¿Ha vuelto Invader a Málaga?

Imágenes de los mosaicos que han aparecido. /Francis Silva
Imágenes de los mosaicos que han aparecido. / Francis Silva

Aparecen dos mosaicos como los del artista galo que habían sido retirados de la calle

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

¿Ha regresado Invader a Málaga? La pregunta ha empezado a correr en distintos grupos de WhatsApp y en algunos foros de Internet después de que hayan aparecido dos mosaicos idénticos a los atribuidos al artista galo que fueron retirados en el Paseo de los Curas y en el paseo marítimo de la capital a la altura de El Morlaco. SUR se ha puesto en contacto con representantes del Ayuntamiento de la capital y de la Autoridad Portuaria y en ninguna de las dos instituciones tenían conocimiento de la aparición de los nuevos mosaicos. Este periódico también se ha dirigido al entorno del creador francés sin que por el momento haya recibido respuesta.

Se trata de un nuevo episodio enigmático en la controvertida intervención que el autor galo realizó en la capital malagueña a finales de mayo de 2017. Entonces, la ciudad vio surgir en un par de días hasta 29 mosaicos repartidos en distintos puntos de la capital, al modo de las más de 3.700 'invasiones' que el artista ha realizado en 77 países de todo el mundo y que ha llevado incluso hasta la Estación Espacial Internacional. Sin embargo, la polémica en torno a los mosaicos de Invader en Málaga surgía pocos días después de la aparición de las piezas, cuando el Obispado de Málaga reclamaba al Ayuntamiento de la capital y a la Junta de Andalucía la retirada de la obra que había aparecido en una de las fachadas del Palacio Episcopal, propiedad de la Diócesis y declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y por tanto sujeto a protección patrimonial.

Las piezas repuestas son idénticas a las originales, que habían desaparecido de sus ubicaciones en El Morlaco y en el Paseo de los Curas

Ahí prendió la mecha de un caso que ha desembocado en un proceso judicial abierto por un supuesto delito contra el patrimonio histórico en el que han sido llamados a declarar ante el juez tanto Invader -que no se presentó a la comparecencia- como el director del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC Málaga), Fernando Francés. Este último declaraba como investigado después de aparecer en varias imágenes publicadas en el perfil de Invader en Instagram en las mismas fechas en las que surgieron los mosaicos en Málaga, si bien el director del CAC Málaga siempre ha negado cualquier vinculación con esta intervención sobre la que sigue abierto el procedimiento judicial.

La aparición ahora de estos dos mosaicos prácticamente idénticos a los que desparecieron en el Paseo de los Curas y en El Morlaco suma un nuevo capítulo misterioso en torno a la acción de Invader en Málaga. Misterioso por varios motivos. Primero, porque el autor francés no ha 'reivindicado' por ahora estas dos piezas ni en su página web ni en su perfil de Instagram, donde suele dar cuenta de sus acciones en todo el mundo. Además, como el propio artista ha explicado en varias ocasiones, sus mosaicos están diseñados como una pieza de gresite, de modo que si alguien intenta quitarlos de un muro, se fracturan, por lo que la única manera de mantenerlos intactos es retirarlos en su totalidad, una labor que requiere tiempo y destreza.

No en vano, varias obras de Invader en Málaga han terminado reducidas a escombros en otro de los capítulos más rocambolescos de esta historia prolongada desde hace más de año y medio. En la primavera del año pasado, el Ayuntamiento de Málaga remitía a los propietarios de los edificios del centro histórico donde había aparecido alguno de estos mosaicos un requerimiento donde les daba un plazo de dos semanas para retirar la pieza. El gobierno local -que en este tiempo ha cambiado de criterio en varias ocasiones sobre la conservación o no de estas creaciones- justificaba la medida en la exigencia de la Junta de Andalucía de quitar la quincena de obras de Invader repartidas por el casco antiguo de la capital, también declarado BIC. Varios particulares decidieron entonces eliminar los mosaicos de sus fachadas, quedando las piezas reducidas a un montón de cascotes.

Por eso, la dificultad de quitar y poner los mosaicos de Invader sin que sufran daños irreparables durante el proceso añade más misterio a la aparición ahora de dos piezas idénticas a las que desaparecieron hace casi un año.