Una chica que vale oro

Esperanza Serrano durante una competición este año. /SUR
Esperanza Serrano durante una competición este año. / SUR

La golfista Esperanza Serrano, con 18 años, consigue el primer puesto en los CEU 2019 en su primera participación

CAMILO LÓPEZ VEGA

A punto de cumplir 19 primaveras y en su primer año de carrera en la UMA (Podología), Esperanza Serrano Torres tiene una pasión por el golf inigualable que se ha visto recompensada después de haber conseguido el pasado mes de abril la medalla de oro en los Campeonatos de España Universitarios (CEU) celebrados en Elche, Alicante. Siguiendo los pasos de una familia de lo más golfista, la estudiante pone como preferencia sacarse su carrera y más adelante, quién sabe, intentar dedicarse profesionalmente al deporte que más le apasiona.

«Fui simplemente a disfrutar de la experiencia, sin pensar que podía ganar. Solo quería divertirme», reconoció la joven nacida en Huelva con respecto a las expectativas que tenía antes de comenzar el campeonato. Una sorpresa enorme para ella sería cuando con el paso de las jornadas consiguió mantenerse en la parte alta de la clasificación y lograr en el último hoyo una medalla de oro que, como ella misma reconoce, la tiene «en el cuarto y cada vez que la veo me emociono».

Sin embargo, a pesar de cuajar un grandísimo campeonato y llevarse la presea más valiosa a su casa, reconoce el gran error que tuvo el último día en el hoyo siete, solo a falta de once para terminar el torneo. «En un mal momento, hice un triple boggey (tres golpes por encima del par) y me vine un poco abajo, pero intenté olvidarme de esto y seguí luchando contra mis oponentes como venía haciendo. Y finalmente, lo conseguí», declaró.

Expectativas

Su afición por el golf empezó bien temprana, con solo tres años. Esto lo provocó que sus padres y sus hermanos también lo practicaban, y con seis empezó a participar en campeonatos por Andalucía, llamados Pequecircuitos, pero sin conseguir grandes resultados. Sin embargo, aunque a ella le cueste reconocerlo como «un gran logro», debido a su timidez, la jugadora consiguió alzarse con el campeonato de España sub16 en segunda categoría, lo que ya presagiaba un gran futuro por delante. Para Esperanza Serrano, compaginar estudios y practicar su deporte favorito ha sido siempre complicado. Cuando se encontraba en segundo de bachillerato reconoce que dejó de lado el golf para poder centrarse en sacar el curso y prepararse para selectividad, demostrando que prioriza tener antes un futuro laboral que jugársela todo a una carta como es el deporte. Además, insiste en el constante cambio de rutinas deportivas debido a su situación académica.

Entrenamientos

«Ahora entreno bastante, pero no tanto como querría, ya que tengo prácticas de la universidad por la tarde. Por ejemplo, el anterior cuatrimestre entrenaba lunes, martes, jueves y viernes, además de los fines de semana. Sin embargo, ahora solo lunes, jueves, viernes y sábado. Es duro, porque algunas veces no tengo tiempo para mí o para vida social, pero creo que merece la pena», reconoció la joven golfista.

Respecto a su situación académica actual, reconoce las dudas hasta el último momento de no saber la carrera que estudiar, pero al final la elección por Podología parece haber sido la correcta, destacando lo contenta que se encuentra y las ganas de seguir estudiando esta rama en la universidad. «De momento voy bien en mi primer año, sinceramente no me esperaba ir así. Al principio valoré muchas opciones, pero decidí meterme aquí y creo firmemente que no me he equivocado», sostuvo.

Los CEU de golf se celebraron el pasado mes de abril en la Comunidad Valenciana, y la Universidad de Málaga proporcionó a Esperanza Serrano todo lo necesario para poder participar, dando un ejemplo de lo comprometida que está la UMA con el deporte universitario. «Me dieron todo: transporte, alojamiento, comida y ropa deportiva. Además, nos apoyaban mucho allí mismo para que lo hiciéramos lo mejor posible», destacó.

Programa UGPM

Asimismo, la joven también se acuerda del programa UGPM, que son las siglas correspondientes a University Golf Program Málaga, el cual ayuda a todos los universitarios a poder seguir su formación académica al mismo tiempo que pueden practicar este deporte. Consciente de las facilidades que ofrecieron a Esperanza Serrano, sabe que «sin ellos no hubiese podido llegar a ganar el oro en el campeonato», provocando un agradecimiento reseñable por parte de la joven golfista.

Otro de los motivos de este logro es el apoyo de sus seres más queridos, más concretamente de sus padres. Siempre que va a comenzar un campeonato, antes del primer hoyo, los llama para decirles que va a empezar y escucharles, algo que «me da mucha fuerza siempre». Sin embargo, hay una peculiaridad en la onubense que pocas veces se ve, y es que su padre, aficionado al golf como ella, ha sido durante mucho tiempo su entrenador.

«Mi padre como entrenador es cañero, pero con muchas bromas. Como me ha entrenado desde tan pequeña y sabe cada detalle de mi juego, sabe en el momento en el que estoy incómoda, cuando no quiero hacer algo o cuando no prestaba atención (ríe). Me conoce hasta el más mínimo detalle, y eso es genial porque así sabemos cuando tenemos que cambiar algo», reconoció. Además, Esperanza Serrano destaca que sus padres han puesto siempre por encima el disfrutar antes que ganar, premisa fundamental en el deporte.

Vida Profesional

Puede que este oro conseguido sea un punto de inflexión para que se piense si podría dedicarse al golf profesionalmente. Cuando le preguntan por esto, echa balones fuera y siempre destaca que lo primordial en esta vida son los estudios, su carrera. Sin embargo, no puede evitar emocionarse con pensarlo: «Tengo ilusión, pero antes no lo valoraba. Este año después del trabajo tan táctico que he realizado y que ha dado tantos frutos me lo he planteado más que nunca».

Dentro de este mundo, hay dos golfistas que la joven admira por encima del resto, como lo son Rory Mcilroy y la malagueña Azahara Muñoz. De esta última, la joven reconoce que no la conoce pero «me encantaría verla jugar y ojalá algún día pueda parecerme a ella como golfista».

Con muchas ilusiones puestas en el próximo Campeonato de España y en el Universitario Europeo (que se celebrará en Málaga) de junio, Esperanza Serrano busca seguir haciéndose un hueco en el golf sin perder el norte y con una prioridad: sus estudios. Con el constante apoyo de sus familiares, la UMA y el programa UGPM su carrera en este deporte se presagia como prometedora.

Golf para universitarios

El programa University Golf Program Málaga (UGPM) es el centro de referencia para combinar los estudios y la práctica de este deporte de alto rendimiento en Europa. Esta iniciativa nació con la idea de ayudar a los jóvenes estudiantes para que compaginasen ambas necesidades a través de la proporción de transporte, campos de entrenamiento, profesores o equipo deportivo, entre otras facilidades. Además, la UGPM cuenta con el apoyo de la R&A Of St. Andrews, que es la máxima autoridad en este deporte en el mundo y que apoya la formación de golfistas universitarios en toda Europa.