El 'hacktivismo' empieza en Factoría Echegaray

Ensayo de 'La tormenta perfecta' en el Teatro Echegaray. /Migue Fernández
Ensayo de 'La tormenta perfecta' en el Teatro Echegaray. / Migue Fernández

'La tormenta perfecta' alerta sobre el poder de manipulación de las herramientas tecnológicas. Una ficción que se ha visto superada por la realidad

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

«No tenía la cámara del ordenador tapada hasta que no empecé a escribir esta función», admite la directora y autora Marta Torres. Y advierte: «Si tú no lo has hecho, ¡tápala!». Hace tres años alguien le asesoró sobre el 'hacktivismo' (hacker y activismo), el uso de las herramientas digitales de forma legal o ilegal para conseguir fines políticos, y cayó en la cuenta de lo manipulables, vulnerables y controlables que somos. Un «peligro real» que le hizo cambiar algunos de sus hábitos y le impulsó a escribir 'La tormenta perfecta', la quinta producción de la temporada de Factoría Echegaray que levanta el telón el próximo 2 de abril (hasta el día 13).

Sobre el papel, se trata de una obra de intriga donde una chica 'hacktivista' pide ayuda a un colega para emprender una acción de ataque a la página web de un Ministerio, justo el departamento en el que trabaja su amigo. De trasfondo, está el poder de las nuevas tecnologías para transformar un sistema y a nosotros mismos. «Las nuevas formas de comunicación están marcando nuestras cabezas, lo que pensamos, lo que decimos y lo que transmitimos. Nos están cambiando el comportamiento cotidiano, la forma de estar solos y de relacionarnos con los demás; y también el menos cotidiano, en nuestras emociones, en lo que queremos y esperamos», reflexiona Marta Torres.

Una obra que, como suele pasar, se ha visto superada por la realidad. El texto fue escrito antes de que los analistas políticos alertaran sobre el papel de las redes sociales en el ascenso de Trump a la Casa Blanca y, claro está, es muy anterior a la denuncia de estos días sobre los perfiles falsos (o bots) que dan 'likes' a determinados partidos políticos para subir su presencia en la red. Tarde o temprano, la vida «siempre» rebasa a la ficción.

«No tenía la cámara del ordenador tapada hasta que no empecé a escribir esta función», asegura la autora y directora Marta Torres

Pero insiste en que no es una obra política sino «social». «Porque política es todo en la vida. Nosotros somos política, todos. Mi primo, tu tío, el vecino... Una actitud pasiva frente a la vida es una actitud política y una activa también lo es», defiende la directora en un receso en la «vorágine» de los preparativos.

Torres ultima estos días con el equipo técnico y artístico la puesta en escena de una propuesta «compleja» que se presenta como un «experimento». Los espectadores que quieran recibirán mensajes en sus móviles a través de una app mientras se desarrolla la función. Se dividirán en tres grupos y cada uno de ellos tendrá acceso a una información adicional diferente que les hará ver de otra manera a los personajes. «Habrá cosas que unos saben y los otros no. Quien no recibe los mensajes pensará que esa persona tiene una motivación para actuar de determinada manera, quien sí los recibe tendrá otra visión». Es, dice Torres, una invitación al público para tomarse una cerveza después de la función y poner en común lo que ha experimentado cada uno.

Elenco

En el escenario, Raqui Pérez es 'Lula', Azahara Memberg interpreta a 'María Dolores', Ángel Velasco se mete en la piel de 'Toni' y Andrés Jiménez hace de 'Fer'. Es la primera vez que la autora y directora castellano-manchega trabaja con ellos y ya han hecho equipo. «No nos conocíamos de nada, pero son estupendos, con una gran calidad interpretativa, muy trabajadores y disciplinados», les valora. En una obra con mucho peso del audiovisual, todo tiene que estar medido para que entre en su justo momento y la maquinaria funcione.

El tema «está ya hasta en los titulares de prensa», pero Torres confía en que 'La tormenta perfecta' ponga aún más en alerta a los ciudadanos sobre una realidad instalada con normalidad en la sociedad. «Creo que vamos a tardar unos años en ser realmente conscientes. Pero esté sucediendo o no, están los medios necesarios para que nos controlen absolutamente todo», avisa. Se recurre a ellos con fines comerciales y de consumo, «pero también para dirigir tu voto». Entonces, ¿será Internet decisivo en las próximas elecciones? «Sin ninguna duda, ya lo es. ¡Si nuestros políticos se dirigen a nosotros por Twitter!», exclama.