Un futuro en la música de 9,71

La pianista María Victoria Molina, en la sede de la Fundación Musical de Málaga./
La pianista María Victoria Molina, en la sede de la Fundación Musical de Málaga.

La pianista María Victoria Molina gana el Premio Fundación Musical al mejor expediente

REGINA SOTORRÍO

Que premien el trabajo bien hecho es un aliciente para seguir adelante pero, en este caso, también es «un alivio». «¡Estaba por endeudarme de por vida y pedir un préstamo! Esta beca es una alegría». María Victoria Molina Atienza habla acelerada, emocionada, nerviosa. Recién llegada de Holanda, la joven recibirá hoy el XIPremio Fundación Musical de Málaga (FMMA) al mejor expediente académico del Conservatorio Superior en 2016. Una nota de 9,71 que le ha valido una ayuda de 30.000 euros para realizar estudios de perfeccionamiento durante dos años en cualquier centro especializado del mundo. Se trata de la mayor cuantía otorgada por una entidad para la educación musical en todo el país.

La joven de 23 años de la Cala del Moral llevará a la práctica hoy su buena puntuación en un concierto abierto al público en la Sala Falla del Conservatorio Superior de Málaga (20.00 horas). Un recital doble que contará también con la actuación de la premiada del año anterior, la arpista Carmen Escobar Cebreros.

El concierto

Intérpretes. La pianista María Victoria Molina Atienza (Beethoven, Chopin, Debussy) y la arpista CarmenEscobar Cebreros (Hindemith, Posse), ambas PremioFundación Musical de Málaga 2017 y 2016.
Lugar. Sala Falla del Conservatorio Superior de Música.
Fecha. Hoy miércoles, a las 20.00 horas.
Entrada. Libre.

Dos días después, tomará un vuelo de vuelta a Holanda. María Victoria Molina trabaja allí en una academia de música para niños como parte de una beca Erasmus. Su intención es continuar su formación en los Países Bajos y ahora prepara la prueba de acceso a diferentes conservatorios. «El presupuesto que tenía era un poco corto y ahora tengo por delante dos años en los que no me tengo que preocupar por el dinero», se felicita. Ya tiene esa certeza, pero «ni idea» de dónde acabará finalmente. «Las pruebas allí son complicadas, exigen mucho nivel y eso es bueno para mi carrera», detalla la joven. Asegura que en Holanda aprecia más motivación entre los músicos, «se mueven más y no se resignan ni encasillan, lo mismo son solistas, que dan clases o acompañan a otros».

Profesora y concertista

Su ilusión también es combinar ambas facetas: ser profesora de piano («porque me gusta enseñar y me da estabilidad») y concertista («desarrollar algún proyecto, como conciertos didácticos»). El tiempo lo dirá.

Llegó al piano «por casualidad». De niña era vecina de Guillermo Carretero, pianista y también director del Conservatorio Manuel Carra. «Su mujer era amiga de mi madre y le animó a que me apuntara al Ateneo de Música y Danza», explica. Y así, con 4 años, empezó una carrera sin pausa hasta hoy. «Resultó que se me daba bien y me gustaba», añade.

En este tiempo ha obtenido varios galardones en el Certamen Musical Ángeles Reina (años 2004, 2005 y 2006) y un segundo premio en la modalidad de Orquesta de Cámara y un primero en el apartado de Orquesta Sinfónica en el Concurso de Solistas que organiza el Conservatorio Superior de Málaga (2015 y 2016). Además, el año pasado se hizo también con el tercer premio en la Muestra de Jóvenes Intérpretes MálagaCrea. El estudio unido al talento siempre funciona.