Los rostros de la polio

Los rostros de la polio

Una exposición retrata el día a día de este colectivo y los escollos que han superado hasta estar plenamente integrados en la sociedad

ANA PÉREZ-BRYAN

El avance de la medicina ha hecho que hoy en día nadie tenga que estar preocupado por los efectos que tendría la poliomelitis en sus hijos. Pero no hace tantos años la enfermedad fue una auténtica lacra para miles de menores que sufrieron en sus carnes el azote de esta infección. Muchos de ellos murieron, y en el apenas dos por ciento que sobrevivió quedaron muchas secuelas. Hoy en día podemos decir que estamos plenamente integrados en la sociedad y que queremos seguir sumando.

El rayo de esperanza lo ha aportado esta mañana la presidenta de la asociación malagueña de Afectados de Polio y Postpolio, Mercedes González, durante la inauguración de una exposición de fotografías de Alfonso Huertas que retrata el día a día de este colectivo.

El camino que en muchas ocasiones han cubierto los afectados hasta llevar una existencia más o menos normalizada no ha sido fácil, pero en las cerca de veinte fotografías en blanco y negro que a partir del viernes podrán verse en Fuengriola y después en otras localidades malagueñas hay motivos para el optimismo. Aquí estamos. Hemos tirado para adelante, ha celebrado la presidenta del colectivo arropada por muchos de sus compañeros. Algunos, además, han sido modelos de excepción en este montaje fotográfico.

La colección 'Los rostros de la polio', que terminará en junio en una gran exposición en el Patio de Banderas del Ayuntamiento de Málaga, incluye además la reivindicación del propio Huertas, que ha vivido en su familia varios casos de esta enfermedad y que en demasiadas ocasiones ha tenido que ver cómo las cosas se complicaban para los afectados. Sobre todo en Reino Unido, donde he visto casos de gente en silla de ruedas que se ha tenido que tirar a una carretera para poder seguir su camino.