Teleco implantará un doble grado pionero en Andalucía

Estudiantes en uno de los módulos de la Escuela de Telecomunicación. :: félix palacios/
Estudiantes en uno de los módulos de la Escuela de Telecomunicación. :: félix palacios

Matemáticas se incluirá en la oferta académica de la Escuela, que en su 30.º aniversario se plantea reformar los módulos docentes y reducir la tasa de abandono

CAMILO LÓPEZ VEGA MÁLAGA.

Se cumplen 30 años desde que, en 1989, la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación de la Universidad de Málaga abriera por primera vez sus puertas para los futuros ingenieros de la provincia. Coincidiendo con esta efeméride, la dirección de esta Escuela confirma que para el curso que viene contará con una importante novedad en la oferta académica: un doble grado en Ingeniería de Tecnologías de Telecomunicación y Matemáticas pionero en Andalucía.

Cuando la Escuela de Telecomunicación comenzó su andadura en Málaga solo ofertaba una carrera de cinco años en Ingeniería de Telecomunicación. Después de años de trabajo y esfuerzo, actualmente se ofertan cinco grados (sin contar el doble) y cuatro másteres, lo que la convierte en una referencia dentro de la rama de las ingenierías.

No solo ha habido un aumento de la oferta académica a lo largo de los años, sino de estudiantes. Según el director de la Escuela, Fabián Arrebola, comenzaron siendo cerca de 125 alumnos, y en la actualidad cuentan con aproximadamente 1.260.

Entre las novedades previstas que tiene la dirección de la Escuela destaca la inauguración de la sala de docencia avanzada. Esta se define como un espacio especializado dedicado al apoyo del profesorado en todas sus modalidades (presencial, no presencial y semipresencial) en el marco de la comunidad universitaria.

LOS DATOS

Grados:
Sistemas de Telecomunicación, Sistemas Electrónicos, Sonido e Imagen, Telemática y Tecnologías de Telecomunicación.
Alumnos:
1.260.

Esta escuela cuenta con tres módulos diferenciados, donde se imparten las clases de los distintos grados ofertados, y, según su director, están en conversaciones con el Vicerrectorado para añadir un cuarto. Pero para los estudiantes el problema no es la falta de clases, sino la mala disposición del edificio.

En épocas de bajas temperaturas, sobre todo de noviembre a febrero, los alumnos coinciden en el gran problema que tienen los módulos: las corrientes frías que se forman en los pasillos junto a las aulas. «Tenemos un microclima distinto al de Málaga», afirma una alumna del grado de Sonido e Imagen. Provocado por las peculiaridades arquitectónicas del edificio, los vientos llegan a ser molestos y muy severos, llevando a muchos de los alumnos a no salir de sus clases o a pasar el menor tiempo posible en los pasillos para evitar esta situación.

La construcción de un cuarto módulo es una de las reformas más próximas en la escuela

Otro de los problemas que confiesan los estudiantes de los distintos grados de la Escuela de Telecomunicación es la poca utilidad de las prácticas para un futuro laboral y el excesivo peso que tiene la teoría.

Muchos de ellos piden un cambio en la proyección de los ejercicios prácticos. Entienden que no están lo suficientemente orientados a desenvolverse en un futuro trabajo y que además no deberían tener menor valor en la nota final que la teoría, ya que esta última la consideran menos importante para los próximos años.

La cafetería tampoco se libra de las reprimendas de los estudiantes, siendo la comida la gran perjudicada en las críticas. Muchos de los estudiantes reconocen que prefieren ir a otro lugar a comer, provocando una baja afluencia de personas a esta zona de la Escuela. Sin embargo, la dirección del centro está en conversaciones el área del Rectorado que lleva estos temas y confían en arreglarlo próximamente.

Tasa de abandono

Cualquier ingeniería es un reto para un alumno que pretenda sacarse la carrera. La exigencia es máxima y la dificultad no se queda atrás. La tasa de abandono suele ser notable en comparación con otras ramas universitarias. En Telecomunicación el porcentaje de alumnos que dejan la carrera es de un 30 % aproximadamente, un fenómeno que la dirección de la escuela busca cambiar para conseguir mejores resultados en los próximos años.

«Tenemos un plan de acción tutorial que consiste en tener estudiantes ya veteranos que sean mentores de los estudiantes de nuevo ingreso. Y también impartimos cursos a profesores de tecnología para saber en qué consisten los grados de Telecomunicación. Es verdad que tenemos fama de ser carreras duras», afirma Arrebola.

En cuanto al alumnado femenino presente en Telecomunicación, hay un incremento muy notable desde hace unos años. La dirección afirma que en los últimos tiempos las mujeres han apostado más fuerte por las ingenierías y, concretamente en Telecomunicación, existe ya un 25% de alumnado femenino. En comparación con los hombres sigue siendo significativa la diferencia, pero la dinámica de crecimiento es muy positiva.

La época en la que vivimos obliga a reinventarnos. No solo a los medios o a las comunicaciones, sino también al personal docente. Tanto es así que Fabián Arrebola confirma esta adaptación: «Tenemos un elenco de profesores que actualizan completamente, no solo el temario, sino los sistemas de desarrollo con los que se hacen las prácticas, lo que supone un trabajo brutal. Me consta que hay otros grados de ingeniería en los que el sistema de prácticas no se ha cambiado en décadas, pero en esta Escuela no eso no ocurre», señala.

Una salida laboral en una ingeniería es prácticamente segura, y dentro de las telecomunicaciones el porcentaje de tener un futuro profesional supera el 90%. Además, Arrebola reconoce que en la época en la que vivimos, donde la tecnología va cambiando cada cinco años, los estudiantes de Teleco salen preparados para afrontar la actualidad. «Creo que los graduados salen con la preparación suficiente como para aprender a aprender. El mundo tecnológico actual en el que vivimos es totalmente cambiante. Se aprenden tecnologías que duran 2,3 o 5 años, y cuando pasa este tiempo, se ven desbancadas por otras. Lo importante es aprender a aprender», afirma.

Sello Eur-Ace

La Escuela de Telecomunicación tiene el honor de que cuatro de sus grados ofertados han conseguido un sello internacional de calidad, llamado Eur-Ace. Esta distinción, conseguida solo hace un par de meses, reconoce los principios de calidad, relevancia, transparencia, reconocimiento y movilidad contemplados en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Con esta acreditación se confirma que la escuela realiza un trabajo digno con respecto a estudiantes y docencia.

En su treinta aniversario, la Escuela de Telecomunicación busca reformas a todos los niveles, tanto estructurales como en docencia. La oferta del próximo año del doble grado es solo el punto de partida de una dirección que tiene como objetivo la excelencia y que espera que en el futuro siga aumentando el número de estudiantes en sus aulas.

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