Docencia, ciencia y música por bandera

Paco Franco, profesor en la UMA, compagina su vocación docente con la composición musical . :: Félix palacios/
Paco Franco, profesor en la UMA, compagina su vocación docente con la composición musical . :: Félix palacios

Paco Franco, profesor en la Facultad de Ciencias, participó en el concurso de Cantautores de la UMA

CLAUDIA SAN MARTÍN

Puede que la música y la ciencia estén alejadas de similitudes, pero Paco Franco encuentra en ellas un nexo más fuerte que cualquier roca: la vocación, la pasión y las ganas irrefrenables de crear algo nuevo, que emocione y que hable de su visión del mundo. Este malagueño es profesor en el grado de Medio Ambientales y Química en la Facultad de Ciencias de la UMA desde 1999, cuando consiguió su primera plaza como profesor asociado.

Además de su predilección temprana por la docencia y la ciencia, en su caso en la rama de la mineralogía, Paco esconde una capacidad de la que pocos pueden presumir: la composición de letra y música con o sin guitarra en mano, casi siempre, en menos de 10 minutos. «No tengo un horario fijo, y cuando encuentro cinco minutos para escribir, me siento delante de un folio en blanco y comienzo una aventura. Quiero que la letra tenga más sentido que la música», cuenta rasgando algunos acordes en su guitarra. Su valentía y esfuerzo por que el mundo escuche lo que tiene que decir, aunque a veces de forma discreta, le llevó a inscribirse en el pasado abril en el concurso de Cantautores que se celebra en la Jornada de Puertas Abiertas de la UMA. Franco se subió al escenario en tercera posición y articuló 'Piel de serpiente', una de sus composiciones que le inspira a ser mejor persona. Este tema, en palabras de su autor, habla sobre «la injusticia, de la dualidad de maldad y bondad que tiene el hombre», que en ocasiones es capaz de «marcharse a África a curar enfermedades y, sin embargo, estar en la playa y mirar para otro lado cuando llega una patera».

A la hora de inspirarse en otros artistas coetáneos para componer y escribir sobre un folio en blanco (al que le gusta enfrentarse a menudo), Paco prefiere crear canciones de autoconsumo, 'antireguetón', poesía musicalizada que lleve una enseñanza vital o un consejo para sus hijos; letras de amor basadas en el respeto y la admiración; o una canción sobre un 'locus amoenus' en el que veranea con su familia desde hace 20 años y donde encontró amigos de todas partes del mundo con dotes artísticas y musicales inauditas, además de un espacio donde crear y seguir componiendo: «Mi vida no está centrada en la música, pero es un complemento perfecto para el día a día».

'Piel de serpiente' es la canción reivindicativa que Paco Franco presentó al Concurso de Cantautores

Franco explica su faceta docente y artística como un «proceso creativo» que tiene similitudes pero también diferencias, sobre todo a la hora de la ejecución. En clase, Paco es un profesor que prefiere adaptarse a sus estudiantes, al estado de ánimo de estos o a su capacidad de comprensión en ese momento: «No llevo guion, prefiero tener la clase en la cabeza e ir modificándola y cambiar la metodología si veo que mis alumnos no se enteran», comenta. A pesar de ello, su experiencia profesional en la UMA no queda sólo en las aulas: actualmente se encuentra inmerso en varios proyectos científicos con gran implicación social, centrados, sobre todo, en la mejora de las playas del litoral malagueño. Uno de ellos está enfocado en el análisis de esas molestas 'natas' que se acumulan en la orilla y que la gran mayoría cree que se debe a la falta de depuración marítima: «La naturaleza de estas natas, en un 90%, son de materia mineral. Es la parte arcillosa que tienen los sedimentos de la playa y que por su composición ligera quedan flotando en la orilla», explica Franco. Otro de los proyectos en los que está inmerso es en la limpieza de toallitas húmedas en los fondos del mar, que afectan cada vez más a los caladeros de coquinas o almejas.

Con la ciencia, la docencia o la música de por medio, Paco demuestra cada día que el desarrollo humano se experimenta a través del arte, la curiosidad y pasión por lo que nos hace felices, ya sea en forma de roca, tiza o papel en blanco en el que componer una canción con moraleja.