Estudios Sociales aumentará su espacio gracias a la construcción de nuevas aulas

Hall de la Facultad de Estudios Sociales y del Trabajo./Félix Palacios
Hall de la Facultad de Estudios Sociales y del Trabajo. / Félix Palacios

El porche de la parte norte del centro se cerrará para tener más clases docentes, situación que demandaban desde hace tiempo profesores y alumnos

CAMILO LÓPEZ VEGA MÁLAGA.

Desde hace 8 años, la Facultad de Estudios Sociales y del Trabajo (en el mismo edificio que Comercio y Gestión) hizo una mudanza desde la zona de El Palo (antigua localización del centro) que le ha traído muy buenos resultados, tanto a nivel estructural como de ubicación. El edificio destaca por su novedad y su limpieza, con unos pasillos relucientes y unas estructuras realmente llamativas. Además, según la dirección, a partir del curso que viene este centro aumentará su espacio gracias a la ampliación de aulas docentes en la zona norte, donde piensan cerrar un porche y darle uso para resolver «problemas de espacio».

De los grados que oferta esta facultad hay uno que resalta por encima de los otros por su peculiaridad: Estudios de Asia Oriental. Además, esta rama está coordinada por la Universidad de Sevilla, donde se da la parte de China y Japón, y aquí en la UMA se estudia Korea del Sur. Asimismo, las otras dos carreras ofertadas en el centro son Relaciones Laborales y Recursos Humanos y Trabajo Social. Con una buena oferta académica, su decana, Ana Rosa del Águila, admite que les falta un reto: «conseguir el doctorado».

Asimismo, la facultad sufrió a partir de 2012 la tasa de reposición que pasó factura a los distintos centros universitarios de Málaga. Sin embargo, con el paso de los años y gracias al gran esfuerzo por parte de la dirección de reconducir esta situación se consiguió implantar el pasado curso el primer máster en la facultad, como lo es el de Consultoría Laboral y Desarrollo Profesional.

La tasa de inserción laboral en esta facultad está rondando un 60%

«Los alumnos necesitan el inglés avanzado», reconoce la decana

Consultoría Laboral y Desarrollo Profesional es el primer máster que obtiene el centro

Asimismo, la facultad se prepara para una remodelación bastante importante. La idea, que ya está prevista dentro del presupuesto de 2019, es cerrar el porche del centro en la parte norte y utilizarlo para el aumento de aulas docentes. Con esta reforma, la dirección pretende «resolver problemas de espacio» y agilizar y dinamizar las clases.

«Queremos cerrar ese espacio porque nos permitirá dotar de espacios demandados desde hace años tanto profesores como estudiantes. La capacidad y la ocupación están bastantes ajustadas ahora mismo, lo que provoca que haya grupos de 60 ó 70 estudiantes. En el momento que tengamos ese espacio nuevo va a ser un soplo de aire fresco y conseguiremos más dinamismo en las clases», afirmó la decana de la facultad.

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La inserción laboral es una de las dudas que tiene un estudiante al valorar y debatir si debe meterse en alguno de los grados y que finalmente pesa mucho en la elección del alumno. Respecto a este tema, la decana de la facultad confirmó la cifra: «Tenemos ahora mismo un 60% de inserción laboral aproximadamente». Sin embargo, uno de los problemas que destaca Ana Rosa del Águila es el idioma, que a veces los nuevos estudiantes no llegan con una formación básica y durante los cuatro años de carrera se nota.

Automatización

Las nuevas tecnologías están cada día más metidas en nuestra rutina. En las distintas facultades de Málaga se puede observar un gran incremento de la labor robótica tanto a nivel docente como a nivel laboral, donde existen ciertos empleos en los que la mano del ser humano es bastante menor que la de las máquinas preparadas para ello. Sin embargo, la decana de la facultad de Estudios Sociales y del Trabajo sostiene que en su rama sería muy difícil que una máquina sustituyera el trabajo humano.

«Hay distintos estudios que han analizado el rango de la automatización en distintas ramas. Los relacionados con nuestra facultad son los que menos impacto va a tener la automatización. Momentos como atender al cliente y solucionar sus problemas lo solventarán profesionales, no máquinas. El trato personal directo es el que tiene lugar en nuestra profesión. En nuestras carreras hay mucha interacción con las personas», destacó.

Aunque los grados ofertados en esta facultad destaquen por su complejidad como pueden ser otras carreras como Medicina o alguna ingeniería, la tasa de abandono es reseñable. Esta cifra se encuentra entre el 13 y 14%, lo que supone unos puntos por debajo de la media de la universidad, pero que sigue siendo unos números negativos que se espera reducir con el paso de los años.

Hay dos aspectos fundamentales en los estudiantes de esta facultad que van a trabajar durante los cuatro años de carrera: el idioma y las habilidades sociales. En ambos sentidos, los alumnos deben crecer en los años que pasen en el centro y aprovechar las facilidades que le ofrece todo el personal para optimizar esas habilidades.

«Cuando se les pregunta a los estudiantes por el futuro laboral plantean el idioma por encima de todo. Deberían aprender inglés a un nivel c1. No solo le van a pedir formación técnica en sus trabajos, sino también otras habilidades: capacidad de trabajo en equipo, habilidades sociales y que sean proactivos y creativos. De la mano se encuentran los idiomas, cuanto más idiomas tengas mejor, pero el inglés tiene que estar y en un nivel avanzado», explicó la decana.

Problemas existentes

Las prácticas, el contacto con distintos departamentos de la facultad y la cafetería son varios de los aspectos que más se critican por parte de los alumnos. Sin embargo, destacan también la buena distribución de las aulas en la facultad además de su modernidad en la construcción del centro.

El principal problema que ven los alumnos en su facultad es la poca atención que reciben por parte de la dirección u otros altos cargos del centro cuando la necesitan. En este caso, dos estudiantes destacan el «mal trato por parte de la secretaría del centro» y lo «malo que es el contacto con la dirección», donde ambas situaciones deberían mejorar en un futuro.

Ana Rosa del Águila, decana del centro, asegura que «la puerta de nuestra dirección siempre estará abierta para cualquier alumno que necesite comunicarnos un problema», atendiendo siempre como prioridad las necesidades de los alumnos del centro.

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