La Aduana, dos años a la espera de un impulso

El Museo de Málaga cumple su segundo aniversario con más actividades, pero una sensible bajada en el número de visitantes

La colección arqueológica del Museo de Málaga ronda las 2.000 obras expuestas en la Aduana. /Salvador Salas
La colección arqueológica del Museo de Málaga ronda las 2.000 obras expuestas en la Aduana. / Salvador Salas
Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Las exigencias corren a menudo en paralelo a las expectativas generadas. También, al esfuerzo necesario para alcanzar la meta en cuestión. La fórmula puede aplicarse, por ejemplo, al Museo de Málaga. Después de una movilización ciudadana sin precedentes con cuatro manifestaciones multitudinarias y de casi dos décadas con sus imponentes colecciones almacenadas, la institución culminaba su traslado al palacio de la Aduana el 12 de diciembre de 2016.

El museo cumplirá el miércoles, por tanto, su segundo aniversario en el principal edificio civil de la provincia y, pasada la euforia de su regreso a la vida cultural, la institución sigue a la espera de un impulso decidido por parte de la Consejería de Cultura que equipare su papel en la vida cultural de la provincia con la importancia de su sede (más de 18.000 metros cuadrados), de sus fondos (más de 15.000 referencias arqueológicas y de 2.000 piezas en la sección de Bellas Artes) y de la inversión pública realizada para su puesta en funcionamiento (superior a los 40 millones de euros procedentes del Estado).

Dos años, en cifras

118.971
visitantes registró el Museo de Málaga entre enero y octubre de este año. La cifra supone una bajada del 27,21% respecto al mismo periodo de 2017.
242
actividades se han organizado en el palacio de la Aduana al cierre de noviembre. A falta de las propuestas previstas este mes, el balance casi duplica las 140 citas ofrecidas por la institución durante todo el año pasado.
7.500
visitas escolares ha acogido el Museo de Málaga entre enero y junio de este año, lo que ya supera la afluencia a estos recorridos de todo el año pasado, cuando participaron 6.232 personas.
52,7%
de los usuarios del Museo de Málaga en 2017 fueron mujeres. El promedio es similar al registrado en el resto de equipamientos artísticos gestionados por la Junta de Andalucía.
2,5
millones de euros es el presupuesto del Museo de Málaga, que cuenta con una sede que supera los 18.000 metros cuadrados y con una colección permanente con 2.700 piezas expuestas.

La reivindicación encuentra base cuantitativa y cualitativa. Del primer ámbito, el Museo de Málaga ha apretado el paso de su escueta maquinaria presupuestaria (2,5 millones de euros) y laboral (en torno a 60 trabajadores) con el objetivo de ampliar su oferta y su presencia. Así, las actividades culturales están cerca de duplicarse, pasando de las 140 en todo el año pasado a las 242 programadas entre enero y noviembre de este ejercicio. Las visitas escolares también se han espoleado de manera significativa, ya que las 6.232 visitas realizadas en 2017 se contraponen a las más de 7.500 censadas sólo en la primera mitad de este año.

Ese sería el vaso medio lleno del Museo de Málaga, que ve cómo se vacía el recipiente cuando contempla la evolución de su número de visitantes. Porque la afluencia a la Aduana entre enero y octubre de este año ha sido de 118.791 personas, frente a los 163.201 usuarios del año anterior. Eso significa una bajada del 27,21%. Ofrece los datos la directora del Museo de Málaga, María Morente, quien justifica la merma en el paso por taquilla de la institución en el 'efecto llamada' de su apertura en la bisagra temporal entre 2016 y 2017.

«No lo valoro como una mala cifra, ya que el año pasado tuvimos el 'boom' de la inauguración que sucede en todos los museos y que en nuestro caso fue entre diciembre de 2016 y los tres primeros meses de 2017», ofrece Morente sobre las estadísticas de afluencia del Museo de Málaga, que en los últimos meses ha puesto el foco en su programa de actividades con el objetivo de dinamizar su oferta cultural.

«Hemos incorporado actividades que no son para el público mayoritario pero que abren líneas imprescindibles para un museo, como el taller de arteterapia con el Hospital Civil, que se desarrolla durante cuatro meses y ahora estamos a punto de terminarlo. Además de las líneas de accesibilidad para invidentes, sordos y sordo-ciegos, hemos abierto la línea de accesibilidad infantil este año, con un taller que se llama 'Historia para todos' que lleva cuatro ediciones pensadas tanto para niños con discapacidades múltiples como para niños sin ningún tipo de discapacidad. Tanto esa como un club de lectura juvenil inclusivo tienen de bonito que los monitores de esas actividades son los alumnos del curso de experto de gestión cultural para capacidades especiales de la Universidad de Málaga», aporta la directora del museo provincial.

