Derecho se encamina hacia su cuarenta aniversario

Hall de la Facultad de Derecho. :: félix palacios/
Hall de la Facultad de Derecho. :: félix palacios

Mejorar las aulas y crear una zona de recreo en las inmediaciones son algunos de sus objetivos a corto plzao

CLAUDIA SAN MARTÍN MÁLAGA.

Atendiendo a una elevada demanda ciudadana, en el año 1979 la ciudad de Málaga celebró la noticia de la llegada de una Facultad de Derecho a la capital, aunque no fue hasta 1990 cuando ocupó el centro que hoy conocemos en el Campus de Teatinos. Durante una década los futuros letrados recibieron clases en las aulas de la Facultad de Medicina, y más tarde en el hoy conocido Centro Internacional de Español de la Universidad de Málaga, en la barriada de El Palo. Actualmente la componen más de 3.000 alumnos que se reparten en los grados y posgrados. Su decano es Juan José Hinojosa Torralbo, que tomó posesión de su cargo en 2011, y volvió a recibir el apoyo para renovar su candidatura el pasado 2016. Actualmente, aquellos que tengan preferencia por el mundo penal, jurídico, legislativo o moral puede cursar en esta facultad los siguientes grados: Grado en Derecho, Grado en Criminología, y el doble Grado en Derecho y Administración y Dirección de Empresas.

Para extender los estudios universitarios encontramos seis másteres oficiales: Máster en Abogacía, Máster en Asesoría Jurídica de Empresas, Máster en Criminalidad e Intervención Social en Menores, Máster en Derecho Penal y Política Criminal, Máster en Mediación, Máster Regulación Económica y Territorial, con especialidad en Ordenación del Territorio, Urbanismo y Medio Ambiente.

Además, la Facultad de Derecho ofrece un programa propio de doctorado: Programa de Doctorado en Ciencias Jurídicas y Sociales.

Renovando el edificio

En cuanto a la remodelación de las infraestructuras, la Facultad de Derecho es una de las más nuevas que se construyeron en la zona del Campus, por lo que no se precisan reformas urgentes para adaptar este centro a la nueva era. Sin embargo, desde el decanato afirman tener en mente un proyecto para el que aún se están determinando los espacios y el presupuesto. «Queremos crear unos espacios para los alumnos, como una zona de comedor en el perímetro de la Facultad. Sería una zona cultural de esparcimiento o de recreo para los alumnos», comenta Hinojosa, además de una zona de posgrados y un aula o salón de actos de tamaño intermedio: «tenemos uno con un aforo de 90 personas y otro de 500, pero necesitamos uno en el que quepan la mitad de personas», sugiere. Por otro lado, Hinojosa explica que de esta reforma no quedarán excluidas las aulas, porque cada vez más queda expuesta la necesidad de «adaptarlas al nuevo modelo de Bolonia». Pero, ¿cuándo se llevarán a cabo estas reformas? El decano de la Facultad expresa su deseo de «tener decididas y consensuadas con el rectorado las zonas de reforma a ser posible antes del verano», pero la fecha aún es difusa: «aún no sabemos nada porque esto pasará después por trámites administrativos», comenta Hinojosa.

La Facultad prevé crear un lugar de esparcimiento para los estudiantes en los próximos cursos

En cuanto a la reestructuración de los grados y las materias, este pasado curso se llevaron a cabo algunas acciones que modificaron asignaturas en el grado de Criminología y Derecho, basadas en la nomenclatura, coordinación entre materias o contenidos, o bien, adelantándolas o atrasándolas un curso para adaptarse a las necesidades de los alumnos. «Estas modificaciones nos deberían permitir abordar y afrontar nuevas enseñanzas de un modo más decidido, pero lógicamente son proyectos», afirma el decano. Entre estos proyectos futuros, aunque aún no definidos que podrían implantarse en los próximos cursos, se encuentra el doble grado de Derecho y Criminología. «Esto requiere unos procedimientos y exigencias de carácter administrativos y de programación, así que es difícil que que podamos implantarlo en el curso 2019-2020», declara Hinojosa.

Esta primera modificación del grado de Derecho que se realizó, tuvo mucho que ver con los créditos, a fin de facilitar en un futuro la realización de un doble grado, adaptándose, de esta forma, a los demás carreras.

En el mercado laboral

Las salidas al mercado laboral de un abogado o un crimnólogo pueden parecer en un principio muy obvias. Hinojosa apunta que «los alumnos de Derecho están capacitados al 100%» para dar el salto a la bolsa de trabajo, y esto queda patente en que los estudiantes que cursan y superan el máster de abogacía son cada vez más. «Tenemos estudiantes extraordinarios que están accediendo a cuerpos de la función pública de un modo exitoso. Ya tenemos grandes jueces, fiscales, abogados del estado, notarios, registradores, inspectores de hacienda o trabajo, funcionarios de Estado o la Junta... y creemos que en este caso el grado de insercción es total», apunta el decano.

Grados
Grado en Derecho, Grado en Crimonología, y el doble Grado en Derecho y Administración y Dirección de Empresas.
Alumnos de nuevo ingreso en Derecho
325
Alumnos de nuevo ingreso en Criminología
110
Alumnos de nuevo ingreso en Derecho+ADE
75

A pesar de este aparente éxito, la materia cambia cuando se trata de los alumnos de criminología. Hinojosa apunta que «la inserción laboral de los criminólogos está pasando por una fase de interinidad y expectativas», pues al finalizar grado, muchos estudiantes ven que no hay profesiones específicas o «ámbitos profesionales para un criminólogo en cuanto termina». El decano afirma que esta problemática se encuentra «en fase de discusión con las autoridades para que definan las profesiones», porque cada año ve que hay más alumnos que entran al grado de Criminología «con una buena nota y hacen brillantemente la carrera», y que, además, «están preparados para desarrollarla.

El próximo curso, 2019-2020, la Facultad de Derecho cumplirá cuarenta años, y desde el decanato están preparando una serie de actividades conmemorativas que tendrán un marcado carácter académico.

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