El Universo, al alcance de los más pequeños

Los integrantes de Phobos-Bot, el equipo campeón. :: FÉLIX PALACIOS/
Los integrantes de Phobos-Bot, el equipo campeón. :: FÉLIX PALACIOS

La UMA acoge el torneo First Lego League, en el que más de 500 estudiantes se enfrentaron a un desafío espacial

CAMILO LÓPEZ VEGA

Tecnología, ilusión y trabajo en equipo. Estos son los ingredientes de la First Lego League, que organiza la Fundación Scientia y la Universidad de Málaga (Link by UMA) y que celebró el pasado domingo su novena edición en la capital malagueña. Este torneo clasificatorio, que reunió en la ETSI de Informática y Telecomunicación a más de medio millar de estudiantes de 10 a 16 años de toda la provincia, reta a los participantes a resolver tres desafíos relacionados con el espacio.

Proyecto Científico, el Juego del Robot y Valores son las tres categorías evaluadas por los jueces, que eligieron al equipo ganador que participará en la final de España de este campeonato en Costa Adeje, Tenerife, los días 23 y 24 de marzo.

Sobre el principal desafío, el Proyecto Científico, y sus pautas, el organizador del evento en la ciudad, Carlos Canet, explica: «Tienen que realizar una investigación sobre un tema central que es el mismo en todo el mundo: el espacio. Ellos mismos buscan un problema sobre el tema propuesto y también una solución innovadora, la desarrollan durante meses, la implementan y la exponen hoy delante de unos expertos que les valoran».

El Proyecto Científico, el Juego del Robot y Valores son las categorías evaluadas por el torneo de Lego

En el Juego del Robot, los participantes construyen y programan un androide, y deberán superar una serie de desafíos en un tablero de juego inspirado en la temática espacial.

El último apartado, pero no por eso menos importante, es la integración de los valores de la First Lego League. «Realizamos una serie de ejercicios para saber cómo trabajan en equipo y qué enfoquen le están dando al torneo, que al final es lo más importante para nosotros», apunta José Jaime Ariza, jefe de los jueces que se encargaron de examinar el trabajo de los pequeños inventores.

España se ha consolidado en esta competición, ya que es el tercer país del mundo con más participantes y equipos, solo por detrás de EE UU-Canadá y China, convirtiéndose así en el primero en Europa.

Exposición

Cada equipo puede contar con un máximo de 30 participantes, pero solo 10 exponen el proyecto. «Aquí comienzan a vérselas con la función de rol para un futuro, ya que aunque todos trabajan, no todos pueden exponer una investigación», afirma Canet.

Gracias a la ayuda de los 35 voluntarios que colaboraron en la organización de la First Lego League se pudo disfrutar de una mañana estupenda donde todos los participantes demostraron una cosa por encima de todas: compañerismo.

Diecisiete fueron los equipos que intentaron clasificarse para la final española, pero fue al final Phobos-Bot el campeón, que seguro conseguirá grandes logros en próximos campeonatos.