A la espera de las temporales

Ese impulso desde dentro se encuentra de puertas afuera de la Aduana con unos tiempos más que mejorables en lo que tienen que ver con la dotación de los servicios básicos del equipamiento cultural. Dos años después de su apertura, el museo sigue sin tener operativas sus salas para exposiciones temporales. El martes, un día antes del cumpleaños, termina el plazo para la presentación de ofertas en el proceso de licitación de esa actuación básica para que el museo complete y dinamice su oferta cultural. La directora del museo recuerda que la adecuación de las salas tiene un plazo de ejecución de dos meses, por lo que confía en que esos espacios puedan estar en uso en la primavera de 2019.

El museo cumple dos años en la Aduana.
El museo cumple dos años en la Aduana. / Salvador Salas

Y ya que las salas no están listas, el primer montaje temporal en la Aduana será en las zonas de tránsito de la planta baja del palacio. La exposición estará protagonizada por las esculturas desmontables de Miguel Ortiz Berrocal, si bien la inauguración tampoco tiene fecha fijada. «Está en ejecución la producción de las peanas y en el momento en que estén finalizadas, anunciaremos las fechas. Va a ser pronto, pero dependerá del tiempo de ejecución», acota Morente, quien recuerda los planes de la Consejería de Cultura para estrenar las salas para montajes temporales con un proyecto sobre artistas malagueños del siglo XX.

Algunos de esos artistas capitanearon la reivindicación 'La Aduana para Málaga' que logró hacer del palacio la sede del museo provincial. Ahí hunde sus raíces la «empatía emocional» que la directora del museo reivindica como uno de los mayores valores que atesora el Museo de Málaga. Y de esa empatía, las expectativas, el deseo de que la Aduana se parezca cada vez más al museo soñado durante dos décadas.

Discreto balance del horario completo en los meses de verano

La decisión de la Junta de Andalucía de cerrar el Museo de Málaga por las tardes durante la temporada alta turística –entre mediados de junio y mediados de septiembre– en su primer verano abierto y apenas seis meses después de su inauguración generó una oleada de reacciones que llevó a la Consejería de Cultura a rectificar su decisión para el verano de 2018. El pasado estío la Aduana ha mantenido su horario habitual, pero esa 'ampliación' respecto al ciclo anterior ha tenido un impacto muy discreto en el número de visitantes.

Y eso que el comienzo fue prometedor. En junio, la Aduana ganaba 1.563 usuarios respecto al mismo mes del año pasado, registrando 10.930 usuarios frente a los 9.367 del ejercicio anterior. De hecho, junio ha sido, a la postre, el mes en el que más se ha notado el horario completo, que tocaba fondo en junio con apenas 210 visitantes más que en 2017 (de 98.794 a 9004). La afluencia en la Aduana remontaba el vuelo en agosto con un incremento de 849 personas (de 10.281 a 11.130) para volver a caer de manera muy sensible en septiembre hasta ganar apenas 391 visitantes (de 11.367 a 11.758).

Las estadísticas ofrecidas por la Consejería de Cultura dejan otro dato llamativo relacionado con el horario del Museo de Málaga y la afluencia a sus salas. La Aduana, como el resto de los museos gestionados por la Junta en la comunidad, cierra sus puertas todos los domingos por la tarde (a partir de las 15.00 horas), en una decisión inédita entre los principales equipamientos artísticos de la ciudad.

El tirón dominical

Pese a todo, los domingos fueron el año pasado el segundo día más concurrido en la Aduana con 32.25 usuarios a lo largo de 2017. Sólo supera a la (media) jornada dominical el tirón de los sábados, día que eligieron el año pasado 45.299 personas para conocer el museo.

Las estadísticas de la Consejería de Cultura también desglosan la información por el tipo de visitantes, si bien su dato más reciente se refiere a 2017. Y las cifras certifican la conexión del museo con su público más cercano. No en vano, más de la mitad de los visitantes (el 55,10%) son malagueños, mientras que el público extranjero queda en el 15,42% relativo a los residentes en la Unión Europea y en el 2,1% que dejan los visitantes extra comunitarios.

 

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