos casos, no obstante, la gestión es una combinación público-privada. Lo mismo sucede con uno de los ejemplos más recientes de emprendimiento teatral:el Teatro Pavón Kamikaze, con Kamikaze Producciones al frente, ofrece una programación creativa y arriesgada que se completa con experiencias formativas. Pese al éxito de público, su supervivencia depende de subvenciones públicas para cubrir el alquiler.

Ya lo dijo Pascual en su primera comparencia como director del Teatro del Soho: «En un país en el que no hay una ley de mecenazgo, podemos ser un referente».

En la Gran Vía: Hace ocho temporadas que Stage Entertainment –con presencia en ocho países– se instaló (en régimen de alquiler) en el Teatro Lope de Vega con 'El Rey León', la mayor producción musical del país. Fundación mixta: La Abadía cuenta con financiación pública y gestión privada. Es una casa de teatro y estudios que aúna la creación y la exhibición de espectáculos con talleres y encuentros. Dirige José Luis Gómez. Con la Fundació Romea: Grup Focus gestiona cuatro teatros en Barcelona, entre ellos el Romea, con Josep María Pou al frente y una fundación privada que promueve el sector y el debate teatral. / Efe | SUR