Jaime Rosales: «En este momento de mi carrera pienso más en el espectador»

Jaime Rosales, ayer en Benalmádena luciendo su premio por su carrera como director de cine./Iván Gelibter
Jaime Rosales, ayer en Benalmádena luciendo su premio por su carrera como director de cine. / Iván Gelibter

El Festival de Cortos y Cine Independiente de Benalmádena ha premiado este año al director de 'La soledad', con la que ganó dos Goya

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Jaime Rosales es uno de los directores de cine español más importantes del momento, especialmente del cine independiente. Además de ser un habitual en el Festival de Cannes, ganó el Goya a la película y el director por 'La soledad' en 2007. El FICCAB lo ha elegido este año para darle el premio 'Ciudad de Benalmádena' apenas un mes después de haber estrenado 'Petra', con un gran éxito en taquilla.

Tiene varios largometrajes, pero a priori no parece usted una persona que se haya prodigado en exceso con los cortos antes de comenzar su carrera profesional.

–Todos los cortos que hice, los hice en la escuela. Eran parte de la formación, pero también viajaron a festivales. Son muy importantes porque te hace sentirte cineasta. Recuerdo que gracias a Javier Angulo, que hoy es el director en Valladolid, salí en prensa. Él publicó mis cortos en la revista Cinemanía. Fue la primera vez que vi una publicación sobre mí, y parecía que era importantísimo lo que había hecho. Pero recibir un premio en un festival con un corto; que escriban un artículo sobre ti; que te hagan una entrevista; son cosas que te animan a seguir hacia adelante. Este tipo de iniciativas son muy importantes.

«'Petra' no fue a concurso en Cannes porque me impacienté»

Acaba de estrenar su última película, 'Petra', con un importante éxito en la taquilla. A riesgo de estar equivocado, le diré –en el buen sentido– que me parece su película más comercial; pensada para una audiencia más amplia.

–Totalmente. De hecho, estoy en un momento de mi carrera en el que cada vez pienso más en el espectador. Pero pensar en el espectador no quiere decir renunciar tampoco hacer una una película con una escritura personal y exigente. Y eso pasa, al menos en mi caso, por un tratamiento especial de la música, del sonido… Para mí sigue siendo importante investigar en las formas fílmicas. Llevar al espectador a mostrarle cosas que no ha visto antes.

Bueno, de hecho usted ha experimentado con el cine mudo en 'Tiro en la cabeza'; con el blanco y negro en 'Sueño y silencio'... ¿Qué le queda?

– (Risas) No lo sé. Al final las posibilidades de investigación del medio son inagotables. Me interesa todavía seguir haciendo películas basándome más en la misma tecnología que tenía disponible Chaplin que en las nuevas tecnologías digitales. Creo que aún hay mucha creatividad por encontrar en tecnologías como las del celuloide. Pero sí, es verdad que en cada película he buscado explorar el medio. Cambiar, hacer algo que no he hecho, que no he visto… Aunque me pregunto cada vez si me voy a quedar sin ideas.

«Prefiero seguir basándome en la tecnología que tenía Chaplin»

Uno de sus puntos fuertes, al menos desde mi punto de vista, es el trabajo que hace con los actores. Además, repite con Álex Brendemühl, que protagonizó su primer filme, 'Las horas del día'.

–De hecho, es la primera vez en la que vuelvo trabajar con un actor. Después de hacer las horas del día no volví a trabajar con Álex. Recuerdo que me lo encontré hace un par de años y me dijo que éramos buenos amigos porque nunca iba a volver a trabajar conmigo; y justo luego le contraté para 'Petra';pero seguimos siendo igual de buenos amigos. Esto es como un equipo de fútbol, algunas veces juegan uno jugadores y otras veces el resto.

¿Suele escribir los guiones para un actor o una actriz en particular?

–No. Nunca. No lo hago porque si finalmente no los puedes tener, te va a condicionar mucho el haber fijado el actor para el personaje. Además hago pruebas con todos; aunque es cierto que en esta película la única que no pasó una prueba fue Marisa Paredes. Pero tuvimos antes varios encuentros, charlas, ensayos. Teníamos que ver si nos íbamos entender.

Marisa Paredes está muy bien en 'Petra'. Llama la atención su contención, una cualidad que no suelen tener sus personajes.

–Claro, esa contención hubo que trabajarla. Y hubo que pactarla también.

'Petra' es el personaje que representa Bárbara Lennie, pero la película tiene un villano que el propio Carlos Boyero calificó como el más abyecto de los últimos años. ¿Es el personaje de Jaume el verdadero protagonista de la película?

–Sí, claro. Ya decía Alfred Hitchcock que para conseguir una buena película tienes que tener un buen villano. Y efectivamente, todo pivota en torno a este personaje.

Hablemos de su idilio con el Festival de Cannes. Ha participado en varias ocasiones, pero ¿cuándo veremos algunas de sus películas en la sección oficial?

–Es bastante misterioso realmente por qué una película acaba en una sección o en otra de un festival. Yo no le doy tanta importancia; y si tengo que hacer honor a la verdad, creo que el motivo principal por el que no estuvo esta película en competición es más atribuible a errores de mi parte. Me impacienté, porque el director de Cannes todavía no la había visto y en la Quincena de Realizadores me la estaban pidiendo desde hacía tres semanas.

Ganó el Goya de forma relativamente sorprendente en 2007 por 'La soledad'. Sin embargo, no han vuelto a contar con usted. ¿Qué ha sucedido?

–No lo sé, es una pregunta difícil. Tengo la sensación de que en los últimos años la academia se ha ido abriendo a la pluralidad.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos