El hombre moderno llegó a Europa desde África 150.000 años antes de lo que se creía

El estudio de dos cráneos hallados en Grecia hace cuarenta años revoluciona la antropología

D. M.LONDRES.

Un cráneo de aproximadamente 210.000 años hallado en Grecia representa el indicio más temprano de la existencia de humanos modernos en Eurasia, precediendo así a los Homo Sapiens en Europa en más de 150.000 años, según un estudio divulgado ayer por 'Nature'. Los expertos estiman que un segundo cráneo encontrado en ese mismo sitio dataría de hace 170.000 años y cuenta con rasgos de Neanderthal.

Estos hallazgos respaldan la teoría que sostiene que los humanos modernos se dispersaron fuera de África antes de lo que se creía, y que llegaron todavía más lejos de lo que se pensaba. En la citada investigación -liderada por Katerina Harvati, de la Eberhard Karls University de Tübingen, en Alemania- se recuerda cómo el sureste de Europa se consideraba el principal camino por el que se propagaron los humanos modernos fuera de África.

Los dos cráneos humanos en cuestión se encontraron fosilizados a finales de la década de los 70 en una cueva del macizo de Apidima, situado en la región del Peloponeso, al sur de Grecia. La falta de un contexto relacionado y la naturaleza fragmentada de esos especímenes impidieron describir en su momento esos fósiles con detalle. En el estudio publicado por 'Nature', Harvati y un equipo de científicos emplean información moderna y avanzadas técnicas de escáner para llevar a cabo un amplio análisis comparativo de los dos cráneos, identificados como Apidima 1 y Apidima 2.

Rasgos similares

Los científicos han apreciado que Apidima 2, que data de hace más de 170.000 años, muestra rasgos similares a los observados en los Neanderthales, como un mayor y más redondeado «supraorbital torus», el hueso prominente que algunos primates presentan sobre los ojos.

En cuanto al denominado Apidima 1, el equipo investigador considera que parece una combinación de humano moderno con rasgos ancestrales. Por ejemplo, tiene la parte posterior del cráneo más redondeada, una característica única de los humanos modernos.

En la época de su hallazgo había sido catalogado, de hecho, como un preneardental. Este cráneo tiene al menos 210.000 años, según las estimaciones de los investigadores, precediendo así en más de 150.000 años a los Homo Sapiens en Europa.

Los más antiguos representantes conocidos de nuestra especie datan de hace 300.000 años y fueron hallados en Jbel Irhud, en Marruecos.