La Filarmónica completará su plantilla en 2020 con la mayor oferta de contratación de su historia

Manuel Hernández Silva se despide la próxima temporada al frente de la Orquesta Filarmónica de Málaga./
Manuel Hernández Silva se despide la próxima temporada al frente de la Orquesta Filarmónica de Málaga.

El consorcio atiende la demanda de los músicos y convocará audiciones para once plazas que, de momento, serán ocupadas con contratos de interinidad

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Es una de las principales reivindicaciones de los músicos, uno de los motivos que les llevó a la primera huelga de su historia el pasado mes de junio: acabar con la temporalidad entre sus filas, evitar que en cada concierto el compañero de atril sea un músico diferente contratado por horas. El consorcio de la Orquesta Filarmónica de Málaga, integrado por la Junta y el Ayuntamiento, atiende esta reclamación y acuerda dar estabilidad a la plantilla con contratos de interinidad hasta que se puedan publicar ofertas públicas de empleo. Antes de que acabe el año, la OFM publicitará audiciones para once plazas: seis violines, dos violas, un chelo, un contrabajo y un trombón. Serán once puestos, la mayor oferta de contratación conjunta desde que se creara la Filarmónica en 1991 y una importante renovación generacional.

De esta forma, se completará la plantilla aprobada de 82 músicos –según datos de la gerencia–, que ya sufrió un ajuste en tiempos de crisis desde los más de 90 profesores que participaron en su formación tres décadas atrás. Si hasta el momento la mayoría de las vacantes se cubrían con contratos temporales escogidos de una bolsa de trabajo, los candidatos se someterán ahora a audiciones públicas frente a un tribunal de expertos. En cualquier caso, no son puestos fijos, su duración dependerá de la convocatoria de ofertas públicas de empleo, de carácter indefinido, en función de la tasa de reposición que permita la ley.

El comité de empresa estudia convocar una concentración si no obtiene respuesta al resto de sus peticiones

El trámite para esta oferta de contratación se llevará a la junta general de octubre, con la idea de celebrar las audiciones –como tarde– en enero y febrero de 2020. Lo permitirá la ampliación de presupuesto prevista para ese año, de al menos un 7% (tras la congelación de este 2018), al que se sumará el remanente de medio millón de euros con el que cuenta la OFM. A las once plazas de músicos se añadirá una más de jefe de mantenimiento para la sala de ensayos de Carranque, provisional desde hace 30 años y en la que los músicos denuncian una «nefasta climatización» y «una carga de decibelios exagerada» por la mala acústica.

Para el comité de empresa es «un buen paso», pero no el único necesario. Lamentan que los contratos no sean indefinidos, lo que hace que aun siendo una solución, «esta no sea la mejor ni la deseada». Denuncian, además, que aún queda vacante la plaza de inspector –que ahora ocupa el archivero avisador– y que la mayoría de esos once puestos de músicos se podrían haber cubierto hace meses usando el remanente de la OFM. «De momento, todo es de palabra, queremos un compromiso firmado por todas las partes», apostilla Albert Reig, presidente del comité de empresa. Un documento que incluya también el resto de demandas: paralizar la oferta pública de empleo para la plaza que ahora ocupa Marina Peláez, tener más voz en la elección del director titular (Manuel Hernández-Silva afronta su última temporada), ser invitados a los consejos de administración e igualarse en condiciones al resto de trabajadores del Ayuntamiento por su adscripción a esta administración. En las dos primeras hay avances en positivo, queda por conocer el resto.

Si la respuesta no les satisface, los músicos convocarán una concentración musical el próximo jueves en la plaza de la Constitución para recordar sus reivindicaciones, antes de empezar el viernes las vacaciones de verano.

La ayuda de concertino Marina Peláez tendrá que volver a Dusseldorf en septiembre

Sin una solución a la vista, la violinista malagueña Marina Peláez se reincorporará en septiembre a la Orquesta Sinfónica de Dusseldorf tras la excedencia que solicitó para sumarse a la Filarmónica de Málaga.Deja atrás una temporada en la que ha ejercido como violín primero y ayuda de concertino de la orquesta de su casa, a donde aspira a volver una vez se resuelva su caso.

La joven ganó el año pasado entre 28 aspirantes la plaza convocada para ayuda de concertino y, meses después, recibió el aval del tribunal artístico de la OFM, requisito imprescindible para continuar en la orquesta. Sin embargo, la Intervención General Municipal determinó que se debía haber convocado previamente una oferta pública de empleo y anuló la plaza que ella –y todos los miembros del tribunal que la eligió– creían fija.

La joven denunció entonces a la OFM por vía laboral por «contratación irregular» bajo la fórmula de obra y servicio, cuando en realidad era para ocupar un puesto estructural durante una temporada entera. El juicio, en el que pide que se reconozca el carácter fijo de su contrato, se celebrará en marzo de 2020. Hasta entonces, la OFM dejará en suspenso la oferta pública de empleo que se aprobó para ayuda de concertino.

Mientra tanto, Marina Peláez seguirá en Alemania donde ya han demandado su colaboración distintas orquestas. Junto a la de Dusseldorf, donde tiene plaza propia, actuará con la ElbPhilarmonie de Hamburgo y la Bamberger Symphoniker. Este agosto, además, viajará a China para tocar en el Tsingtao Festival con compañeros de Hamburgo.

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