El Ayuntamiento de Málaga presenta un nuevo proyecto cultural para la antigua cárcel de Cruz de Humilladero

La antigua prisión de Cruz de Humilladero ocupa 14.000 metros cuadrados. /SUR
La antigua prisión de Cruz de Humilladero ocupa 14.000 metros cuadrados. / SUR

La primera fase de la iniciativa tiene un presupuesto de 12 millones de euros y la apertura prevista en 2022

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Dos días después de las elecciones andaluzas y a seis meses de los comicios municipales, el Ayuntamiento de Málaga ha presentado un nuevo proyecto para dar uso cultural a la antigua prisión de Cruz del Humilladero. La iniciativa toma el nombre de Distrito 6 (el que corresponde a esa zona de la capital) y plantea la creación de centros de producción y de espacios de exhibición pensados para las artes plásticas, visuales y escénicas. La primera fase del proyecto cuenta con un presupuesto estimado de 12 millones de euros y su puesta en funcionamiento se ha calculado para 2022.

La presentación ayer del proyecto para el viejo presidio recordaba bastante a la organizada hace casi cuatro años con motivo del anterior intento municipal para dar uso cultural a la antigua cárcel. Sobre todo, por los tiempos escogidos. A finales de enero de 2015, a menos de medio año de unas elecciones locales, el equipo de gobierno municipal anunciaba la conversión del centro penitenciario en un espacio cultural. Tres meses después bautizaba la iniciativa como 'Jailhouse', basada en talleres para artistas, el cine y la formación para el empleo vinculado a las industrias culturales. Sin embargo, a finales de 2016 todo quedaba en nada, ante la falta de fondos europeos que financiasen la propuesta. Aquel proyecto tenía un presupuesto estimado de seis millones de euros, la mitad de lo contemplado en la primera fase de esta nueva tentativa.

Las claves

24 millones
de euros es el presupuesto estimado de todo el proyecto para convertir la antigua prisión de Cruz de Humilladero en el centro cultural bautizado como Distrito 6.
Producción y exhibición.
La propuesta combina los espacios destinados a la creación con nuevas zonas pensadas para la exhibición, sobre todo, de artes visuales y escénicas. Los promotores de Distrito 6 admiten que se trata de «una conjunción complicada».
7 años
tardarían en realizarse las dos fases en las que se ha dividido el proyecto. La primera pretende entrar en servicio en 2022 y la segunda, en 2025, según los cálculos municipales.
Gestión pública.
Distrito 6 se plantea como un centro de titularidad municipal y gestión pública. Aunque sus promotores matizan que aún es pronto para concretar el modelo, avanzan el apoyo del Festival de Málaga y del Teatro Cervantes en su futuro funcionamiento.
14.000 metros cuadrados
ocupa el viejo presidio. De esta superficie, 8.000 metros cuadrados son espacios libres, la mayor parte de ellos, situados en el interior del recinto.

En cuanto a las fechas escogidas para dar a conocer la propuesta, De la Torre argumentó que el proyecto está listo «desde hace un mes», pero que al coincidir con el periodo electoral andaluz, el gobierno local decidió esperar a después de la cita con las urnas. En cuanto a la financiación de este Distrito 6, el regidor sostuvo que el Ayuntamiento ha planteado la nueva iniciativa como si no fuera a contar con el respaldo presupuestario de ninguna otra institución pública o privada, si bien mostró su confianza en poder lograr esas vías alternativas. Tanto es así, que el alcalde adelantó ayer algunos contactos institucionales para que el Gobierno central se una a la financiación del proyecto a través del Ministerio de Fomento.

Así, De la Torre avanzó que el presupuesto municipal del año próximo reservará en torno a dos millones de euros para poner en marcha el proyecto. Queda por saber, no obstante, la opinión de Ciudadanos, hasta ahora socio necesario del equipo de gobierno municipal para la aprobación de las cuentas en la Casona del Parque.

«Demolición selectiva»

El encargado de presentar las líneas básicas del proyecto fue el gestor cultural Carlos Baztán, uno de los impulsores de Matadero Madrid. Baztán apostó por «una primera fase con suficiente potencia para que los ciudadanos perciban lo que va a ser» ese Distrito 6. De partida, el proyecto contempla la «demolición selectiva» de varios pabellones situados en el perímetro de la antigua cárcel. En este punto, el arquitecto municipal Francisco Eguilior recordó que la antigua prisión de Cruz del Humilladero no cuenta con protección patrimonial, si bien avanzó que la rehabilitación será respetuosa con la carga histórica del edificio.

El gestor cultural Carlos Baztán ha diseñado el proyecto.
El gestor cultural Carlos Baztán ha diseñado el proyecto. / Félix Palacios

La primera fase de Distrito 6 plantea la apertura de nuevas zonas de acceso; «convertir el patio en una plaza y prepararlo desde el primer momento para que pueda albergar manifestaciones diferentes»; el mantenimiento de las celdas, «algunas conversadas, otras intervenidas y otras convertidas en talleres»; la creación de dos cines de pequeño formato y de espacios destinados a la producción audiovisual; así como otras zonas destinadas al teatro y la danza. Estas últimas zonas estarían ubicadas en una nueva construcción situada en la parte trasera del complejo.

En cuanto al modelo de gestión, De la Torre y Baztán defendieron la gestión pública de la iniciativa, si bien matizaron que aún es pronto para concretar los detalles. El tiempo y la política dirán en qué queda este Distrito 6.

Presentación del proyecto.
Presentación del proyecto. / Félix Palacios

 

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