La motivación también se entrena

El equipo de rugby, junto a los psicólogos, realizan un ejercicio durante su última sesión el miércoles pasado. :: m. rivas
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El equipo de rugby, junto a los psicólogos, realizan un ejercicio durante su última sesión el miércoles pasado. :: m. rivas

El equipo de rugby femenino de la UMA introduce técnicas de &lsquomindfulness&rsquo para aumentar su rendimiento

MARINA RIVAS

¿Y si pudiéramos saltar al terreno de juego sin los habituales nervios previos cara a cualquier partido? ¿O si pudiéramos jugar hasta que parara el cronómetro únicamente pensando en el equipo y no en los comentarios que se puedan escuchar desde la grada? Mejorar todos estos aspectos puede ser fundamental para conseguir los máximos resultados de todo deportista y es lo que durante cinco semanas ha estado trabajando el equipo de rugby femenino de la UMA con Darío Benítez y Daniel Moscoso, psicólogos del gabinete privado Nayade.

«Nos encargamos de ayudar para aumentar el rendimiento tanto en empresas como en deportistas individuales y por equipos a través de terapias de &lsquomindfulness’ esta que hemos aplicado en la UMA trata en concreto de &lsquoAceptación y compromiso&rsquo» explica Benítez. Sobre la misma, añade: «Trabajamos sobre el hecho de que hasta pensar es ya una conducta, y toda conducta es modificable». Un entrenamiento de la motivación que han trabajado antes «con la Selección Andaluza de Natación; la campeona del mundo de natación en aguas abiertas, Paula Ruiz, o diversos triatletas», entre otros, y aseguran que este tipo de sesiones «ayudan al deportista a canalizar los sentimientos negativos que se puedan manifestar durante las competiciones». Los nervios por poder recibir mal un pase, el que se te caiga el balón al suelo en un momento clave del partido o fallar una jugada cantada son claros ejemplos de ello.

«Analizamos los patrones de comportamiento de las jugadoras ante diversas situaciones y vemos cómo podemos cambiarlo para obtener la respuesta que realmente esperan, es decir, conseguir los mejores resultados», comenta Benítez.

Sensaciones

A lo largo de estas cinco sesiones semanales, las jugadoras apenas han tenido que trabajar la teoría. La mejor forma de asimilar los conceptos ha sido ponerlos en práctica, a través de ejercicios con balón y en su campo de entrenamiento. Allí, recreaban situaciones en las que, durante un partido, algunas de las deportistas hayan podido sentirse inseguras. Aunque les ha sabido a poco, la mayoría de ellas han terminado el taller con nuevas herramientas para afrontar estas situaciones.

«No había visto nunca antes este tipo de terapias y lo he disfrutado. Es algo que no solo puedes aplicar al deporte sino también a tu día a día. Los nervios o la ansiedad, son cosas que sientes a diario y nos han ayudado a sobrellevarlo. Es muy productivo», asegura Iria Berial. Otra jugadora, Yaiza Jiménez también lo ha llevado a su rutina. «La meditación la he aplicado al rugby y a mi vida. Por ejemplo, empecé a meditar un poco antes de los partidos y salía más concentrada». Y no sólo en el deporte. «En los exámenes o incluso antes de hacer una exposición me ayuda a canalizar los nervios», se sincera. Una terapia que demuestra que empezar a mejorar está en cada uno, sobre todo, en nuestra mente.

 

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