El Ayuntamiento rechaza el tercer recurso del concurso del CAC Málaga y despeja el camino para la adjudicación del centro de arte

El Ayuntamiento ha tenido que asumir la gestión del centro de arte. /Ñito Salas
El Ayuntamiento ha tenido que asumir la gestión del centro de arte. / Ñito Salas

La Junta de Gobierno Local debe ahora anunciar la licitación y se abriría entonces el periodo de alegaciones

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

El concurso para la gestión del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC Málaga) sigue sumando capítulos en un proceso con tintes de novela por entregas prolongada durante más de medio año. El nuevo episodio cierra una de las tramas abiertas: la de los recursos presentados por tres de las seis candidatas presentadas al proceso. Así, el Ayuntamiento de Málaga ha desestimado la tercera reclamación, planteada por la unión temporal de empresas denominada CAC Futuro y Desarrollo. El rechazo se suma a las negativas a los recursos presentados por las dos aspirantes excluidas del concurso. De este modo, el Ayuntamiento desestima las tres alegaciones y abre la vía al siguiente paso del procedimiento: el anuncio la licitación por parte de la Junta de Gobierno Local, que no podía realizarse hasta que se resolvieran estas reclamaciones.

Antes de formalizar ese paso, la mesa de contratación que rige el proceso estudia en estos momentos la documentación presentada por la candidata que ha obtenido la mayor puntuación en el concurso: Gestión Cultural y Comunicación, concesionaria del CAC Málaga desde sus orígenes. Si la mesa da el visto bueno a esa documentación, elevaría la propuesta de adjudicación a la Junta de Gobierno Local, que sería la encargada de realizar el anuncio oficial. Comenzaría entonces el plazo de 15 días hábiles para que el resto de empresas presentadas al proceso puedan presentar posibles alegaciones, escenario que parece más que probable a la luz de los testimonios recabados entre varias licitadoras.

Ese anuncio por parte de la Junta de Gobierno Local podría llegar después de la constitución de la nueva corporación municipal el próximo día 15, tal y como avanzan las fuentes del gobierno local en funciones consultadas por SUR. Las mismas fuentes añaden que los tres recursos presentados en el concurso para la gestión del CAC Málaga fueron respondidos el pasado 24 de mayo, si bien el contenido de estas comunicaciones no ha trascendido hasta días después.

Camino de los siete meses de procedimiento, la demora en el inicio y resolución del concurso para la gestión del CAC Málaga ha motivado que el Ayuntamiento haya tenido que asumir la gestión del centro de arte de titularidad municipal. De hecho, el equipamiento permaneció cerrado durante la primera quincena de mayo, en el 'impasse' entre el final del último contrato de gestión y la inauguración del proyecto 'MSD_Make something different' que ocupará el centro de arte hasta finales de junio.

Si usar la marca 'CAC Málaga'

Como telón de fondo, el Ayuntamiento ha evitado usar la marca 'CAC Málaga' desde que asumió el control del antiguo mercado de mayoristas. La razón oficial pasa por el argumento de que el recinto no presta en estos momentos los mismos servicios que en su papel como CAC Málaga (de hecho, tiene un horario más reducido y no dispone de librería, incluida en el concurso para la gestión del centro). Sin embargo, existen dos razones de mayor calado que explican esa renuencia del Ayuntamiento a usar la marca 'CAC Málaga'. La primera tiene que ver con el hecho de que esa denominación está registrada a nombre de Gestión Cultural y Comunicación. El pleno municipal aprobó hace dos años que la marca pasase a manos municipales, pero ese trámite sigue pendiente.

El otro asunto es, si cabe, menos baladí y tiene que ver con el posible conflicto laboral que permanece latente en estos momentos, relativo a la plantilla del CAC Málaga formada por 22 trabajadores. El personal del centro mantiene su reivindicación de que si el equipamiento retoma la actividad, como así ha sido, debe ser con esos empleados prestando el servicio y no con otros trabajadores, como se produce en la actualidad. Desde el Ayuntamiento defienden que la actividad actual no requiere una plantilla de esas dimensiones y recuerdan que el concurso establece la obligación de que el concesionario asuma la contratación del personal del centro de arte. Un equipamiento sumido desde hace meses en un largo paréntesis.