El proyecto fin de residencia de la Térmica

Carmen González Castro, junto a algunas de sus obras. /
Carmen González Castro, junto a algunas de sus obras.

Los seis creadores que durante cuatro meses han convivido en las instalaciones del centro exponen sus trabajos

REGINA SOTORRÍO

Dicen que el trabajo del artista es solitario, individual, íntimo. Pero aquí hablan de convivencia, sinergias, contaminación positiva, enriquecimiento de unos a otros... Es lo que sucede cuando durante cuatro meses coinciden seis artistas, cada uno con su estilo y sus herramientas, en un mismo pasillo. La Térmica expone desde hoy el resultado de la residencia de los participantes en el programa 'Creadores 2015'.

Marta Beltrán, Katharina Fitz, Carmen González Castro, Emmanuel Lafont, Francisco Javier Valverde y José Luis Valverde sacan de sus estudios aquello en lo que han estado trabajando a lo largo de 120 días para colgarlo de las paredes de la Sala 014. Marta Beltrán abre el recorrido con 'Una vida robada, A Stolen Life', dibujos a tinta china en blanco y negro y un par de óleos en tonos rosa que reflejan cuestiones psicológicas, emocionales y conflictos que tienen que ver con la mujer y la realidad femenina. Todo a través de imágenes y escenas que remiten a la novela rosa, el folletín y el cine de Hollywood de los 40.

A su lado, diez fotografías conforman 'Málaga-Paracosmic Houses' de Katharina Fitz. La artista austriaca toma una hilera de casas de Pedregalejo unidas entre sí y las descontextualiza: las convierten en viviendas separadas, una por fotografía. Denuncia así la pérdida de personalidad de algunos espacios por la irrupción del turismo y la construcción. Carmen González Castro, por su parte, trabaja sobre mitos de la antigüedad clásica para mostrar su vigencia en la actualidad. Presenta aquí imágenes de dos series, 'Amor profano' y 'Héroes y monstruos', en las que siempre hay un conflicto y una fuerte carga erótica. Se basa en la escultura clásica y le da volumen en el lienzo a través de la anamorfosis: deformación de la imagen que hace que se vea diferente según el punto de vista.

Dos hermanos han convivido en esta residencia, Francisco Javier Valverde y José Luis Valverde, muy influenciados por el cine. Francisco Javier ofrece una abstracción a partir de un elemento de un parque infantil, el bordillo. Me interesa cómo el cine mira espacios en los que no sucede nada, cuenta. José Luis selecciona minúsculos detalles de escenas de películas, los separa de su entorno y los recrea hasta que llegan a ser casi irreconocibles. Ambos trabajan con una gama cromática muy restringida, oscura, donde la luz adquiere un gran protagonismo.

Emmanuel Lafont, por su parte, mezcla geometrías y espacios reales en una serie de dibujos. Pero, además, se sale del papel en una instalación que ocupa una estancia de la Térmica, donde esa figura geométrica adquiere volumen y juega con la luz roja de la sala y la música de Paloma Peñarrubia de fondo.