Diego Ventura corta un rabo a un toro de bandera en el cierre de la Feria de Ronda

Salida a hombros de la terna. /Agustín Arjona
Salida a hombros de la terna. / Agustín Arjona

Soberbia actuación del hispano-luso, que salió a hombros junto a Rui Fernandes y Leonardo Hernández en un festejo donde se premió con la vuelta a 'Banderín'

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

La espera mereció la pena. Hubo que aguardar al final para ver una nueva actuación soberbia de Diego Ventura. Fue en el toro que regaló después de que en su primero el fallo con la espada le privara del triunfo y que en su segundo no pudiera hacer nada ante un animal reservón. Ese séptimo de la tarde, 'Banderín' de nombre y del hierro de Benítez Cubero ha sido, con diferencia el animal más bravo que ha saltado al albero rondeño en los tres festejos de su feria taurina, por lo que fue premiado con la vuelta al ruedo. Bien por el presidente del festejo, Luis Candela, que demostró ser un buen aficionado al sacar el pañuelo azul después de haber concedido las dos orejas y el rabo a Ventura. Unos trofeos que permitieron al rejoneador hispano luso salir a hombros por la puerta grande Pedro Romero junto a sus compañeros de cartel Rui Fernandes y Leonardo Hernández.

El festejo

Lugar.
Real Maestranza de Caballería de Ronda
Ganadería.
Se lidiaron toros de Benítez Cubero, bien presentados, nobles y descastados, excepto el lidiado en séptimo lugar, reseñado como sobrero, y que regaló Ventura, un toro bravo, premiado con la vuelta al ruedo, se llamaba 'Banderín', número 32, del año 2013 y de capa berrenda.
Rejoneadores.
Rui Fernandes (traje a la Federica con casaca malva): oreja y oreja; Diego Ventura (chaquetilla gris): palmas, silencio y dos orejas y rabo en el que regaló; y Leonardo Hernández (chaquetilla color frambuesa): dos orejas y oreja.
Incidencias.
Tercera de abono de la Feria de Pedro Romero. XXXVII edición de la Corrida Rondeña de Rejones. Dos tercios de entrada en los tendidos en tarde calurosa. Al término del paseíllo, el empresario del coso, Francisco Rivera Ordóñez, entregó una placa conmemorativa a Rafael Peralta en memoria de su hermano, Ángel Peralta, fallecido hace unos meses y uno de los grandes rejoneadores de la historia. Presidió Luis Candela, que estuvo muy bien y cuyas decisiones desde el palco le están dando seriedad y prestigio a la presidencia en Ronda.

En una estampa muy campera, a lomos de 'Lambrusco' y con la garrocha en la mano, Diego Ventura se fue a la puerta de chiqueros a recibir a 'Banderín'. Un toro que salió con muchos pies y codicia al que Ventura paró con torería templando su embestida con la grupa y el palo de la garrocha haciendo un surco sobre el albero. Fue un prólogo de mucha emoción y transmisión, que metió al público en la faena. Dejó un sólo rejón de castigo antes de comenzar el recital de toreo a caballo en banderillas. Sobre 'Nazarí', el hispano-luso dibujó la mejor actuación de toda la tarde llevando al burel muy templado a dos pistas, citando en las distancias cortas y pegando auténticos muletazos con la grupa del caballo a la noble embestida de la res de Benítez Cubero.

El pasodoble 'En er' mundo' fue la perfecta banda sonora para una actuación que alcanzó los momentos de mayor espectacularidad con las elevadas sobre las manos en el cite de 'Quilla' y la valentía de 'Dólar' en las banderillas cortas y, sobre todo, en el par a dos manos sin rienda, que enloqueció a los tendidos. Sólo faltaba asegurar el triunfo y Diego Ventura dejó un rejonazo trasero y necesitó echar pie a tierra para dar un golpe de descabello. El palco no lo dudó y sacó a la vez los tres pañuelos blancos y el azul.

Ventura en el último del festejo.
Ventura en el último del festejo. / Agustín Arjona

Antes, en el primero de su lote, segundo del festejo, Diego Ventura estuvo muy templado y poniéndolo todo ante un toro muy aquerenciado en tablas. Destacó a lomos de 'Bombón', 'Guadalquivir' y 'Lío'. Perdió los trofeos por su fallo con el rejón de muerte: dejó dos pinchazos, un rejonazo arriba y tres descabellos.

El quinto, al que esperó con la garrocha en la puerta de chiqueros fue un animal muy reservón y que huyó de la pelea desde la salida, lo que provocó la desperación del rejoneador y de parte del público, que pidió la devolución. Bien hizo el palco en no echarlo para atrás. El empresario, Francisco Rivera Ordóñez, le pidió a Ventura que lo matara y que echar el sobrero y mantuvo una conversación telefónica con el presidente y el delegado gubernativo en el que la autoridad, con acierto, hizo prevalecer su criterio. A la postre, y visto lo sucedido con el de regalo, no hay mal que por bien no venga.

Clásico

Rui Fernandes es un rejoneador con muchos años de alternativa y un gran oficio, que demostró sobre el albero de la Maestranza de Ronda con un rejoneo sobrio y clásico. La lidia de su primero se la brindó a Rafael Peralta. Dejó dos rejones de castigo a un toro muy gordo y con trote cochinero al que banderilleó con solvencia, adornándose en la preparación de los cites, aunque en un par de ocasiones clavó a toro pasado. Mató de un rejonazo de efecto fulminante.

En el cuarto, brindado a Francisco Rivera Ordóñez, el portugués estuvo a mejor nivel ante un toro de mejor condición. Destacaron las banderillas al quiebro a lomos de 'Jackpot' y los cites, balanceando la cabeza del caballo, de 'Artista'. En esta ocasión colocó los rehiletes con mayor precisión y puerza. Mató de un rejonazo contrario sin partir.

Leonardo Hernández salió a por todas desde el primer momento y derrochó raza, entrega y buena doma a lo largo de sus dos actuaciones. Sobresalió la primera, donde dejó al toro crudo con un sólo rejón de castigo, lo que le dio viveza al animal en banderillas, donde el rejoneador destacó por su espectacularidad y su gran acierto colocando los garapullos; eso sí, en varias ocasiones eltoro le tocó las cabalgaduras. Mató de un rejonazo contrario.

En el sexto, Hernández tuvo que fajarse ante un animal que buscó siempre la querencia de las tablas. Destacaron las banderillas al quiebro, los cites en las distancias cortas y sendos pares a dos manos, uno de las banderillas largas y otro con las cortas. Dejó dos pinchazos antes de cobrar un bajonazo.

Con la corrida de rejones, la plaza de toros de Ronda cierra sus puertas hasta el año que viene para acoger espectáculos taurinos. Mientras tanto seguirá como uno de los grandes atractivos turísticos de la provincia de Málaga.

Ventura, con los trofeos.
Ventura, con los trofeos. / Agustín Arjona