Henry Moore: dibujo y mística en el Museum Jorge Rando

El Museum Jorge Rando expone la obra gráfica de Moore hasta el 28 de septiembre./ Salvador Salas
El Museum Jorge Rando expone la obra gráfica de Moore hasta el 28 de septiembre. / Salvador Salas

La institución malagueña reivindica la obra sobre papel del escultor británico con una exposición sobre su serie de grabados 'Stonehenge'

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Sólo estuvo una vez en España. Era el verano de 1934. Entró en el país desde el sur de Francia, a lomos de su motocicleta, junto a su espona Irina y sus amigos Raymond y Edna Coxon. Llegaron hasta Pamplona y luego tomaron la carretera que iba a la costa. El artista quería encontrarse con las cuevas de Altamira, la «Real Academia de la Pintura Rupestre», como la definió él mismo. Luego pasaron por Madrid, Toledo y Vic, pero la prioridad de Henry Moore era ese encuentro con el arte atávico, la mirada hacia el pasado remoto que cuajó en sus esculturas sinuosas y rotundas. También a su faceta menos conocida: la de dibujante y grabador.

De esa última da cuenta la exposición presentada este martes en el Museum Jorge Rando de la capital malagueña. La institución de El Molinillo estrena la muestra titulada 'Henry Moore. Entre lo terrenal y lo eterno' a partir de la serie 'Stonehenge' realizada por el artista británico entre 1971 y 1973. Un conjunto de 15 litografías que plasman ese «elemento trascendental» que cruza toda la obra de Moore, tal y como ha destacado la directora del museo malagueño, Vanesa Díez, sobre el proyecto que se mantendrá en cartel hasta el próximo 28 de septiembre y que coincide, justo, con la llegada del verano, que miles de personas celebran cada año en el monumento convertido ya en icono planetario.

«Las litografías que presentamos nos relatan el estudio artístico de Henry Moore a través de las formas orgánicas y, sobre todo, esa permanente reflexión que tiene tanto entorno al primitivismo como a la abstracción como una forma de expresar el alma de la modernidad», ha detallado este martes la directora del museo malagueño.

Además, la nueva propuesta del Museum Jorge Rando trae de nuevo a Málaga la obra del «artista británico más importante del siglo XX y uno de los referentes de la escultura moderna», en palabras de Díez. Porque han pasado ya cuatro años desde aquella exposición organizada por la Fundación La Caixa en la calle Alcazabilla que ofreció una selección de esculturas monumentales de Moore. Una monumentalidad que el autor británico traslada ahora al papel en una serie que se ha expuesto en instituciones como el MoMA neoyorquino y la Tate londinense.

En contadas ocasiones

«Son exiguas las ocasiones en las que hemos podido disfrutar de exposiciones de Henry Moore en España, pero una exposición de obra gráfica es algo excepcional», ha defendido Díez sobre la muestra. «Para Moore el dibujo no era simplemente la piedra angular de todo su trabajo escultórico, sino que representaban un pilar fundamental en su trayectoria artística, desde que inició sus estudios en el condado de York hasta su fallecimiento en 1986», ha acotado la directora del Museum Jorge Rando.

Así, Díez ha reivindicado la importancia del dibujo en la trayectoria de Moore como «un camino independiente, una vía para plasmar sus ideas paralelamente a su trabajo escultórico». Porque, tal y como ha matizado la directora del Museum Jorge Rando, «la escultura ha tenido tanta presencia que ha relegado al dibujo».

La serie expuesta este verano en el museo malagueño indaga además en las investigaciones formales de Moore, glosadas este martes por la propia Díez: «A partir de 1920 Moore desarrolla en el dibujo un lenguaje pictórico muy personal en el que para representar el ámbito tridimensional en el papel elimina la utilización de la sombra y la luz para hacerlo a través de lo que él denomina líneas seccionales».

El resultado es un conjunto de grabados que se detienen en las texturas de las rocas que componen el monumento megalítico, más que en imágenes globales del conjunto edificado hace miles de años y cuya finalidad sigue siendo objeto de debate entre los especialistas. ¿Un calendario solar, un espacio para enterramientos, un observatorio astronómico? En cualquier caso, un lugar para la peregrinación y el recogimiento. Algo parecido al arte.