Desmontando a Martín Lutero

Desmontando a Martín Lutero
FRANCIS SILVA

Elvira Roca inaugura una exposición que revisa desde una perspectiva crítica el triunfo cultural de la Reforma Protestante

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Fue la lucha de un David contra Goliat. Un simple fraile agustino que puso en entredicho el poder omnipresente del Papa de Roma y provocó una revolución que sustentó la aparición de un nuevo tiempo, la Edad Moderna. Esa es al menos la visión que se ha difundido desde el ámbito germánico y lo que se ha impuesto sobre la figura de Martin Lutero al cumplirse el pasado año el quinto centenario de la proclamación de las 95 tesis del teólogo contra la Iglesia Católica. Un hecho que, como explica la exposición, 'Martín Lutero y su Mundo', forma parte de la mitología del protestantismo más que de un hecho real.

«El propio Lutero jamás refirió en vida que clavara aquellas noventa y tantas tesis en la puerta de la Iglesia de Wittenberg», ha explicado la comisaria de la exposición, la investigadora y escritora Elvira Roca, en la presentación de esta reveladora exposición, que reúne en la sala de exposiciones Siglo de la Fundación Unicaja 70 reproducciones de grabados, carteles y otros documentos originales procedentes de museos e instituciones europeas y americanas. La muestra recoge así una revisión de la «verdad histórica» de la Reforma de Martín Lutero, que analiza su trascendencia cultural sin la interferencia de la visión religiosa.

«No me ha interesado el desarrollo teológico o el debate de cómo se debía comulgar porque el hecho de haber prestado tanta atención a los aspectos religiosos le ha restado comprensión a una realidad que es más turbia y dolorosa», ha asegurado la autora de 'Imperofobia' y '6 relatos ejemplares 6', que en esta exposición ilustra de forma visual las tesis defendidas en sus obras de que «Lutero no se puede entender sin el contexto histórico y político».

De esta forma, la exposición muestra como los príncipes de Sajonia fueron fundamentales para el triunfo de la Reforma, que no solo se dirigió contra el Papa de Roma, sino también contra Carlos V y el imperio español, que fue la máxima expresión del catolicismo. Así, Federico III de Sajonia se convirtió en obispo de su propia iglesia y, en la práctica, en el primer papa protestante, lo que le permitió un control absoluto de sus territorios con su apoyo a Martín Lutero.

La autora de 'Imperofobia' reúne 70 piezas que trascienden lo religioso para poner en entredicho la «verdad histórica» y política del protestantismo

Aquella alianza también provocó la confiscación de los bienes de la iglesia católica, como la Abadía de los Agustinos de Wittenberg que pasó a ser la residencia de Lutero y su familia. «Es curioso como Lutero escribió contra el lujo de Roma, pero después no fue ejemplar con su comportamiento», ha explicado Elvira Roca que, a través de las quince secciones, también muestra la fugaz aplicación de la poligamia en el luteranismo para plegarse a las exigencias de la casa de Sajonia para después rechazarlo tras un gran escándalo por el segundo matrimonio del príncipe Felipe de Hesse.

La muestra también ilustra las revueltas campesinas que provocaron la Reforma y cuyo aplastamiento provocó 130.000 muertos y mantuvo la pervivencia de los regímenes feudales tras el siglo XVI. La persecución de las brujas también está presente en este recorrido. «Esto amparó la persecución religiosa ya que solo se necesitaba acusar de brujería a los católicos, calvinistas o los que no se convirtieran», detalla la investigadora y profesora, que no duda en afirmar que la revolución luterana «empantanó el desarrollo de Alemania durante tres siglos».

El enfrentamiento de Lutero con Erasmo de Rotterdam, Tomás Moro o el español Luis Vives también tiene presencia en la muestra, que dedica especial atención al marketing de la Reforma con la edición de grabados que se repartían en las iglesias y que mostraban al papa con cabeza de asno o demonios defecando curas, acompañadas de textos con la firma de Martín Lutero. «En la propaganda fue un genio», asegura Elvira Roca que destaca que el teólogo se asoció con grandes artistas de la época como Lucas Cranach y Pieter Bruegel el Viejo, de los que se muestran varias obras en la exposición.

Además del anticatolicismo, Martín Lutero también fue un defensor del antisemitismo, unas tesis que más tarde serían precisamente utilizadas por Hitler para defender la persecución de los judíos. De esta forma, la exposición muestra una pieza difícil de ver y de conseguir procedente de una colección particular en la que se muestra una imagen de Lutero en un cartel electoral del partido nazi de 1933, año en el que el posterior genocida logró su ascenso al poder en Alemania.

En este sentido, Elvira Roca ha confesado la dificultad de recopilar todo ese material y conseguir una sala para su exhibición, por lo que agradeció a la Fundación Unicaja su imprescindible colaboración con este montaje que mantedrá hasta el próximo 8 de octubre para viajar después a Sevilla. El 20 de septiembre, la propia comisaria ofrecerá una conferencia en la que pondrá en contexto la recuperación de estos grabados que desmontan la verdad oficial de la Reforma luterana y que, como insiste Roca, no tienen que ver con la «religión sino con la historia».

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