Futuros médicos con vocación solidaria

Más de cuarenta alumnos de Medicina han sido premiados con la posibilidad de realizar prácticas externas en hospitales y laboratorios nacionales e internacionales. :: félix palacios/
Más de cuarenta alumnos de Medicina han sido premiados con la posibilidad de realizar prácticas externas en hospitales y laboratorios nacionales e internacionales. :: félix palacios

Más de 40 alumnos de la Facultad de Medicina realizarán prácticas en hospitales nacionales e internacionales gracias al programa de Intercambios de AEMMA

ELENA CABEZA

Son jóvenes, tienen un expediente superior al excelente y les mueve la solidaridad. De todos los motivos por los que irse al extranjero puede ser placentero, a ellos les llama el «ayudar a los demás». Y por ello, dedicarán un mes de sus vacaciones escolares a formarse en hospitales y laboratorios de investigación de todo el mundo con el objetivo principal de convertirse en los mejores profesionales sanitarios.

En total, cuarenta y un estudiantes de la Facultad de Medicina de la UMA viajarán este verano a diferentes ciudades nacionales e internacionales para realizar prácticas externas no remuneradas. Indonesia, Chile, Tailandia, Alemania, Finlandia, Taiwán, Perú, Jordania, Hungría, Líbano o Ecuador son varios de los 33 destinos a los que estos jóvenes pondrán rumbo en los próximos meses para ampliar sus conocimientos sanitarios e internacionalizar la labor científica española.

Este programa de prácticas, coordinado por la Asociación de Estudiantes de Medicina de Málaga (AEMMA), se basa en un intercambio de alumnos entre centros universitarios internacionales. Por ello, el número de estudiantes de la UMA que puedan marcharse al extranjero dependerá de los alumnos que la institución pueda acoger, ya que ésta es la encargada de ofrecer alojamiento y una comida al día a los jóvenes que vienen a Málaga a realizar su formación externa, la cual desarrollan en el Hospital Quirónsalud.

Del mismo modo, los estudiantes malagueños que viajan al extranjero también podrán alojarse de manera gratuita en una residencia universitaria o con una familia de acogida, dependiendo del país y de la fecha en la que realicen su estancia.

En un acto celebrado la semana pasada en el Salón de Grados de la Facultad de Medicina, el decano de este centro, José Pablo Lara; la vicerrectora de Internacionalización de la UMA, Susana Cabrera; el vicedecano de Movilidad de la Facultad de Ciencias de la Salud, Gabriel Gijón; la presidenta del Comité de Docencia de Quirónsalud Málaga, María José Benítez; la coordinadora provincial del Instituto Andaluz de la Juventud, Celia Sánchez; y el representante del Colegio de Médicos de Málaga, Ildefonso Fernández-Baca, entregaron los diplomas a los 41 alumnos premiados con la posibilidad de realizar estas prácticas en hospitales y laboratorios de investigación internacionales.

Gran oportunidad

Durante la ceremonia, la vicerrectora de Internacionalización apeló a la importancia de que estos futuros médicos estén preparados para todo e insistió en la posibilidad de que «se conviertan en expertos en enfermedades que actualmente aquí no conocemos» gracias a esta estancia en otros países. Por otro lado, también animó a los estudiantes a aprovechar esta nueva aventura. «El tiempo es algo muy valioso. Que vosotros lo dediquéis a ayudar a los demás es algo precioso», concluyó.

Para los estudiantes, esta experiencia es «una gran oportunidad» que se les brinda desde la universidad para experimentar contextos distintos y ser capaces de desenvolverse como profesionales en situaciones desconocidas. Es por ello que el presidente de AEMMA, Manuel Ramírez, agradeció a todas las instituciones colaboradoras «la oportunidad de aumentar como personas, como estudiantes, y sobre todo, de ayudar a los demás».

Cargados de ilusión y con el orgullo de quien sabe que va a realizar una labor solidaria, los jóvenes pondrán rumbo a sus diferentes destinos con la intención de «aprovechar al máximo la experiencia y enriquecerse tanto a nivel profesional y docente como personal». Si hay algo que no les falta es vocación, y mucho menos cuando se trata de solidaridad.