'LA DOLOROSA' POR EL TEATRO LÍRICO ANDALUZ

MANUEL DEL CAMPO

La visita que anualmente hace a Rincón de la Victoria, y concretamente a finales del mes de agosto y al aire libre, en el Colegio Manuel Laza Palacio el Teatro Lírico Andaluz presentó anteayer viernes la zarzuela de costumbres aragonesas en dos actos y cuatro cuadros en prosa y verso 'La Dolorosa', libreto de Juan José Lorente Millán (1880-1931) y música del maestro José Serrano Simeón (1873-1941).

El sobrio trabajo de Lorente proporciona aquí al compositor situaciones para que la música -en total siete números- sea efectivamente brillante y primen equilibrados el drama y la comicidad. La partitura no tiene grandes complicaciones -Serrano no es un compositor complicado nunca-, y tuvo en esta representación voces experimentadas en el reparto del malagueño Teatro Lírico Andaluz.

Lució en plenitud la voz del gran tenor que es Luis Pacetti (Rafael), expresivo y con potencia, así como la delicadeza de la soprano Lourdes Martín (Dolores), como pleno de sonoridad el bajo Carlos London (prior), contándose con la comicidad del incansable Pablo Prados (Perico) y de Aída Sánchez (Nicasia), como también con Amelia Font (Juana), Miguel Guardiola (José), Juan Antonio Hidalgo (Bienvenido) y Patricio Sánchez (fray Lucas). La acertada dirección escénica correspondió a Pablo Prados, prestando agilidad al desarrollo de la obra, y la musical, efectiva, tuvo a su frente al maestro José Manuel Padilla. El público aplaudió todos los números musicales y con mayor intensidad incluso al término de la representación.

Un, denominemos, fin de fiesta o acto de concierto siguió a 'La Dolorosa' con números del campo de la zarzuela y ópera española (un fragmento de 'La del manojo de rosas', de Sorozábal; tres de 'La tabernera del puerto', asimismo de Sorozábal; otro de 'El gato montés', de Penella, y el último de 'Agua, azucarillos y aguardiente', de Chueca, todos por los solistas del TLA). La conocida canción 'Amapola', de José María Lacalle, contó con la intervención del público y sirvió para clausurar la jornada lírica.